Dice la leyenda que Carly Simon escribió en 1972 uno de sus grandes himnos, “You’re So Vain”, pensando en Warren Beatty Allí, repite una sentencia bastante clara: “Sos tan vanidoso que probablemente creés que esta canción trata sobre vos”. Más de 50 años después, seguramente es su exmarido, James Taylor, el que piense que la talentosa cantante está hablando sobre él.
Simon no lo menciona por su nombre, pero las referencias parecen demasiado precisas como para no pensar en uno de los capítulos más complejos de su vida. A los 83 años, la cantante vuelve a revisar una relación que terminó hace más de cuatro décadas y lo hace desde un lugar mucho más ambiguo que el de una canción de despecho: se pregunta si realmente amó a aquel hombre, si él alguna vez la amó a ella y, finalmente, si quizás todavía lo ama.
La canción se llama “Maybe I Never Loved You” y forma parte de Comes in Waves, el vigésimo cuarto álbum de estudio de Simon y su primer disco con canciones originales en 18 años. El trabajo, que será lanzado este viernes, reúne 12 temas profundamente personales, escritos y grabados por la artista en su casa de Martha’s Vineyard.
“Tal vez nunca te amé / Pero de todos modos, creí que sí”, canta Simon en el comienzo de la canción. Y enseguida aparece una referencia que parece apuntar directamente a su matrimonio con James Taylor: “Me casé contigo, tuvimos un hijo / Eso cuenta para algo”.
Simon y Taylor estuvieron casados entre 1972 y 1983 y tuvieron dos hijos, Sally Taylor, de 52 años, y Ben Taylor, de 49. Fueron una de las parejas más conocidas de la música estadounidense de aquella época y, detrás de la imagen pública, protagonizaron una relación marcada por conflictos, adicciones e infidelidades.
Sin embargo, la cantante no presenta la historia de manera lineal. La letra no busca simplemente condenar a un antiguo marido ni convertirlo en responsable de todos sus dolores. Por el contrario, Simon se coloca a sí misma en el centro de una duda que parece haberla acompañado durante décadas.
“Tal vez nunca te amé / Sí, y tal vez sí”, canta. Y después devuelve la pregunta: “Y tal vez tú nunca me amaste / Aunque Dios sabe que dijiste que sí”. Es justamente esa incertidumbre la que vuelve más filosa a la canción. Simon no parece estar intentando reconstruir una versión definitiva de lo que ocurrió.
En otro tramo de “Maybe I Never Loved You”, la cantante recuerda incluso las ocasiones en las que su expareja estuvo presente cuando ella lo necesitó. “Viniste por mí en esos momentos en que me escondí / Me alegro mucho de que lo hicieras”, canta.
La conclusión es todavía más reveladora. Después de cuestionar si realmente lo amó y si fue correspondida, Simon canta: “Tal vez sea mejor enterrar aquello de lo que ya estábamos hartos”. Pero, inmediatamente después, deja abierta una puerta que contradice cualquier intento de cierre definitivo: “Tal vez nunca te amé / Tal vez siempre te amaré”.
En sus memorias de 2015, Boys in the Trees, describió su matrimonio con Taylor como una relación “muy alejada de la idílica” que el público imaginaba. La pareja se separó en 1983, en un contexto atravesado por la adicción a la heroína de Taylor y por infidelidades de ambos lados.
Pero incluso muchos años después de la separación, Simon admitía que sus sentimientos por su exmarido no habían desaparecido por completo. En una entrevista con People de 2015, contó que ella y Taylor llevaban más de una década sin hablar y reconoció que todavía lo amaba. “Todavía quiero curarlo, todavía quiero que se recupere”, había dicho entonces. “Y lo quiero muchísimo”, agregó.
También confesó que nunca había entendido del todo por qué Taylor se negaba a hablar con ella. Sin embargo, la escritura de sus memorias le permitió llegar a una conclusión que ahora, más de una década después, parece resonar con particular fuerza en su nueva canción.
Simon explicó que su “increíble lealtad” hacia Taylor, a pesar del modo en que él la había tratado, le había provocado mucho dolor. Pero mientras reconstruía su historia comprendió algo sobre sí misma: podía amar a alguien sin ser amada de la misma manera. Esa fue, según ella, una de las grandes revelaciones que encontró durante el proceso de escritura: que el amor no necesariamente tiene que ser recíproco para existir.
Este nuevo disco llega en un momento particularmente delicado para Simon. La cantante reveló el mes pasado que fue diagnosticada con Parkinson y cáncer de piel.
Comes in Waves no parece ser simplemente el regreso discográfico de una artista que llevaba casi dos décadas sin publicar un álbum de canciones originales. Es también una forma de ordenar el presente.

En un mensaje dirigido a sus seguidores en julio, Simon explicó que trabajar en la música había sido una manera de atravesar los días difíciles. “Trabajar en la música dio sentido a días que no siempre la tenían”, escribió. La cantante contó que hacer canciones le proporcionó un lugar al que podía ir sin siquiera tener que salir de su habitación. Y dejó una frase que parece resumir el espíritu de este nuevo trabajo: la enfermedad puede cambiar una vida, pero no necesariamente tiene que definirla por completo.
Simon también rehizo su vida después de aquel matrimonio. Entre 1987 y 2007 estuvo casada con James Hart y actualmente mantiene una relación de muchos años con Richard Koehler. A lo largo de su carrera, además, fue vinculada sentimentalmente con figuras como Jack Nicholson, Mick Jagger, Cat Stevens y Warren Beatty.