La Casa Blanca prohíbe el acceso a dos periodistas tras la polémica medida de Trump

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WASHINGTON.— Menos de 24 horas después del sorpresivo anuncio de ayer de Donald Trump para vetar “con efecto inmediato” el ingreso a la Casa Blanca a los periodistas de tres medios, que desató un amplio rechazo en Estados Unidos, el gobierno empezó este sábado por la mañana a implementar la restricción, al prohibir el acceso de una reportera y un camarógrafo de MS NOW (antes conocido como Msnbc) y luego de una periodista de CNN.

“El agente me pidió que le entregara mi credencial. Dijo que estaba desactivada”, denunció Akayla Gardner, acreditada de MS NOW en la Casa Blanca. “Le pregunté por qué no podía entrar. Dijo que eso estaba por encima de él”, agregó la reportera en un informe desde el exterior del predio.

La prohibición del acceso de Gardner a la sede del gobierno es la primera luego del anuncio de Trump del viernes por la tarde, que escaló a un punto crítico sus ataques a los medios de comunicación al vetar el ingreso a la Casa Blanca a las cadenas CNN y MS NOW, y al sitio Politico por “difundir noticias falsas” y “ficciones y mentiras” sobre él y su administración.

Akayla Gardner, acreditada de MS NOW en la Casa Blanca

Unas horas más tarde este sábado, la reportera de CNN, Betsy Klein, también vio denegado su acceso a la sede del gobierno. Los corresponsales de la cadena suelen estar presentes los fines de semana cuando el presidente está en Washington o cerca de ahí, en Camp David. Trump está este fin de semana en el retiro presidencial en Maryland.

Los periodistas de Politico por lo general no están en la Casa Blanca los sábados.

En tanto, luego del episodio que involucró a Gardner y a un camarógrafo, MS NOW emitió un comunicado en el que afirmó que tiene la intención de “tomar todas las medidas necesarias” para defender sus derechos amparados por la Primera Enmienda de la Constitución y “el papel fundamental del periodismo independiente” en la democracia norteamericana.

Respaldamos firmemente a nuestros presentadores, reporteros y a nuestra redacción. Continuaremos informando sobre el presidente, la administración y los temas que afectan al pueblo estadounidense”, señaló la cadena, que cambió oficialmente su nombre el 15 de noviembre pasado.

En la ola de rechazos que se desató en Estados Unidos por la medida de Trump, tanto de medios, organizaciones de prensa y el ámbito político, hubo denuncias recurrentes a que la prohibición de acceso de acceso de determinados periodistas a la Casa Blanca vulnera la Primera Enmienda, mecanismo que prohíbe la creación de cualquier ley afecte la libertad de expresión y que vulnere la libertad de prensa.

Imagen del 28 de agosto de 2026 de la Casa Blanca, en Washington D. C., Estados Unidos.

La CNN había advertido que si la medida de Trump llegaba a materializarse -como ocurrió esta mañana- constituiría un ataque ilegal contra un derecho fundamental protegido constitucionalmente.

El viernes, Trump amenazó con imponer más vetos a otros medios de comunicación, en uno de los pasos más graves de la escalada en sus ataques a la libertad de prensa.

Cuando la decisíon de Trump fue anunciada, los periodistas de CNN estaban sentados en su espacio de trabajo en la Casa Blanca, cerca de la sala de prensa, al igual que los de MS NOW. En paralelo, un equipo de CNN también viajaba como parte del grupo de periodistas asignados para la transmisión televisiva que acompañaba al vicepresidente JD Vance.

Trump vetó a CNN y dos medios estadounidenses de la Casa Blanca

Por la tarde, al ser consultado por los motivos del veto en el Salón Oval, Trump dijo a los periodistas que era “simplemente la acumulación de noticias falsas a lo largo de los dos últimos años”.

“Uno termina harto. No los quiero en mi despacho. No los quiero aquí”, señaló el mandatario. “No creo que alguien deba tener permitido entrar y escribir historias falsas. Son noticias falsas, y por eso no tienen credibilidad”, respondió ante una consulta sobre la legalidad de su medida.

“Y cuando ves Politico… las historias que escribieron son falsas. Así que hay muchas noticias y puede que haya otros que se les unan, y quizá puedan mejorar. Pero nuestro país tiene que tener noticias honestas”, añadió.

