El Gobierno calificó los incidentes ocurridos este jueves durante la 5° Marcha Federal Universitaria como un ataque a la democracia, tras los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, en los que se registraron empujones, piedrazos y daños al espacio público en la zona del Congreso.
Fue el secretario de Educación, Carlos Torrendell, quien apuntó a “grupos de tarea” por la violencia y defendió el accionar de la administración de Javier Milei respecto al presupuesto para universidades, un foco de tensión con la educación pública, que reclama fondos en el marco de la Ley de Financiamiento Universitario.
“Estos son grupos de tareas, está claro que hay organización, es recurrente, está a la vista. Son organizaciones que se dedican a generar ataques a la democracia por esta vía. Sucede en todo el mundo, pero es recurrente, se los tiene identificados, son los mismos grupos. Entiendo que estarán haciendo esas tareas”, aseguró Torrendell.

En diálogo con radio Mitre, el funcionario se refirió a versiones que indican que determinados grupos que generaban los incidentes eran infiltrados. “Me parece que es bastante evidente que el Gobierno, en materia de espacio público, está buscando la paz y la tranquilidad. Cuando uno genera violencia en el espacio público, uno cuestiona la democracia y la republica; si no, se estarían manifestando dentro de la ley”, se limitó a decir. Los disturbios se dieron después del acto de cierre en las inmediaciones al Congreso, que permanecía vallado; en las columnas universitarias no hubo manifestaciones violentas.

El reclamo universitario planteaba que la marcha se realizó en defensa de la educación pública, la soberanía nacional y la democracia. El texto sostuvo que el principal reclamo fue el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y cuestionó al Gobierno por no haber aplicado plenamente una norma que fue aprobada por el Congreso y ratificada después del rechazo al veto presidencial.
“El Gobierno cree que está cumpliendo con la ley, está litigando en los tribunales. Cumplir la ley es pagar lo que se debe dentro de lo técnicamente adecuado. Cuando uno aprueba que va a destinar fondos a las universidades, hay que hacerlo con los fondos que corresponden. El punto es que hay un país que adhiere mayoritariamente a cuidar los recursos y el superávit fiscal y dentro de eso uno va a asignando. El Congreso tiene que definir de dónde se sacan los recursos para que vayan a las universidades”, consideró Torrendell.
Y siguió: “El Congreso este año aprobó una ley de presupuesto. Luego, cuando la Justicia falló, el Gobierno aumentó los recursos y se está haciendo lo que técnicamente es posible. La discusión continúa y está dentro del margen de la ley”.

En ese contexto, apuntó también a aquellos líderes del reclamo, como el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti. “La educación pública no les importa a aquellos que hablan demasiado de eso. El presupuesto para hospitales universitarios, nominalmente desde 2023 proyectado al presupuesto del año que viene, tiene un aumento nominal de 14 veces, muy por encima de la inflación. Sin embargo, Yacobitti sigue señalando esto”, marcó.
Fue tras eso que dijo sobre el reclamo: “Me parece que el problema del planteo central es que el ajuste se viene haciendo hace muchos años. Lo que hacés es gastar plata en cosas que no tienen que ver con la educación. Ahí está el ajuste. No se trata solo de poner recursos dentro de la línea, sino que se deben dedicar a los docentes, a que los alumnos aprendan y a la infraestructura. Todo eso es lo que no se ha hecho [antes] y son los mismos que dicen que no estamos invirtiendo en la educación publica”.
Los incidentes en el Congreso
En total, por los incidentes y los destrozos del jueves por la tarde se reportaron diez heridos y al menos 31 detenidos, incluidos dos menores de edad.

Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que trabajaban en una denuncia penal contra los involucrados en los disturbios por resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y el delito de daño agravado.

En tanto, las fuerzas de seguridad registraron cuatro oficiales de Gendarmería Nacional, dos de la Policía Federal y dos de Prefectura Naval heridos con elementos contundentes durante los altercados.