WASHINGTON.– En medio de las dudas que aún persisten sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra anunciado por Donald Trump, y los crecientes cuestionamientos desde Israel, el presidente norteamericano avanzó este lunes con el entendimiento con el régimen de los ayatollahs de cara a la firma final del próximo viernes en Ginebra, a la vez que afirmó que los buques empezaron a salir del estratégico estrecho de Ormuz, cuya reapertura es un eje clave del pacto que aliviará a la economía global.
“El acuerdo ya está afirmado”, afirmó el mandatario, sentado junto al presidente francés, Emmanuel Macron, en Evian, adonde viajó para participar de la cumbre del G7. Poco antes, un alto funcionario del gobierno republicano citado por la agencia Reuters había informado que el memorándum de entendimiento fue firmado por Trump y el vicepresidente JD Vance, del lado norteamericano, y por el presidente del Parlamento, el exgeneral Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní.
Trump repitió que Irán no tendrá armas nucleares y remarcó la importancia de que “los precios del petróleo estén bajando y las bolsas subiendo”.
El presidente dejó la puerta abierta a participar de la ceremonia oficial de firma el viernes, en Ginebra, y señaló que el texto completo del acuerdo con Irán se dará a conocer en algún momento posterior el mismo día.
“Quiero que se publique porque es un documento muy poderoso. No es como el documento de [el expresidente Barack] Obama, que fue simplemente un documento terrible… Así que probablemente bastante pronto [de publicará]. Diría que algún momento después del viernes”, dijo.
Trump remarcó que “no habrá alivio de las sanciones hasta que Irán cumpla con lo que le corresponde” y que el estrecho de Ormuz estará “totalmente abierto” para el viernes.
“Estamos listos para asumir nuestra parte justa de la carga y formar parte del compromiso de la comunidad internacional. Es un paso muy importante hacia la paz, pero también para la economía global”, añadió Trump.
El funcionario citado por Reuters dijo que nuevos detalles del acuerdo se darían a conocer en un plazo de 24 a 48 horas, mientras que las conversaciones técnicas empezarían más adelante en la semana, antes de la firma prevista para el próximo viernes.
“Los barcos están empezando a moverse, muchos cargados de petróleo, fuera del estrecho de Ormuz. Van por la ‘autopista’ del sur, que es totalmente segura, protegida e impecable. ¡También hay otras zonas de tránsito!”, había escrito más temprano Trump en su red Truth Social, mientras aún estaba en viaje hacia la localidad francesa de Evian para participar de la cumbre del G7.

“Tenemos un acuerdo según el cual [el estrecho de Ormuz] estará abierto y libre de peajes”, insistió luego Trump, ya en suelo francés tras el viaje desde Washington.
Con su mensaje, Trump buscó transmitir confianza en que pronto se restablecerá el tránsito marítimo de esa vía estratégica -bloqueada por Irán tras el inicio del conflicto bélico-, por donde antes del estallido de la guerra, el 28 de febrero pasado, circulaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).
“Verán un aumento significativo del tráfico en el estrecho de Ormuz, que de hecho ya está comenzando. Se irá incrementando gradualmente con el tiempo”, señaló el alto funcionario citado por Reuters, bajo condición de anonimato. “Probablemente no volveremos a la normalidad en dos semanas, pero sí veremos un aumento considerable del tránsito”, añadió.
Más allá de las señales de optimismo de la Casa Blanca, que busca poner fin a un conflicto impopular en Estados Unidos, las compañías navieras y los operadores energéticos mantuvieron una actitud mucho más prudente sobre la situación en el estrecho de Ormuz. Advirtieron que podría llevar semanas recuperar la confianza y que el tránsito solo se reanudará de manera sostenida cuando existan garantías concretas de seguridad.
“La acumulación de buques bloqueados y la necesidad de realizar relevos de tripulación y descansos implican que un retorno realista a los patrones habituales de navegación tardará semanas, si no meses, en producirse“, señaló Stephen Cotton, secretario general de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés), que representa a sectores marítimos. En el mejor de los casos, este es el comienzo”, añadió.
En diálogo con la cadena CNBC, Vance dijo que Washington espera que la vía marítima permanezca abierta al tránsito sin peajes a largo plazo, en línea con lo que había afirmado Trump el domingo al anunciar el acuerdo. La declaración del vicepresidente apuntó a uno de los puntos más sensibles de la negociación: el eventual cobro iraní a los buques que crucen Ormuz.
En ese sentido, este lunes la Cancillería iraní afirmó que el régimen cobrará tasas por “servicios marítimos”, en lugar de imponer peajes, a las embarcaciones que transiten por el estrecho, en el marco del acuerdo con Estados Unidos.
“Siempre hemos afirmado que no buscamos recaudar peajes de tránsito, pero se cobrarán tasas por servicios de navegación, protección ambiental, seguros marítimos y otros servicios necesarios”, señaló el vocero de la Cancillería, Esmail Baqai.
El vocero agregó que el memorándum atribuye a Irán, en cooperación con Omán y en consulta con las demás partes interesadas, la responsabilidad de “garantizar una navegación segura en el estrecho”, en el que se tendrán que llevar a cabo labores de desminado.
El sultán de Omán, Haitham bin Tariq, se comprometió este lunes con la seguridad y “la libertad de tránsito en sus aguas territoriales en el estrecho de Ormuz”.
Según los especialistas, la “diferencia semántica” marcada por Teherán busca evitar una violación abierta del derecho internacional en esa materia, aunque mantiene abierta la duda sobre cuáles serán las condiciones de navegación en la zona y quién mantendrá el control efectivo.
Trump anunció que Washington y Teherán firmarán el viernes el acuerdo para poner fin al conflicto y reabrir formalmente el estrecho de Ormuz, un anuncio que impactó de inmediato en los mercados. Los precios internacionales del petróleo caían cerca de un 5%, ante la expectativa de que el flujo de crudo y GNL pueda empezar a recuperarse en forma sostenida.
Según datos de seguimiento de Kpler, al 15 de junio había unos 155 tanqueros con petróleo y productos químicos en la zona del golfo Pérsico, frente a los 201 registrados a fines de mayo. Oil Brokerage elevó esa estimación a 215 petroleros.
Preocupación de Israel
El acuerdo anunciado por Trump generó preocupación en el gobierno de Benjamin Netanyahu, aliado de la Casa Blanca que mantiene un frente abierto con el grupo terrorista Hezbollah en el sur del Líbano.
Las fuerzas militares israelíes advirtieron que no se retirarán de la vasta extensión de territorio que tomaron en esa zona del país vecino, advirtió el ministro de Defensa, Israel Katz.
Si bien los detalles del acuerdo de paz siguen sin publicarse en forma oficial, incluirían explícitamente un alto el fuego en el Líbano, donde Israel lanzó una amplia ofensiva tras los recurrentes ataques de Hezbollah -aliado de Irán- contra el norte de Israel desde el inicio del conflicto.