Preocupación por faltantes de un medicamento para el Parkinson: el principal proveedor prevé normalizar la entrega en seis meses

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Necesito que se comuniquen conmigo, por favor. Hay una falta absoluta de medicación para el Parkinson”. El mensaje de voz, con tono de preocupación llegó este lunes a la redacción de LA NACION. No fue el único. Durante los últimos diez días comenzaron a multiplicarse en redes sociales los reclamos de pacientes, familiares y organizaciones vinculadas con la enfermedad neurológica que reportan dificultades para conseguir algunas presentaciones de levodopa/carbidopa, una de las combinaciones farmacológicas más utilizadas para tratar esta patología que aún no tiene cura.

La preocupación se traduce también en reiteradas consultas sobre la disponibilidad del medicamento en farmacias de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Incluso, hay quienes ofrecen compartir el fármaco si les quedó algún blíster tras la muerte de un familiar.

En las últimas horas, un comunicado difundido por la Red Argentina de Parkinson expresó la preocupación de la entidad por la situación y reclamó medidas para garantizar la continuidad de los tratamientos.

Tras una consulta de LA NACION, el laboratorio Pfizer confirmó que existe una interrupción temporaria en el suministro de su producto Lebocar, una de las marcas más utilizadas de levodopa/carbidopa en el país, con cerca de dos tercios del mercado.

Pfizer informa que, debido a demoras en la manufactura, se registra una interrupción temporaria en el suministro de LEBOCAR® en Argentina”, señaló la compañía en una respuesta enviada a este medio por correo electrónico desde la oficina regional de prensa. No detallaron si también afecta a otros países ni cuál es el inconveniente exacto en la cadena de producción.

La farmacéutica indicó que trabaja para restablecer el abastecimiento y precisó que, según la información disponible actualmente, estima que el suministro estará regularizado hacia marzo de 2027.

Así, la explicación oficial no relacionada el faltante a cuestiones regulatorias ni a una decisión vinculada con la continuidad del producto en el mercado.

La levodopa es considerada desde hace décadas uno de los tratamientos fundamentales para la enfermedad de Parkinson. Habitualmente se administra en combinación con carbidopa, una sustancia que mejora su aprovechamiento por parte del organismo y permite reducir efectos adversos.

Según fuentes del sector farmacéutico consultadas por LA NACION, en la Argentina existen actualmente tres laboratorios que comercializan formulaciones de levodopa/carbidopa.

Esas mismas fuentes señalaron que Pfizer concentra aproximadamente el 65% de las ventas mediante la marca Lebocar. El resto del mercado se distribuye entre otros laboratorios nacionales que continúan produciendo sus medicamentos de manera habitual.

La Red Argentina de Parkinson sostuvo que la situación “deja de ser un problema comercial para convertirse en un problema sanitario”

“Hay dos laboratorios argentinos que comercializan bioequivalencias, pero tienen un tercio del mercado. Es imposible que puedan escalar la producción al doble o triple en pocas semanas”, explicaron a LA NACION desde el sector farmacéutico.

Esa situación ayuda a explicar por qué un problema con el principal proveedor puede impactar de forma significativa en la disponibilidad del producto, aun cuando existan otras alternativas comerciales.

Ante la consulta de LA NACION al Ministerio de Salud de la Nación para conocer si existen medidas previstas para monitorear el abastecimiento de levodopa/carbidopa o eventuales mecanismos de contingencia, fuentes de la cartera respondieron que uno de los laboratorios nacionales “va a duplicar su producción”. También dijeron que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) “está ahora evaluando otras alternativas” para paliar el faltante. Una posibilidad sería autorizar nuevas importaciones.

Las fuentes del sector farmacéutico reconocieron que el peso de Lebocar dentro del mercado dificulta una sustitución inmediata de toda la demanda.

La preocupación por el faltante crece entre pacientes y familias por el impacto en las personas en tratamiento. Según explicó a LA NACION el neurólogo José Luis Etcheverry, neurólogo especialista en enfermedad de Parkinson y enfermedades raras, la levodopa sigue siendo la terapia de referencia para la enfermedad de Parkinson y no debe suspenderse de manera abrupta.

“La levodopa actúa sobre los receptores dopaminérgicos, que son fundamentales para mantener la funcionalidad motora, anímica y conductual de los pacientes. Por eso no se puede interrumpir de golpe”, señaló.

El especialista aclaró que, desde el punto de vista terapéutico, existen otras marcas disponibles. Además de Lebocar, se comercializan Parkinel, que también combina levodopa y carbidopa, y Madopar, que contiene levodopa asociada a benserazida. “A los fines prácticos cumplen la misma función. Hay pacientes que toleran mejor una marca que otra, pero no existe una diferencia que impida reemplazarlas”, indicó.

También explicó que, cuando escasea una determinada presentación, los médicos suelen adaptar las dosis utilizando comprimidos de distinta concentración para mantener la cantidad de levodopa indicada en cada tratamiento. Y agregó que, en los casos más complejos, existen otros grupos de fármacos que pueden utilizarse como alternativa. Sin embargo, advirtió que esos reemplazos deben ser evaluados por un profesional. “La levodopa es una medicación de alta potencia y muchas veces los otros tratamientos no logran el mismo resultado clínico o pueden presentar más efectos adversos en determinados pacientes”, sostuvo.

Habitualmente, los cambios de medicación, las modificaciones de dosis o la suspensión del tratamiento pueden afectar el control de síntomas como la lentitud de movimientos, la rigidez y los temblores característicos del Parkinson.

El reclamo de los pacientes

En tanto, la Red Argentina de Parkinson difundió en las últimas horas un documento en el que manifestó su inquietud por la continuidad del desabastecimiento.

La organización sostuvo que la situación “deja de ser un problema comercial para convertirse en un problema sanitario” y reclamó información sobre la disponibilidad real del medicamento, un plan de contingencia que garantice los tratamientos y explicaciones por parte de los organismos involucrados.

El comunicado de la Red Argentina de Parkinson también hace referencia a la estimación de marzo de 2027 como fecha de normalización y plantea que los pacientes necesitan respuestas más inmediatas para garantizar la continuidad terapéutica.

Mientras tanto, pacientes y familiares continúan reportando dificultades para encontrar determinadas presentaciones en farmacias. Incluso algunas obras sociales, que solían entregar directamente la medicación a sus afiliados, se encuentran sin stock.

“Hace 15 o 20 días que cuesta conseguirla y ahora directamente desapareció”, señaló uno de los pacientes que se comunicó con LA NACION para advertir sobre el problema.

Los testimonios recibidos describen situaciones diversas. Como se dijo, algunos pacientes afirman haber recorrido varias farmacias sin encontrar el medicamento, mientras que otros lograron acceder a presentaciones alternativas o a stock disponible en determinados comercios.

Ante este escenario, Pfizer recomendó que los pacientes consulten con sus médicos tratantes antes de realizar cualquier modificación en sus tratamientos.

Recomendamos que los pacientes consulten con su médico tratante, quien podrá evaluar la mejor estrategia para la continuidad de su tratamiento”, indicó la compañía.

También informó que quienes necesiten realizar consultas adicionales pueden comunicarse con su servicio de Información Médica a través del 0800-266-7902.


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