A Cristina Kirchner se la verá, en el próximo mes, con mucha frecuencia saludando desde el balcón de San José 1111. El próximo 18 de junio, en pleno mundial de fútbol, se cumplirá un año desde que se efectivizó la condena de la causa Vialidad, que la recluyó en prisión domiciliaria. Y la expresidenta será acompañada por actos militantes abajo de su departamento en Constitución.
Según pudo saber LA NACION de fuentes partidarias, la presidenta del PJ nacional avaló en las últimas horas la coordinación de actividades alineadas con la consigna “Cristina libre”, que terminarán el 20 de junio -Día de la Bandera- con un banderazo en el Parque Lezama, en el anfiteatro que suele utilizar el kirchnerismo y que en alguna oportunidad le arrebató La Libertad Avanza.
Pese a que este martes sesionará -mitad presencial, mitad virtual- el Congreso nacional del PJ bajo la batuta del formoseño Gildo Insfrán desde la sede de Matheu 130, el partido que preside Cristina Kirchner le otorga más relevancia a los actos militantes para alentar a su conductora privada de su libertad. Por ahora, no parece ni siquiera cerca de discutir candidaturas de cara a 2027.

Sin embargo, dirigentes que integran la conducción partidaria -entre ellos José Mayans, Oscar Parrilli, Teresa García y Federico Otermin– se dieron cita en la sede nacional del PJ para planificar las concentraciones de distintos sectores internos en las inmediaciones de San José 1111, con espíritu rotativo. “Si el Poder Judicial le quita las visitas, el pueblo la visita igual”, fue el lema acordado.
Se trata de un nuevo desafío del kirchnerismo al tribunal que monitorea la prisión domiciliaria de la expresidenta, porque las agrupaciones buscarán sostener una presencia permanente cerca de Cristina para “evitar su aislamiento político y afectivo”, indicaron las fuentes consultadas. Habrá grupos de estudiantes, jubilados, organismos de derechos humanos y movimientos sociales, entre otros.
Todos buscarán “expresar gratitud y acompañamiento” frente a lo que consideran una situación de “persecución política” sobre Cristina Kirchner, por la que responsabilizan principalmente a la Corte Suprema de Justicia. El objetivo de los organizadores es que San José 1111 se convierta en “un espacio de referencia política y simbólica” con actividades culturales, debates y acciones militantes.

Las actividades ya comenzaron el lunes 11, cuando una escuela de psicología social de Ituzaingó realizó una clase pública sobre subjetividad, violencia política y democracia. El martes pasaron columnas de la marcha universitaria, el miércoles hubo una clase pública sobre la “mafia judicial”, el jueves se hizo una intervención histórica y el viernes llegaron vecinos y artistas desde Lomas de Zamora.
Nada de candidaturas
En el menú kirchnerista para las próximas semanas no aparece, ni siquiera tangencialmente, la discusión sobre las candidaturas del PJ para 2027, como la que alientan los seguidores del gobernador Axel Kicillof con pegatinas de afiches y declaraciones en la búsqueda de una “alternativa al modelo de Milei”. Para el kirchnerismo, lo mejor sería esperar a que “madure el rechazo colectivo”.
“Tal vez Cristina está esperando para hacer su movimiento, como en el 19″, dijo a LA NACION un dirigente muy cercano a la expresidenta, al recordar la sorpresa que provocó en el peronismo la designación de Alberto Fernández como candidato a presidente, mediante un tuit de la actual jefa del PJ. Claro que no aparece autocrítica alguna por la posterior performance de Alberto en la Casa Rosada.

En el kirchnerismo circula una frase para graficar la situación de su conductora en medio del cuadro económico del país: “La gente no come presos”, advierten los pocos dirigentes que ingresan a San José 1111. Y agregan: “Cristina está presa y la casta está libre”. Máximo y Florencia Kirchner -esto último es toda una novedad- participan de la organización de la campaña “Cristina Libre”.
El hijo mayor de la expresidenta es quien aparece más enemistado con Kicillof, quien lo acaba de suceder al mando del PJ bonaerense. Pero es la propia Cristina la que no le perdona al gobernador que se presente como el candidato natural del peronismo sin su bendición política. Antes que nada debería enfocarse en la gestión, previenen. Y advierten: “El conurbano es una bomba de tiempo”.
Cristina Kirchner avaló al sanjuanino Sergio Uñac para lanzarse a la competencia interna por la candidatura mayor del PJ. Pero hay coincidencia en que lo hizo solo para incomodar a Kicillof. “No le puede cantar falta envido con un 6″, compara con el truco un avezado dirigente peronista. Las cartas de la expresidenta siguen ocultas. Lo único que le interesa ahora es alimentar su demanda de liberación.