Los Mellino y el caso $LIBRA. La familia que quedó ligada a los millones que movió Hayden Davis luego de reunirse con Javier Milei

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Una familia de tres miembros se convirtió en una pieza clave del rompecabezas $LIBRA. Por lo cerca que estuvieron del movimiento de dinero, el testimonio de cualquiera de ellos -padre, madre o hijo- podría contribuir a encarrilar la investigación judicial que revisa lo ocurrido alrededor del lanzamiento de la moneda virtual que promocionó el presidente Javier Milei.

Orlando Mellino, de 75 años, tiene un vínculo “directo” con el creador del activo, Hayden Davis: es el jubilado titular de la cuenta a la que el empresario envió más de un millón de dólares digitales el día de su reunión con Milei y el lobista Mauricio Novelli en Casa Rosada.

Orlando es el padre de Diego Mellino, socio de la financiera en la que solía operar Novelli y sobre la que recae la sospecha de haber sido el lugar donde el dinero digital cobró vida física.

La tercera integrante es Susana Georges. Acompaña a Diego en sus negocios, conoce a los dueños de la “cueva” y a los dos receptores del dinero de Davis: su expareja Orlando, que recibió un millón de dólares, y al trader Camilo Rodríguez Blanco, que días más tarde recibió cerca de cuatro millones.

Los tres están bajo la mira de la Justicia: el jubilado, por su participación directa en la ruta del dinero, tras descubrir su sorpresiva conexión con Davis. Y Diego y Susana quedaron apuntados en otra causa que investiga un contrabando millonario en la aduana de Campana.

Orlando Mellino

Su nombre llegó al expediente aportado por la plataforma de criptomonedas Bitget, luego del trabajo que hizo la Justicia sobre la trazabilidad del dinero que movió Davis.

Está presentado en la causa, con abogado designado, aunque su paradero es una incógnita. Una huella lo situaba años atrás en Málaga, España, en el municipio de Torremolinos, sobre la costa mediterránea de Andalucía. Figuraba como el titular de al menos dos sociedades distintas, Milenio UP y Los Mejores del Tablón.

Habría vuelto al país luego de poner junto a su pareja un negocio en Marbella que no funcionó. “Volvió sin un mango”, recuerda alguien que lo conoció.

Orlando Mellino, 20 años atrás

Para anoticiarlo del embargo dispuesto sobre sus bienes, la Justicia lo fue a buscar a un domicilio en el Tigre, asociado a su nombre, pero solo para comprobar que la dirección no existía y que los vecinos de la zona tampoco lo conocen.

Quienes sí lo trataron dicen que el jubilado apenas se da maña con el celular. Pese a ello, según Bitget y lo que pudo reconstruir el fiscal Eduardo Taiano con la asistencia de organismos especializados, fue una parada clave en la ruta del dinero digital.

Luego de recibir el millón de dólares digitales de Davis lo giró a una cuenta no identificada, a través de cuatro transferencias consecutivas, una técnica llamada “smurfing”, utilizada para volar por debajo del radar en el mundo cripto.

El movimiento solo encuentra explicación a través de la sociedad que su hijo Diego montó con los dueños de la financiera en la que operaba Novelli, tal como pudo reconstruir LA NACION.

Probablemente como fruto de ese acuerdo, figura junto a su pareja Miriam Gladys Mingorance como el dueño de una sociedad, Logística Latinoamericana, cuyos anteriores titulares son los dueños de la financiera a la que se llegó Diego.

Diego Mellino

Es un profesional de la salud recibido en los Estados Unidos. En el país puso una escuela de quiropraxia que primero funcionó en Recoleta, luego en Belgrano y en el último tiempo en pleno microcentro porteño.

Su actividad comercial traspasó el rubro. Montó distintas sociedades en el exterior, se adentró junto a su madre en el mundo de la exportación, incursionó en el negocio de las cajas de seguridad privadas y se asoció con la financiera de Vicente López en la que operaba el lobista Novelli y a la que habría llegado el dinero de Davis.

Diego junto a su socio de la financiera

Su acuerdo con la financiera incluía al trader Camilo Rodríguez Blanco, uno de los vínculos de Novelli con ese lugar y receptor de la otra parte del dinero que envió Davis.

Había quedado bajo la lupa de la Justicia tiempo antes del caso $LIBRA por ser el apoderado de una sociedad constituida en los Estados Unidos, Modo Domo, utilizada para refacturar precios, según la hipótesis que maneja la Justicia de Campana.

El juez Adrián González Charvay dictó contra él medidas patrimoniales y le prohibió salir del país sin autorización.

Susana Georges

El Filósofo Griego, Open 24, Punto Alto Managment and Consulting, y Globalizing Ath son solo algunas de las sociedades que constituyó en los Estados Unidos, Inglaterra o España.

Susana Georges, la madre de Diego

También Modo Domo, por la que sus bienes, al igual que los de su hijo Diego, quedaron congelados.

Conocía de primera mano a los dueños de la financiera sospechada, según pudo averiguar LA NACION, estuvo en pareja con el jubilado y le alquiló un inmueble en Vicente López al otro receptor del dinero de Davis, el trader colombiano Rodríguez Blanco, socio de su hijo.

Por el momento, el único alcanzado por la causa judicial que tramita en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi es el jubilado Orlando Mellino.


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