El calor agobiante se volvió protagonista de la movilización que empezó a primera hora de la mañana en la fábrica de Fate, en San Fernando, donde un grupo de trabajadores se manifiestan contra el cierre de la fábrica, anunciado esta madrugada.
Los más de 30 empleados y delegados gremiales que por la mañana reclamaban justicia, tocaban bombos y agitaban banderas, pasado el mediodía buscan desesperadamente la sombra bajo los árboles que se encuentran en los bordes del predio de 40 hectáreas. El conflicto parece extenderse, pese a que el Gobierno dictó la conciliación obligatoria.
Sobre Blanco Encalada, entre Paul Harris y Simón de Iriondo, parte del alambrado permanece cortado para el ingreso y la salida de los trabajadores.
Desde que se anunció el cierre de la fábrica y el despido de 920 empleados, la tensión se acrecentó. Llegaron policías y trabajadores denunciaron que fueron reprimidos con balas de goma. Ese clima recrudecido se potenció luego de que casi dos decenas de empleados subieran al techo de la fábrica a protestar.
La tensión continuó hasta que, cerca de las 13, se escuchó un grito. “Todos los trabajadores ingresen a la fábrica. Mañana se va a votar una reformar laboral y hay que decirle a la CGT que llame a la huelga laboral. Y tenemos que hacérsela plantear acá adentro, defendiendo los puestos de trabajo”, masculló un delegado gremial. De repente, varias cabezas comenzaron a moverse entre el público del costado externo del alambrado. Más de diez ingresaron al pequeño sector verde que se encontraba del lado interior de la fábrica.
El secretario gremial de Sutna, Alejandro Crespo, tomó la palabra con un megáfono. “Estamos en audiencia [de conciliación] transmitiéndole al Gobierno y a toda la opinión pública que los trabajadores vamos a defender nuestros puestos de trabajo. Vamos con toda la fuerza y entendamos con claridad que los que nos encontramos con este salvajismo y ataque contra los trabajadores somos nosotros, los trabajadores que conocemos a esta fábrica”, señaló.
Crespo venía de una hora de diálogo; primero, con el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, y luego con funcionarios del Ministerio de Capital Humano de la Nación.
Dijo entonces que se había dictado la conciliación obligatoria, pero que eso no significaba que debieran retirarse. “Declararon conciliación obligatoria. No significa que tenemos una solución, es que la empresa está actuando acá en forma ilegal porque tiene la orden de reabrir. Como eso no pasa, nos vamos a quedar hasta que pase”, advirtió.
Luego, se recluyó a un costado, en un árbol alejado, junto con sus delegados más allegados. Teléfono en mano, continuó las conversaciones con la gestión libertaria hasta que, un rato después, guardó el celular en su bolsillo. Entre los delegados se tomaban la cabeza y caminaban alrededor del árbol. Más de una hora después, Crespo continuaba en el mismo lugar.
Mientras tanto, los demás trabajadores descansan acostados en el pasto o apoyados sobre los árboles, a la espera del llamado del secretario gremial.
Los telegramas
Varios hablan de sus telegramas y le preguntan a sus compañeros si ya los recibieron. El texto es conciso y claro. “Fate ha venido atravesando un contexto de severa crisis económica y productiva que desde hace tiempo viene afectando muy negativamente la actividad de la empresa. Ante la gravedad de la situación, la compañía adoptó diversas medidas de reestructuración y reorganización, incluyendo cambios en la organización del trabajo, los esquemas retributivos y la planificación comercial con el objetivo de adecuarse a las nuevas realidades y exigencias del mercado. Tales circunstancias fueron profusamente acreditadas por la empresa en el marco del expediente del Ministerio de Capital Humano en el que tramito PROCEDIMIENTO PREVENTIVO DE CRISIS. En ese marco, y a pesar de los esfuerzos realizados para intentar alcanzar la sustentabilidad de la empresa, el escenario actual tiene un empeoramiento de múltiples factores que tornan inviable la continuidad de la operación”, dijo la empresa en su comunicación.
Y concluyó: “En consecuencia, les comunicamos la extinción de su contrato de trabajo sin invocación de justa causa en los términos del artículo 245 LCT con efectos a partir del día 18 de febrero”.