Emi (Argentina-Uruguay / 2026). Dirección: Ezequiel Erriquez Mena. Guion: Ezequiel Erriquez Mena. Fotografía: Gustavo Schiaffino. Edición: Ezequiel Erriquez Mena y Pablo Riera. Elenco: Benicio Mutti Spinetta, Sofía Palomino, Alejandro Scaravelli, Miriam Odorico, Mara Bestelli, Luis Ziembrowski. Calificación: Supervisión parental sugerida. Distribuidora: Rita Cine. Duración: 93 minutos. Nuestra opinión: Buena.
Como sucede con un ruido extraño en una de las motos que ayuda a arreglar, hay algo que no cierra en la vida de Emi y vale la pena investigarlo, para encontrar la fuente de esa disonancia. El joven protagonista de la película de Ezequiel Erriquez Mena tendrá que ahondar en su origen para poder reconciliarse con él y seguir adelante.
La historia de Emi, de la película y del personaje del mismo nombre, se centra en la identidad y los distintos aspectos que esta contiene. La familia, el romance, el trabajo, la amistad, los intereses particulares: es en la intersección de todas estas cosas que se construye la identidad. Pero, ¿qué pasa cuando hay una serie de interrogantes en torno al propio origen?
3 stars
El guionista y director Ezequiel Erriquez Mena, quien tiene en su haber dos largometrajes de ficción anteriores, A la cantábrica y La crecida, elige contar esta historia desde un momento en el que su protagonista, Emi (Benicio Mutti Spinetta), se encuentra en el medio de una exploración sobre sus antecedentes familiares. Sin embargo, esto no se revela al espectador hasta más tarde.
Esa decisión narrativa es uno de los grandes aciertos de la película, que comienza como un retrato de la vida de un joven del conurbano bonaerense, que vive con sus padres, tiene un novio, anda en moto y trabaja en un taller mecánico.
La forma en la que se desarrolla luego la narración, le permite al espectador darse cuenta de que Emi está intentando conocer un poco más sobre cómo fue su nacimiento, su adopción y hasta por qué le cambiaron el nombre. La relación que establece con su jefe y con la hija y la suegra de este, pasa de ser casual a parecer una especie de experimento, un juego para saber cómo se siente formar parte de otra familia que no es la suya.
Detrás de esas comidas compartidas, charlas y cumpleaños, hay más de lo que parece a primera vista, pero todo será revelado luego. La familiaridad que el guionista y director logra que el espectador establezca con la intimidad de Emi, permite profundizar en lo que le pasa y generar emoción, sin recurrir a escenas melodramáticas, ni golpes de efecto.
Sin dudas, esa comunión con el protagonista también es posible gracias a la actuación de Benicio Mutti Spinetta, quien encarna a Emi en toda su duda, pero con aplomo. La integridad del personaje y los detalles que lo hacen único, están muy bien construidos desde la interpretación realista del joven actor.
Ese abordaje que se acerca al realismo también está presente en los trabajos del resto del elenco, que incluye a Sofía Palomino, Alejandro Scaravelli y Miriam Odorico, como la nueva familia a la que se acerca Emi. Mientras que Mara Bestelli y Luis Ziembrowski hacen lo propio, como los padres del joven, que sostienen el apoyo a su hijo aun frente al dolor y el miedo a que se aleje de ellos.
Otro aspecto interesante del film de Erriquez Mena es la forma en la que pinta al universo de Emi. Las sutiles diferencias entre la zona donde vive el joven con su familia y el barrio en el que está el taller mecánico, son clave para darle un contexto a la narración. Los viajes del protagonista en moto, de noche, en la autopista, tienen un carácter documental, pero también poético, realzado por la fotografía de Gustavo Schiaffino.
Está claro que el realizador entiende el encanto de estas escenas, ya que las utiliza en toda la película, acompañadas por la notable música, compuesta por Luciano Supervielle para el film. La libertad y la melancolía de los recorridos en moto de Emi contienen las más complejas emociones del viaje interior en el que está encaminado.