La CGT debatió un nuevo paro general y una movilización contra Milei, pero no puso ninguna fecha

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La CGT anticipó que hará un nuevo paro general, el quinto desde que Javier Milei es presidente, junto con una marcha a nivel nacional, pero no puso fecha, aunque se estima que la convocatoria se realizará una vez que finalice el Mundial. La postura, comunicada por uno de sus triunviros, Jorge Sola, fue el resultado de una reunión de más de cuatro horas que mantuvieron los secretarios generales que integran el consejo directivo de la central obrera.

“Se decidió, tras un largo debate, la iniciación de un plan de acción conjunto con las otras centrales de trabajadores para ir construyendo en el tiempo un paro nacional junto con una marcha federal”, dijo Sola al cabo del encuentro.

La CGT enmarcará la medida de fuerza en “el reclamo al Gobierno que va en contra del mundo del trabajo, las instituciones gremiales, las prestaciones de salud, los jubilados, las universidades, la educación y de aquellos que tienen discapacidad”, enumeró Sola.

La cumbre tuvo lugar en el cuarto piso de la sede obrera de Azopardo 802, donde concurrieron los otros triunviros Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), junto con Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Sergio Romero (UDA), Julio Piumato (Judiciales), Rodolfo Daer (exAlimentación) y Juan Carlos Schmid (CATT), entre otros.

En cambio, no estuvieron por cuestiones de agenda Héctor Daer (FATSA) ni Juan Pablo Brey (Aeronavegantes).

Sin finalmente dar anuncios públicos sobre concretar en el camino “acciones de fuerza escalonadas por sector” —como había trascendido en la previa— y omitir la posibilidad “de un paro por 36 horas”, la CGT llegó a este encuentro con un horizonte sinuoso tras la derrota parlamentaria por la aprobación de la reforma laboral y el debilitamiento del frente judicial para frenar la aplicación de los artículos más sensibles, sumado a pases de factura cruzados con el kirchnerismo duro.

“Tenemos una mirada absolutamente crítica hacia la audiencia del (Juzgado) Contencioso Administrativo, que todavía está demorando tomar decisiones de fondo respecto de los pedidos de inconstitucionalidad que hemos hecho con muchos artículos de la reforma laboral”, indicó Sola. Como contracara, calificó de “auspiciosa la resolución de asistencia que tomó la Corte Suprema respecto de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario”.

En ese marco, el Ministerio de Capital Humano ya puja por la renegociación masiva de los convenios colectivos a partir de la pérdida de vigencia que el oficialismo atribuye a esos acuerdos tras la implementación del cambio del concepto de la ultraactividad que establece la nueva normativa.

En la jornada tampoco hubo representación de gremialistas ligados al kirchnerismo (como La Bancaria y SMATA), que días atrás -por el cumplimiento del primer año de la condena a Cristina Kirchner por la causa Vialidad- habían participado de un acto frente al departamento de la expresidenta en San José 1111, donde se escucharon críticas solapadas ante la negativa de la CGT de alinearse orgánicamente detrás de la causa “Cristina libre”.

Durante la conferencia, por otro lado, Sola destacó la participación en la última cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), celebrada en Ginebra, Suiza, en la cual la central obrera asentó su rechazo contra la reforma laboral.

En cuanto a los otros sectores distanciados de la actual conducción obrera, tampoco estuvo la UTA —el sindicato de los colectiveros que lidera Roberto Fernández— ya que no forma parte del consejo directivo; ni fue parte Gastronómicos, aunque hubo aliados de la tropa que le responde a su secretario general Luis Barrionuevo, como son los gremios de Maestranza, Viajantes (AVVA) y Carga y Descarga. En tanto, como representante de La Fraternidad participó Sebastián Maturano, secretario gremial del gremio de los ferroviarios e hijo del titular Omar Maturano.

En la CGT reconocen que para garantizar la efectividad de un cese total de actividades dependen de UTA y La Fraternidad, hoy sin capacidad para adherir a una medida de fuerza de esa magnitud. Al margen de que mantienen una relación distante con la actual cúpula cegetista, tanto el gremio de los colectiveros como el de los ferroviarios atraviesan conflictos propios, sanciones económicas y dependencias subsidiarias.

Al respecto, Sola detalló que ante la OIT también se rechazaron esas multas y la intervención de la UOM por 180 días, luego de que Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anulara por presuntas irregularidades la elección nacional en la que Abel Furlán había sido reelecto.


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