Ahora Caputo quiere ponerle un piso de un millón a los sueldos más bajos

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El ministro Toto Caputo profundizó su giro peronista de las últimas cuarenta y ocho horas. Luego de defender la “justicia social”, un concepto que aborrece Javier Milei; y lanzar créditos hipotecarios subsidiados por la Anses, ahora quiere ponerle un piso de un millón de pesos a los sueldos más bajos.

 No se trata de un anuncio formal sino de un trascendido gobierno dejó trascender que planea romper el tope salarial de 1 millón de pesos para los sueldos más bajos que se registran por convenio, para enviar una señal amistosa a la CGT en la previa del Consejo del Salario. 

Los sectores con ingresos en promedio por debajo de esa cifra son los de la producción textil, la construcción y algunas ramas del comercio y los servicios, que en la base salarial rondan los 800 mil pesos.

Como la reunión con empresarios y sindicalistas será este viernes a las 12, fuentes del oficialismo instalaron el rumor de que habilitaría una conversación entre las patronales y los gremios para que se otorguen sumas no remunerativas o bonos con el objetivo de que no queden trabajadores que perciban sueldos formales por debajo del millón de pesos.

Caputo ahora habla de justicia social, el concepto que Milei considera “robo”

Desde la CGT se tomaron el anuncio con escepticismo. “Parece una operación”, afirmó a LPO un integrante de la central obrera. No obstante, el líder del Sindicato del Seguro e integrante del triunvirato que conduce la CGT, Jorge Sola, dijo al diario La Nación que no le parece “mal” mientras “vaya más plata al bolsillo de los laburantes”. “Para nosotros, la paritaria debe ser libre acuerdo entre partes, no un ancla más de la baja de la inflación, porque así se baja el consumo y se pierde poder adquisitivo”, explicó.

Para nosotros, la paritaria debe ser libre acuerdo entre partes, no un ancla más de la baja de la inflación, porque así se baja el consumo y se pierde poder adquisitivo.

La respuesta de Sola demuestra que, al menos por ahora, la conducción de la central obrera no está dispuesta a reconocer que se hubieran producido conversaciones con el gobierno sobre este tema, pese a que admiten que el estatal Andrés Rodríguez y el líder de la Uocra, Gerardo Martínez, tienen diálogo permanente.

Dos secretarios generales de sindicatos fuertes consultados por LPO contestaron que no sabían “nada” de la supuesta intención del Gobierno de ponerle un piso a los sueldos más bajos.

Los líderes de la CGT.

Como sea, empresarios, sindicalistas y representantes del gobierno se verán la cara este viernes para discutir el incremento del salario mínimo, que en agosto se ubicó apenas por encima de los 376 mil pesos.


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