Hace ya 30 años, el 2 de julio de 1996, Lucía y Joaquín Galán, el reconocido grupo Pimpinela, hicieron realidad su sueño más ambicioso: crearon el Hogar Pimpinela, una asociación civil sin fines de lucro, dedicado a acompañar y a brindarle contención a los niños, además de contención y la posibilidad de construir un nuevo futuro.
Hijos de inmigrantes españoles, Joaquín y Lucía Galán crecieron con el ejemplo, conociendo el valor del esfuerzo y desarrollando una fuerte conciencia social. Su compromiso solidario no cambió, sino más bien se acrecentó, a la hora de abrirse camino como cantantes y ya como el dúo Pimpinela, con su exitosa carrera internacional, mantuvieron esa inquietud siempre vigente.
El nacimiento de Francisco, el hijo de Joaquín en 1990, les hizo preguntarse sobre las posibilidades de otros niños que nacían con todo tipo de carencias. Así, años después, nació el Hogar Pimpinela.
“Nuestra idea era hacer un hogar para 100 chicos, pero cuando empezamos a conocer la realidad, entendimos por qué nos recomendaban que el cupo sea de 25”, cuenta Joaquín. Había mucho por hacer, y la premisa del lugar siempre fue que los chicos tuvieran una atención personalizada y comprometida.
Hace días, con mucha satisfacción y trabajo realizado, los creadores del hogar celebraron los 30 años de la Fundación Pimpinela con un emotivo encuentro al que asistieron más de 200 invitados. Participaron del festejo autoridades, colaboradores, artistas, familias adoptivas y jóvenes que crecieron en la institución. La fiesta se realizó en el Centro de Convenciones Dr. Arturo Frondizi, en Vicente López.
“No celebramos que exista un hogar. El verdadero motivo de festejo será el día en que ya no hagan falta”, remarcó Lucía Galán. “Mientras tanto, celebramos el camino recorrido y que, a pesar de todas las dificultades, seguimos siendo una gran familia”.
