Su debut en la pasarela llegó, nada menos, que de la mano de Valentino. Con un minivestido de punto con estampado de pitón y un cuello de plumas púrpuras, Kai Schreiber (17) se convirtió, a sus 16 años, en la gran revelación de la Semana de la Moda de París 2025. Desde entonces, la hija de Naomi Watts (57) y Liev Schreiber (58) es una de las figuras más buscadas por los diseñadores.

“Quiero ser una supermodelo… Llevo años practicando mi forma de caminar en la cocina; mi madre puede enseñarles todos los videos que la obligué a grabar”, contó entre risas en una entrevista exclusiva a la revista Interview Magazine, donde también habló sobre su experiencia como joven trans y su vínculo con la moda.

“Ya desde chiquita tenía dificultades con la identidad de género. Siempre quise crecer y convertirme en una mujer hermosa, seductora e influyente, como Marilyn”, reveló la modelo, que desfiló para Moschino, Max Mara y Michael Kors, entre otras firmas top. Tanto Watts como su ex marido Schreiber, no dudan en demostrar públicamente su apoyo a Kai y a su hijo mayor, Sasha (19). “Ver a tus hijos convertirse en personas independientes, con sus propios pensamientos, talentos e identidades, es la experiencia más aterradora y gratificante que existe. No hay nada de lo que esté más orgulloso en la vida”, confió el actor de la popular serie Ray Donovan a la revista Architectural Digest. Watts –quien tras separarse de Schreiber en 2016 rehízo su vida junto al actor Billy Crudup (58)– contó en una reciente entrevista que ella se convirtió en una “especie de momager” (mamá representante) de Kai, al ver que la carrera de su hija crecía a pasos agigantados.

“Sé que aún es muy chica, pero tiene los pies sobre la tierra… Kai estaba preparada para este día. Y si bien es un momento difícil de transitar, lo cierto es que la industria de la moda es muy inclusiva”, dijo la actriz el año pasado. Tras cerrar contrato con la reconocida agencia IMG Models –la misma que representa a Gigi Hadid, Karlie Kloss y Hailey Bieber–, Kai equilibra su vida entre sus estudios secundarios en una escuela de Nueva York, sus clases de danza, ballet y artes escénicas, y su trabajo como modelo.

Y, si bien aún no definió su futuro académico, la joven modelo prefiere disfrutar de su presente. “No estoy segura de que la universidad sea para mí, pero ya veremos cuando llegue el momento. Me gusta ir viendo cómo se dan las cosas”, dijo.