Donald Trump

Politico indicó que “seguirá informando de manera imparcial sobre esta Casa Blanca y las futuras”, y que defenderá “enérgicamente” sus derechos de la Primera Enmienda “frente a cualquier intento de restringirlos”.

Rechazo

La decisión de Trump generó una reacción en cadena de rechazo desde distintos sectores. “Una prohibición de este tipo sería rotundamente inconstitucional. La Primera Enmienda deja claro que, una vez que la Casa Blanca invita a ciertos periodistas, no puede vetar a otros simplemente porque no le agrada su cobertura informativa”, señaló Bruce D. Brown, presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa (RCFP, por sus siglas en inglés), con sede en Washington.

“Se trata de un caso de manual de discriminación por motivos de opinión, y los tribunales lo anularían rápidamente si se impugnara”, resaltó.

Donald Trump

El líder de la minoría del Senado, el demócrata Chuck Schumer, también condenó el anuncio a través de su cuenta en X. “Trump acaba de hacer lo que han hecho los dictadores a lo largo de la historia. Esto es una democracia. No podrá manipular las noticias ni ocultar la verdad”, escribió.

“Esto es claramente inconstitucional y una obvia violación de la Primera Enmienda. Trump está atacando de manera imprudente la libertad de prensa y nuestra misma democracia. No debemos permitir que Trump socave la Constitución censurando a los medios que existen para exigirle cuentas a él y a otras instituciones poderosas ante el público. Los tribunales deben actuar rápidamente para evitar que esto ocurra”, señaló, por su parte, el congresista demócrata Jerry Nadler (Nueva York).

La pelea con los medios

Con amenazas, insultos, tácticas de intimidación y hasta demandas judiciales, el enfrentamiento constante con la prensa marcó las gestión de Trump, pero la prohibición para que periodistas accedan a la Casa Blanca elevó la ofensiva a un nuevo terreno.

El presidente se mostró irritado repetidas veces por la cobertura de varios medios, que, según afirma, muestran una versión muy negativa de su gobierno.

En el último tiempo, Trump presentó demandas multimillonarias por difamación contra los diarios The New York Times y The Wall Street Journal, y obtuvo indemnizaciones cercanas a US$15 millones de las cadenas CBS y ABC News y llegó a bloquear el acceso de los periodistas de The Associated Press (AP) al Salón Oval y al Air Force One en febrero del año pasado, luego de que la agencia se negara a adoptar el cambio de nombre del “Golfo de México” al “Golfo de América” tras una orden ejecutiva del magnate. AP llevó el caso a los tribunales.

Donald Trump

El frente se amplió también al terreno regulatorio y judicial. El mes pasado, por ejemplo, Disney demandó a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) por llevar a cabo una “campaña de represalias” contra la cadena ABC, propiedad de la empresa, y poner bajo amenaza a sus licencias por “desaprobar lo que la cadena transmite”.

Trump también apuntó contra la cadena CNN por haber ayudado a propagar las acusaciones de que estaba confabulado con Rusia durante su primer mandato (2017-2021) y por la difusión de fotos y documentos que lo vinculaba con el magnate condenado por crímenes sexuales Jeffrey Epstein, muerto en una prisión de Nueva York en 2019.

Además, atacó en forma recurrente a Kaitlan Collins, de 34 años y corresponsal en jefe de la CNN en la Casa Blanca, a quien llegó a calificar de “estúpida y desagradable” y de que “nunca sonríe”.

El intento de Trump de bloquear el acceso de CNN a la Casa Blanca podría trastocar el tradicional grupo de cinco cadenas de televisión que acompañan al presidente y siguen cada uno de sus movimientos, con el objetivo de proporcionar una cobertura independiente de sus acciones.

Durante su primer mandato, la Casa Blanca revocó las credenciales de prensa del entonces corresponsal jefe de CNN en la Casa Blanca, Jim Acosta, tras un polémico intercambio con el presidente en una conferencia de prensa en noviembre de 2018.

La cadena con base en Atlanta presentó una demanda, y un juez federal designado por Trump restableció temporalmente el acceso de Acosta, dictaminando que la Casa Blanca había violado su debido proceso. Finalmente, el gobierno restituyó sus credenciales de forma permanente, lo que llevó a CNN a retirar su demanda.


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