ROMA.- En lo que resultó una noticia excelente para la Argentina, el profesor Stefano Margaritora, quien operó a León XIV el 13 de octubre, aseguró que el Papa podrá realizar su viaje a América Latina, previsto entre el 6 y el 17 de noviembre próximo.
“Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”, dijo, en una entrevista que concedió a Andrea Tornielli, director editorial del Dicasterio para Comunicación, publicada por Vatican News.
“Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa”, dijo, ante una pregunta acerca de una gira tan exigente. “Por tanto, dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”, consideró. “En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, añadió.
In an interview with Vatican News, Professor Stefano Margaritora, who operated on Pope Leo XIV on October 13, says the surgery was routine, though he experienced “a deep feeling I cannot describe.” The Pope needs about another ten days to recover fully and “was an ideal patient.”…
— Vatican News (@VaticanNews) October 17, 2026
Margaritora, catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sagrado Corazón y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica de la Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli, también destacó la buena recuperación del Papa.
“En el momento del alta hospitalaria, León se encontraba en unas condiciones clínicas absolutamente satisfactorias. Sus análisis de sangre eran completamente normales y la función cardíaca estaba en orden. La reexpansión del pulmón después de la intervención está siguiendo los plazos previstos habitualmente. Por tanto, en términos generales, su estado es bueno”, afirmó.
El especialista, romano de 66 años, también contó que se detectó el nódulo gracias a un chequeo de rutina. “El descubrimiento del tumor maligno de pulmón del Papa fue absolutamente fortuito, como, por desgracia, sucede con frecuencia. Al realizarle unas pruebas rutinarias del abdomen, se descubrió en el tórax, en las bases pulmonares, una pequeña mancha”, contó, sin especificar cuándo. “Esto es bastante normal, porque cuando se realizan pruebas radiológicas del abdomen, dado que el diafragma tiene una forma similar a la de un paracaídas, normalmente se visualizan las bases pulmonares. Pero, desde luego, si aquella pequeña mancha hubiera estado un poco más arriba, no se habría visto”, añadió.
Aunque el boletín médico posterior a la operación alarmó al mundo al trascender el “adenocarcinoma pulmonar” y la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, el cirujano remarcó que fue una cirugía de rutina. “No sería honesto si dijera que fue muy complicada para atribuirme gestas heroicas”, dijo.
“En realidad, la intervención del Santo Padre fue una operación rutinaria, en el sentido de que, en casos similares, cuando se trata de un tumor pulmonar de cierto tamaño, hay que extirpar todo el lóbulo en el que se encuentra. En el caso del Santo Padre, el lóbulo inferior del pulmón derecho. Así que, desde este punto de vista, fue una intervención rutinaria”, precisó, sin tampoco dar detalles del tamaño del tumor, algo nunca informado hasta ahora. El Papa había hablado de un nódulo “en estado inicial” y “bien localizado”, al anunciar el domingo pasado que iba a someterse a una operación.
“Diría que la intervención transcurrió sin ningún tipo de complicación, y eso es lo que siempre deseamos antes de cada operación. Pero, por desgracia, no siempre sucede así…”, comentó también Margaritora, al manifestarse muy satisfecho incluso del post-operatorio.
En ese sentido, elogió la actitud que tuvo el Papa en todo momento. “Sí, estamos realmente muy contentos, porque el Santo Padre, durante su recuperación posoperatoria, se ha implicado en cuerpo y alma, como hacen las personas más motivadas después de este tipo de operaciones”, señaló y agregó: “Por eso, la atención que hemos tenido que prestarle ha sido realmente mínima, ya que su voluntad de recuperarse en un plazo muy breve ha resultado muy eficaz en todos los sentidos. Su actitud ha sido verdaderamente encomiable”.
Ante otra pregunta, Margaritora contó sobre el momento en que el Papa entró en el quirófano, donde estuvo un total de tres horas el martes pasado: “Como es una persona verdaderamente sencilla y sonriente, nos habíamos colocado un poco en forma de anfiteatro: yo, mis colegas, los anestesistas y el personal del quirófano”. Luego reveló: “Cuando entró, miró a su alrededor, nos vio y le dije: ‘Santo Padre, este es nuestro dream team’. Él sonrió y se preparó y comenzamos las maniobras de anestesia”.
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