El estreno de Moria, la serie de Netflix que retrata la vida de “La One”, revivió uno de los mitos más comentados de la farándula argentina: el origen del icónico rubio platinado de Susana Giménez y su vínculo con un grupo de mujeres albinas que vendían su pelo para confeccionar las famosas extensiones de la diva.

Fue el propio Miguel Romano, el estilista histórico de la conductora, quien contó el trasfondo de la cuestión este viernes en La mañana con Moria (eltrece). El peinador no solo admitió el mito, sino que detalló el detrás de escena de un negocio tan insólito como cotizado.
“Es real”, aseguró el peluquero al referirse al uso de cabello de personas albinas para lograr esa tonalidad platinada tan característica de Susana. La revelación cobró aún más fuerza cuando intervino su hija, Paola Romano, quien ofreció precisiones sobre la dinámica en el salón. “Las albinas venían solas porque se les pagaba diez veces más el pelo”, contó, al mismo tiempo que aclaró que con el tiempo la concurrencia superó las expectativas: “Estaba asombrada de la cantidad de albinos que venían todas las semanas solamente para venderle pelo a Susana Giménez”.
El proceso exigía paciencia y altos estándares de calidad. Para que el cabello fuera comprado, debía superar los 50 centímetros de largo, algo que requería alrededor de tres años de crecimiento. Según explicaron, esa materia prima no se usaba de manera pura, sino que se mezclaba con otros cabellos para aportar volumen a la majestuosa melena de la diva.
Respecto a los costos, si bien el peluquero prefirió no dar números exactos por el paso del tiempo, su hija fue contundente: “Pagábamos una fortuna por ese pelo para Susana”. Además, indicó que quienes vendían su melena sabían perfectamente cuál era su destino final: “El runrún corría, entonces venían a venderlo especialmente y nos cobraban bastante; no es que nos regalaban el pelo”.

El tema volvió a estar en boca de todos gracias a un pasaje humorístico de la biopic. En la ficción, el personaje de Moria Casán (interpretado por Griselda Siciliani) se cruza en el salón de belleza con el de Susana Giménez (encarnado por Leticia Brédice). En medio de la charla, irrumpen dos mujeres de impactante cabello platinado, desatando la complicidad entre las divas.