Cada vez aparece una nueva situación que impide el normal desenvolvimiento del juicio en el que Cristian Álvarez Congiú, el Pity, está sentado en el banquillo por haber asesinado a balazos a Cristian Díaz, un vecino suyo del barrio Samoré, de Villa Lugano, tras una discusión, la noche del 12 de julio de 2018.
La autoría del crimen no está en discusión: el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados siempre admitió haber hecho los disparos mortales —“era él o yo; cualquier animal hubiese hecho lo mismo”, fue su justificación—, pero su defensa tiene su energía puesta en derribar el proceso con el argumento central de que el músico no está en condiciones mentales para enfrentar el debate. Esa estrategia provoca permanente tensión con la fiscalía y con el tribunal.
El Pity Álvarez está internado en el Hospital Turnú desde la semana pasada, debido a una crisis hipertensiva que le apareció justo después de haber protagonizado un incidente al volante de un auto en una estación de servicio: en una mala maniobra con su VW Bora chocó un Peugeot 208 que estaba detenido, cargando combustible; acto seguido, y cuando el conductor damnificado le pedía que le diera los papeles para gestionar el reclamo con el seguro, el cantante de “rock chabón” puso primera y se fue.
Dispuesto a avanzar con el juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOCC) Nº 29 porteño había ordenado que Álvarez se conectara vía Zoom para seguir las alternativas de la audiencia de este lunes, en la que continuarían las testimoniales.
“Se hace saber que en caso de que no sea posible la conexión en el sitio donde se encuentra actualmente el paciente, se solicita que en lo inmediato se lo traslade a alguna sala dentro del hospital donde pueda garantizarse la conexión”, se dispuso.
Pero lo que aparecía como una solución quedó en la nada cuando, a la hora de conectarse, los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro informaron al tribunal que Pity había sufrido un “brote psiquiátrico”, quizás atribuible a la “abstinencia”.
El TOCC N° 29, en consecuencia, debió dispensar a los siete testigos previstos para hoy y suspender la audiencia hasta nuevo aviso.
La defensa acumula estos episodios como evidencia de que Pity Álvarez no está en condiciones de ser enjuiciado. El tribunal, en tanto, ha rechazado hasta ahora cada uno de los pedidos de los abogados al considerar que la situación en la que está el músico no es novedosa y que ninguno de los últimos incidentes basta para considerar que no puede ser enjuiciado por el homicidio que cometió.