Una barra de plata de 22 libras (casi diez kilos) procedente del naufragio del galeón español Nuestra Señora de Atocha fue recuperada el pasado jueves 11 de junio en los Cayos de Florida. Se trata del primer lingote de plata del Atocha hallado por el equipo de Mel Fisher desde 1999. La pieza, que permaneció sumergida durante más de cuatro siglos, quedó cubierta de incrustaciones marinas y tiene un valor estimado de US$100 mil.
Así encontraron el lingote de plata del Atocha en los Cayos de Florida
El descubrimiento ocurrió durante la última inmersión de la jornada. Blake Baker, jefe del equipo de buceo de Mel Fisher’s Shipwreck Expeditions, recordó en una entrevista con Local 10 que eran “casi las 19 hs” cuando se produjo el hallazgo.
Baker explicó que quien localizó el objeto fue Drake Nicholas, capitán de la embarcación de rescate DARE, que trabajaba bajo el agua junto con otros integrantes de la expedición. Nicholas relató que exploraban un sector donde habían detectado numerosas señales metálicas. Según detalló, la barra de plata “se encontraba más profunda” que otros puntos investigados en la zona.
Las marcas que permitieron identificar el lingote de plata del Atocha
Tras localizar el objeto, Nicholas examinó su superficie para intentar determinar de qué se trataba. El capitán señaló que golpeó el objeto con un cuchillo y observó marcas características compatibles con un lingote de plata. Aun así, reconoció que en ese instante no lo creyó.
Cuatro siglos no pasaron en vano sobre la pieza, ya que estaba cubierta por una gruesa capa de incrustaciones marinas. Por ese motivo, será trasladada a un laboratorio especializado para su análisis.

Cuánto vale la barra de plata recuperada del galeón Atocha
Sean Browne, integrante de Mel Fisher’s Shipwreck Expeditions, estimó que el objeto tiene un valor cercano a US$100 mil. Además, explicó que probablemente se conserve íntegro debido a su importancia histórica. El examen de laboratorio permitirá documentar sus características y evaluar su estado de conservación.
Browne también indicó que los tesoros recuperados en este tipo de operaciones se distribuyen entre los inversores vinculados al proyecto y posteriormente entre miembros de la familia Fisher.
El naufragio del Atocha en 1622 y la búsqueda iniciada por Mel Fisher
Nuestra Señora de Atocha era un galeón que transportaba un importante cargamento hacia España cuando un poderoso huracán provocó su naufragio en 1622. La embarcación se perdió entre Key West y Dry Tortugas junto con el valioso cargamento que transportaba. Durante más de tres siglos no hubo rastros de su ubicación. Mel Fisher inició la búsqueda en 1969 y comenzó a obtener hallazgos concluyentes durante la década de 1970.
Cómo participar de las expediciones del Atocha y Santa Margarita
La búsqueda del tesoro del Atocha no está limitada únicamente a arqueólogos y buzos profesionales. Mel Fisher’s Shipwreck Expeditions ofrece un programa de membresías que permite a determinados participantes involucrarse en las tareas de exploración y recibir información sobre los hallazgos de la expedición.

Según explica la organización, los miembros pueden acompañar a la tripulación en expediciones mar adentro, visitar las zonas donde se desarrollan las operaciones de recuperación y observar el trabajo de búsqueda en tiempo real. Quienes cuentan con certificación de buceo también tienen la posibilidad de descender junto al equipo a los sitios del Atocha y Santa Margarita.
La empresa señala además que los participantes pueden colaborar en la clasificación del material recuperado, recibir actualizaciones exclusivas desde el campo y asistir a actividades especiales en Key West vinculadas con la expedición.
La organización sostiene que las operaciones continúan activas en las áreas de los naufragios del Atocha y Santa Margarita, donde siguen investigándose nuevos objetivos tras recientes hallazgos de monedas de plata, fragmentos de cerámica y artefactos metálicos