La temporada de huracanes en el océano Atlántico entra en una etapa decisiva con la llegada de agosto, un mes que suele marcar el comienzo del período de mayor actividad ciclónica. Sin embargo, este año los especialistas observan un escenario diferente al habitual. Aunque las aguas superficiales del mar continúan favorables para el desarrollo de tormentas, la evolución de El Niño modifica las condiciones atmosféricas.
Agosto comienza con pocas tormentas en el océano Atlántico
De acuerdo con FOX Weather, la temporada ya lleva dos meses de actividad y, hasta el momento, solo se formaron dos tormentas con nombre: una durante junio y otra en julio.
Mientras varias ondas tropicales avanzan desde la costa occidental de África hacia la llamada Región Principal de Desarrollo del Atlántico, los meteorólogos advierten que todavía enfrentan un ambiente poco favorable para convertirse en ciclones.
El principal obstáculo aún es la combinación de fuertes vientos en niveles altos de la atmósfera, grandes concentraciones de aire seco y polvo procedente del Sáhara, factores que limitan el desarrollo de tormentas eléctricas organizadas.
A esto se suma la influencia cada vez más marcada de El Niño, un fenómeno que suele reducir la actividad ciclónica en la cuenca atlántica al incrementar la cizalladura del viento, es decir, los cambios en velocidad y dirección de los vientos con la altura.
Según explicó el centro de pronósticos de FOX Weather, el único elemento claramente favorable para la formación de sistemas tropicales aún es la elevada temperatura superficial del mar. Sin embargo, ese aporte de energía es compensado por las condiciones atmosféricas desfavorables asociadas al fortalecimiento de El Niño, que gana intensidad conforme avanza el verano boreal.
Temporada de huracanes: El Niño gana fuerza y podría cambiar el resto del año
Las proyecciones apuntan a que El Niño seguirá fortaleciéndose durante las próximas semanas e incluso podría alcanzar la categoría de “súper El Niño”, una denominación utilizada cuando el fenómeno alcanza niveles excepcionales de intensidad. De concretarse ese escenario, sería uno de los eventos más fuertes registrados hasta ahora.
De acuerdo con AccuWeather, actualmente existe una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance ese nivel antes de que concluya la temporada de huracanes.
Para los especialistas, el momento en que se produce este fortalecimiento resulta clave, ya que coincide con el período históricamente más activo de la temporada y podría reducir de manera significativa la cantidad de tormentas que logren desarrollarse durante el tramo final del año.
El experto en huracanes Alex DaSilva resumió este escenario al señalar: “Cuanto más fuerte se vuelva El Niño, mayor será la probabilidad de un final de temporada menos activo”. La influencia del fenómeno se extiende desde el océano Pacífico, donde se origina, hasta el Atlántico, lo que modifica la circulación atmosférica a miles de kilómetros de distancia.

Océano Atlántico: el agua cálida es un factor de preocupación durante la temporada
Aunque la actividad general podría mantenerse por debajo del promedio, los especialistas coinciden en que eso no elimina el riesgo para las comunidades costeras. Uno de los aspectos que más preocupa es la persistencia de aguas excepcionalmente cálidas cerca de las costas de Estados Unidos, capaces de favorecer una rápida organización e intensificación de sistemas tropicales cuando se aproximan al litoral.
Según AccuWeather, precisamente ese fue el comportamiento observado con las tormentas tropicales Arthur y Bertha. Ambos sistemas se desarrollaron relativamente cerca de tierra firme, lo que redujo considerablemente el tiempo disponible para que la población y las autoridades completaran los preparativos antes de los impactos.
Arthur fue la primera tormenta nombrada de la temporada y se formó en el sector occidental del golfo de México pocas horas antes de tocar tierra en la costa noreste de Texas el 17 de junio. Posteriormente, dejó lluvias históricas en Louisiana, Mississippi y Alabama, con inundaciones que aislaron comunidades enteras.
Bertha siguió una evolución similar. El sistema se organizó en el noreste del Golfo de México, avanzó casi en paralelo a la línea costera y finalmente tocó tierra en Louisiana el 22 de julio, antes de registrar un segundo ingreso cerca de la frontera entre dicho estado y Texas al día siguiente.
Agosto podría comenzar tranquilo en cuanto a huracanes cerca de Florida
Según publicó Chron, el experto en huracanes y marejadas ciclónicas Michael Lowry, de WPLG-TV en Miami, considera que la actividad tropical probablemente permanecerá limitada al menos durante la primera o la segunda semana de agosto.
El especialista aclaró que todavía resulta prematuro descartar por completo el resto del mes, pero sostuvo que las condiciones atmosféricas actuales son poco favorables para el desarrollo de ciclones tropicales.
En ese contexto, señaló que los modelos meteorológicos muestran pocas oportunidades para la formación de tormentas en el corto plazo y que, por ahora, no aparecen ventanas claras que favorezcan un incremento inmediato de la actividad.