Qué dice la psicología sobre las personas que viven en casas oscuras: el impacto real en el humor

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Es sabido que la luz solar predispone nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar, por eso es tan importante que tenga protagonismo en nuestra vida. Se trata de un mecanismo bioquímico por el que se regula la producción de serotonina, el neurotransmisor vinculado al bienestar, la motivación y la estabilidad emocional en el organismo. Los niveles normales de serotonina favorecen la concentración, la calma y la estabilidad emocional. En cambio, si hay un déficit, pueden aparecer problemas de depresión, fatiga, insomnio, irritabilidad, problemas de memoria y aumento de la ansiedad.

Algo fundamental es que la luz natural regula la percepción del tiempo, ya que nuestro organismo está sincronizado con los niveles y características de la luz exterior. Esto incide justamente en la secreción de melatonina y serotonina, estas hormonas que regulan los ritmos circadianos y la calidad del sueño. Su falta tiene como resultado un estado de desánimo persistente y una mayor predisposición a estados de apatía y depresión.

Es argentina, estudió en una escuela rural, trabajó con un exitoso empresario y ahora tiene su propio proyecto

La luz natural regula la percepción del tiempo ya que nuestro organismo está sincronizado con los niveles y características de la luz exterior.

Pero las consecuencias no se producen únicamente a nivel fisiológico; los especialistas en salud mental señalan que la preferencia por los espacios oscuros puede responder a un mecanismo de defensa inconsciente. En estos casos, la penumbra funciona como refugio o protección frente al estrés y las demandas del mundo exterior. Pero si esto se vuelve frecuente y la persona se inclina por la oscuridad en forma recurrente, a largo plazo puede llevar al aislamiento y a la falta de motivación, lo que repercute en sus relaciones y en su bienestar.

Por otra parte, no hay que olvidar que, en esta época del año, en viviendas con poca entrada de luz natural sus habitantes pueden experimentar episodios depresivos, especialmente si se trata de personas susceptibles.

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En viviendas con poca entrada de luz natural sus habitantes pueden experimentar episodios depresivos

La principal recomendación es dejar entrar la luz en casa a través de las ventanas, es decir, maximizar su uso, elegir tonos claros para paredes y superficies, y recurrir a iluminación artificial que imite la luz diurna durante las horas de la mañana. Por otra parte, a nivel de diseño, más allá de la cantidad de luz que entre, es importante que en los ambientes de la casa predominen superficies suaves y opacas sobre las que la luz se pueda reflejar e iluminar. Por ejemplo, demasiado vidrio interior o superficies oscuras hacen que el ambiente luzca sombrío.

Por otra parte, la altura de los cielorrasos juega un papel muy importante tanto en la iluminación natural como en la ventilación y el bienestar de las personas. Si bien los cielorrasos o techos muy altos repercuten en el aumento de los costos de calefacción y refrigeración, tienen un efecto positivo. Los techos altos, generalmente aquellos superiores a 2,70 metros, no solo aportan elegancia al hogar sino que otorgan una mayor sensación de amplitud, favorecen una óptima ventilación natural, ya que el aire caliente asciende, y logran una mayor entrada de luz a través de ventanales. Por supuesto, otro punto a tener en cuenta son las aberturas, en general, de la casa que cumplen con funciones importantes al permitir el mayor ingreso de luz natural.

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Hay casas que aunque tengan ventanas al exterior pueden ser oscuras por no estar en altura, estar rodeadas de árboles o de otras construcciones que hacen sombra y la decoración interior en colores oscuros

Tener en cuenta todos estos aspectos ayuda a estabilizar el ritmo biológico y el estado de ánimo, ya que la luz solar potencia la productividad, mejora el rendimiento cognitivo e incide directamente sobre nuestra energía. Hay que tener en cuenta que el espacio donde uno vive influye en nuestra calidad de vida; por eso, abrir la casa a la luz no es solo una decisión estética, sino una forma de cuidado.


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