Cuando el 10 de junio Talleres de Córdoba presentó a Jorge Sampaoli como nuevo entrenador, lo hizo destacando las palabras “personalidad, identidad de juego y recorrido internacional”, además de “liderazgo” y “espíritu competitivo”. El DT de 66 años nacido en Casilda, provincia de Santa Fe, debutó este sábado en la primera división del fútbol argentino nada menos que ante Newell’s y en un contexto particular: el último campeón fue Belgrano, el archirrival de la “T”. ¿A su juego lo llamaron? El conjunto rosarino ganó 1-0 por el gol de penal de Matías Cóccaro, pero la presencia de Sampaoli dará que hablar y debería darle un plus a la Liga Profesional.
Sampaoli llegó al estadio con un gorrito de lana del club para protegerse del frío y lo mantuvo durante el primer tiempo, se lo vio caminando de un lado al otro por el corralito. Fiel a su estilo, eléctrico, y dando muchas indicaciones. Se fue frustrado por la derrota pero, sobre todo, por el rendimiento mostrado por su equipo.
Si su peor paso lo tuvo por la selección argentina, sobre todo en un Mundial de Rusia 2018 que no tuvo respuestas en el campo de juego y además generó descontrol afuera, con cortocircuitos entre el DT y varios de los referentes, lo mejor de Sampaoli se pudo ver en Chile, a quien dirigió en el Mundial 2014 y con quien conquistó la Copa América 2015. Con Atlético Mineiro llegó a la final de la Copa Sudamericana y conquistó el campeonato mineiro en la temporada 2019/20 y en Olympique de Marsella finalizó segundo en la liga local, pero su mejor performance también se vio en Santiago, con la Universidad de Chile, conjunto con la que ganó la Copa Sudamericana 2011, el Apertura 2011, Clausura 2011 y Apertura 2012, además de la Copa de Chile 2012/13. Ese además fue un equipo que jugó muy bien y que fue elogiado por muchos entrenadores, entre ellos Marcelo Gallardo.
Ahora intentará volver a sembrar raíces en el fútbol argentino desde el banco de Talleres. Para eso sumó varios refuerzos de jerarquía como el arquero Ezequiel Unsain (llegó de Necaxa para reemplazar a un histórico como Guido Herrera), el defensor Román Riquelme y el volante Federico Fattori (ambos de Argentinos) y el último en llegar fue otro central: Valentín Fascendini, de Unión de Santa Fe.
Los cuatro fueron titulares en el estreno, en donde Sampaoli eligió como sistema táctico el 3-4-2-1, con Unsain; Santiago Fernández (de muy buen primer semestre aunque no jugó bien el clásico con Belgrano), Riquelme (como líbero) y Fascendini; Timoteo Chamorro, Fattori, Matías Galarza y Báez; Giovanni Baroni -la promesa que irrumpió a comienzos de año- y Franco Cristaldo como mediapuntas, a perfiles invertidos; y Ronaldo Martínez como principal referencia de área.
Arrancó con la idea de presionar alto y mantener la línea defensiva lejos de su área, pero la primera chance de gol fue para Newell’s, con un pase pinchado de Walter Núñez y una volea de Cóccaro que Unsain mandó al córner. La segunda situación de peligro también fue para el rival, con un tiro libre de Gómez Mattar que cabeceó Goitea y exigió a Unsain. El plan de los dirigidos por Frank Kudelka fue tratar de recuperar la pelota en su campo y salir rápido de contraataque. No intentó disputarle la posesión (en los primeros diez minutos fue 83% para la “T” y sobre el final del primer tiempo bajó a 60%), pero buscó llevar a su adversario al terreno que más le convenía. Y Talleres nunca pudo jugar “su” partido.
A los 14 minutos fue bien amonestado Riquelme luego de un agarrón a Cóccaro. Demasiado temprano quedaba condicionado el líbero y a los 35 jugó al “filo” con una segunda infracción sobre Coccaro. A los 33 minutos de la segunda etapa, Riquelme debió ser expulsado por doble amonestación, tras un codazo a Ignacio Ramírez, pero Baliño no sancionó ni siquiera la infracción. Pero el defensor se fue a los vestuarios a los 40 por otro golpe sobre Ramírez. Segundos antes, Sampaoli había dispuesto el ingreso de otro 9 (Valentín Dávila) por Fattori. ¿Y si lo hubiera sacado a Riquelme, estuvo al borde de la roja en varias acciones?
Pero Talleres estuvo incómodo: a los 39 minutos el árbitro Baliño cambió un saque de arco por córner porque Unsain demoró más de la cuenta (una de las nuevas reglas del Mundial aplicadas en el fútbol argentino) y de esa jugada tuvo el gol el lateral Russo con un zurdazo que se fue por encima del travesaño. Y antes había aplicado otra con Cóccaro: por frenar el juego por una molestia muscular del delantero, el árbitro lo hizo salir y esperar afuera del campo un minuto antes de volver a ingresar.
¡LA NUEVA REGLA EN ROSARIO! Baliño frenó el juego por una molestia de Cóccaro y obligó al jugador a quedarse un minuto afuera del campo de juego… ¡Al uruguayo no le gustó NADA! pic.twitter.com/x3sLfyfKNv
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 25, 2026
Talleres no generó chances de gol en el primer tiempo, pero Sampaoli hizo una modificación en la defensa para la segunda etapa: ingresó Augusto Schott por Santiago Rodríguez como stopper derecho. Si bien tienen características diferentes (Schott es lateral y Rodríguez defensor central), mantuvo el sistema.
A los 8 minutos, llegó el penal de Fascendini a Mazzantti, bien sancionado por Baliño: todo nació de un pelotazo largo para Cóccaro, que peinó para el pique de Mazzantti; cuando el wing le ganaba la carrera al stopper izquierdo, llegó la infracción. Y Cóccaro lo transformó en gol.
Esto activó las segundas modificaciones de Sampaoli: Depietri y Rick por Baroni y Ronaldo Martínez, respectivamente. El equipo apareció más quebrado: así el brasileño Rick tuvo un contraataque evitado por el arquero Reinatti; y Newell’s estuvo cerca del segundo con una proyección de Martín Ortega por la derecha.
Como Talleres terminó con cinco delanteros (uno de ellos el carrilero Chamorro ya como wing derecho), Kudelka respondió con modificaciones -debutó el exVélez Lautaro Gianetti- para defender con cinco y quedar con un esquema 5-4-1: Reinatti; Ortega, Cabrera, Gianetti, Goitea y Russo; Mazzantti, Esponda, Regiardo y Gómez Mattar; Ignacio Ramírez (que ingresó por Cóccaro).
Lo mejor del partido
Talleres fue con todo empujado por su urgencia y un centro de Rick terminó con un cabezazo de Schott que Reinatti mandó al córner. En la última fue a cabecear hasta el arquero Unsain, pero la defensa de Newell’s saltó más y mejor.
No faltaron las banderas y los agradecimientos para la selección argentina en el estadio Marcelo Bielsa, como sucedió en todas las canchas del fútbol argentino. Sampaoli vivió los minutos finales con las manos en los bolsillos. Tendrá mucho trabajo por delante. Newell’s ganó bien y su equipo ofreció muy poco, desde el juego y la generación de situaciones, de lo que el exDT de la selección pretende ver. Al menos podrá quedarse con la reacción y el empuje del final, uno de los sellos que sí lo representan.