La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó un paro nacional de transporte urbano de pasajeros por 24 horas, el cual comenzará a regir a partir de las cero horas de este viernes 14 de agosto.
La medida de fuerza es el resultado directo de lo que consideraron el fracaso en las diversas instancias de negociación paritaria mantenidas con las cámaras empresarias en el ámbito de la Secretaría de Trabajo de la Nación. Este cese de actividades afectará principalmente los servicios de corta y media distancia en las provincias del interior del país, lo que deja fuera de la huelga al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El conflicto, que lleva más de 90 días sin resolución, tiene como eje central la brecha salarial existente entre los trabajadores de las provincias y sus pares del área metropolitana. Desde el gremio, liderado por Roberto Fernández, exigen que se homologuen para todo el territorio nacional los números acordados a finales de julio para los choferes del AMBA. En aquel pacto, se estableció un salario mínimo superior a $1.6 millones para julio, con aumentos escalonados para agosto y septiembre.
Según trascendió, el gremio calificó la actual situación como “insostenible” y advirtió: “No vamos a aceptar que el salario de los trabajadores quede subordinado indefinidamente a cualquier circunstancia”.

En qué lugares habrá paro de colectivos
En cuanto al alcance geográfico, la confirmación de la huelga genera una adhesión desigual según la jurisdicción. Entre las seccionales que confirmaron su participación directa se encuentran Córdoba y Tucumán.
- En Córdoba, las autoridades locales de la UTA advirtieron que, de no mediar cambios de último momento, no habrá servicio urbano durante toda la jornada del viernes.
- Por su parte, en Rosario, la delegación local informó que el transporte funcionará con normalidad.
- En otras regiones como San Juan, la situación se mantiene expectante a la espera de definiciones tras reuniones locales, mientras que en Salta y Chaco la adhesión se presenta como “altamente probable” si el Gobierno no interviene.
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) mantiene una postura de firme negativa ante el reclamo, con el argumento de que la estructura de costos y la disparidad en los subsidios estatales hacen inviable la equiparación.
Según FATAP, mientras en el AMBA la asistencia estatal cubre cerca del 60% de los costos operativos, en las provincias ese porcentaje apenas llega al 10%. Jorge Berretta, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), señaló que el aumento salarial no es una cuestión de voluntad, sino que la crisis financiera del sector impide asumir compromisos similares a los capitalinos sin un refuerzo en los subsidios o un incremento significativo en las tarifas.
En este escenario, la única herramienta capaz de desactivar el paro es el dictado de la conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Capital Humano de la Nación. Este instrumento legal obligaría a las partes a retomar el diálogo y postergar las medidas de acción directa. Hasta la tarde del jueves, las cámaras empresarias solicitaron formalmente este recurso ante la cartera laboral. No obstante, al cierre de esta edición, la resolución oficial seguía pendiente.
Mientras miles de pasajeros aguardan definiciones en las distintas provincias, el gremio y las empresas aguardan el dictado de la resolución ministerial antes de la medianoche. De concretarse el paro, se verán afectados millones de usuarios que dependen del transporte público para sus traslados diarios, en una jornada previa al inicio del fin de semana largo, lo que añade una capa extra de complejidad logística a la ya tensa situación salarial que atraviesa el sector del autotransporte en la Argentina.