Luego de que en Pro blanquearan que aún están “lejos de un acuerdo electoral”, Mauricio Macri encabezó este viernes un acto de Pro en Jujuy, después de tres meses sin declaraciones públicas de índole política. El expresidente combinó elogios y cuestionamientos al Gobierno, especialmente en materia económica. Incluso dijo que el superávit fiscal, eje central de la gestión de Javier Milei, es de “baja calidad”.
“Todavía falta mucho por hacer”, señaló Macri. Valoró el “equilibrio macroeconómico”, pero enseguida dijo que la inflación debe bajar “a un dígito anual”, que debe haber un mayor acceso al crédito, un menor riesgo país y mayores obras de infraestructura.
Esto último se logra con un “superávit fiscal de calidad”, dijo. Y agregó: “El Presidente lo logró con mucha audacia, muy rápido, algo inédito en la historia argentina, yo creo que en la historia de la humanidad. Pero todos sabemos que es de baja calidad porque si el presupuesto no puede incluir mantener la infraestructura que tenemos y construir nueva, es que está mal hecho el presupuesto”.
“También faltan buenos equipos”, lamentó. Mencionó que es un ítem que le ha mencionado “varias veces” a Milei. “Pero no tuvimos eco”, indicó. Una de esas ocasiones fue pública: Macri cuestionó la designación de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete. “Hay que coordinar y armar siempre más y más equipo. Eso lo ha distinguido al Pro. Y por eso el Pro donde gobernó, ¿qué sucedió? La gente vive mejor”, afirmó.
Asimismo, recordó que el partido apoyó a La Libertad Avanza tanto en el balotaje de 2023 como estos casi tres años en el Congreso.
En el cierre, dijo: “Venimos por lo que corresponde, que es hacer grande la Argentina, una Argentina que pueda incluir a todos”. Así, modificó el lema de Milei, quien suele decir que hará a “Argentina grande nuevamente”, en alusión, a su vez, al eslogan del presidente estadounidense, Donald Trump.
Por su parte, Fernando de Andreis, secretario general de Pro y alter ego del exmandatario, dijo que Milei es quien está “llevando adelante” el “derrumbe del populismo” y aseguró que, en las cuestiones en las que estén de acuerdo con el Gobierno, seguirán “acompañando”. Pero matizó: “Nosotros no nos sentimos cómodos solamente con esa demolición. Nosotros nos sentimos más cómodos con la construcción”.
Martín Goerling, jefe del bloque Pro en el Senado, se refirió a las elecciones presidenciales de 2027: “No tengo dudas de que el Pro el año que viene va a ser protagonista en la Argentina. Liderando un frente electoral para continuar con la transformación de la Argentina o acompañando un gran frente electoral”. El senador es uno de los dirigentes que preferiría construir un armado diferenciado del Gobierno y con un candidato presidencial propio del espacio.
La de este viernes fue una nueva escala de la gira federal “Próximo Paso” con la que el líder de Pro viajó por distintos puntos del país a lo largo del año, en tren de exhibir músculo político y arengar a la dirigencia partidaria. El acto de este viernes corresponde a la región noroeste de la Argentina y apunta a las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero.
Unas horas antes del encuentro, Macri y De Andreis se reunieron con el gobernador radical Carlos Sadir (Jujuy). Cerca de De Andreis dijeron que la cita “salió súper bien” y fuentes allegadas a Sadir precisaron a LA NACION que solo hablaron “del tema nacional; cuestión electoral y del gobierno nacional”.

El acto partidario se realizó en el Hotel Altos de la Viña de San Salvador de Jujuy. Macri, acompañado a toda hora por De Andreis, pasará la noche en la provincia y regresará a Buenos Aires el sábado por la mañana.
En su visita al norte, también lo secundaron la diputada nacional Antonela Giampieri; la legisladora porteña Gimena Villafruela; Ezequiel Jarvis, vicepresidente del Ceamse; y Ezequiel Sabor, exsecretario de Gobierno porteño y director del Banco Ciudad, entre otros.
El precandidato a presidente por Pro, el exministro de Hacienda Hernán Lacunza, en cambio, no pisó Jujuy durante esta jornada. En su entorno argumentaron que es por cuestiones de “agenda”. Tampoco Macri lo mencionó en su discurso.
Esta semana se repartió entre una cena con dirigentes amarillos de todo el país –incluso estuvo la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal– y una visita a Rosario, donde se reunió con el gobernador Maximiliano Pullaro. En el encuentro partidario en la sede de Pro en Balcarce 412 estuvo presente la titular de la filial jujeña, Claudia Machaca. Cerca de Lacunza aseguran que “próximamente” estará en la provincia.

Su desembarco en la contienda presidencial dividió a los dirigentes de Pro entre quienes apoyan su figura y la construcción de una alternativa al Gobierno, y los que rechazan su vocación de forma rotunda, grupo compuesto fundamentalmente por acuerdistas.
Desde marzo pasado, Macri encabezó actos de “Próximo Paso” en la Capital, la provincia de Buenos Aires (Vicente López y Mar del Plata), Chaco, Mendoza y Santa Fe. Tal como hoy, en estas últimas tres provincias también se reunió con los mandatarios radicales Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Pullaro (Santa Fe). También cenó con los hermanos Juan Pablo y Gustavo Valdés, de Corrientes y referentes de la Unión Cívica Radical (UCR).
En cada una de esas instancias, el expresidente cuestionó distintos aspectos del gobierno nacional: rechazó la continuidad de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete, en medio de la investigación por su patrimonio; reclamó la independencia del Poder Judicial; y subrayó la necesidad de que la estabilidad macroeconómica se refleje en los hogares.
Cortocircuitos con LLA
La actividad que Macri encabezó hoy transcurrió apenas 24 horas después de que los diputados nacionales Cristian Ritondo y De Andreis sostuvieran que están “lejos de un acuerdo electoral” con La Libertad Avanza (LLA), luego de la cuarta reunión entre los emisarios del expresidente y los referentes del Gobierno. Ayer dialogaron con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, ambos delegados de Karina Milei.
Ritondo y De Andreis evitaron profundizar sobre los motivos por los que no se llega a un entendimiento y aclararon que “nunca” harán nada para favorecer “la vuelta al populismo”.
Conservar el poder en la ciudad de Buenos Aires, bastión de Pro, es la prioridad del macrismo de cara a 2027. Pero los libertarios porteños siguen lanzando dardos contra la gestión del jefe de gobierno, Jorge Macri. No obstante, el alcalde, enfrentado con su primo, se muestra abierto a un entendimiento. Ayer Ritondo dijo que no hablaron de la Capital en particular y que no cuestionan a LLA por criticarlos.

Otro foco de diferenciación es la intención del Gobierno de eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO). Pro, de momento, se muestra alejado de la chance de apoyar esta medida en el Congreso.
Además, el macrismo cuestionó el miércoles el “manejo” del Gobierno en la política de discapacidad. “En esta se equivocaron”, resumió De Andreis. Las idas y vueltas generaron conflictos con los aliados, además de con los propios legisladores libertarios.