Del hermetismo a los abrazos: así fue el almuerzo de Rosalía en una reconocida parrilla de Palermo

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Su llegada a la Argentina el pasado jueves se produjo en medio de un clima muy diferente. Es que la polémica desatada por el video que muchos usuarios interpretaron como “antiargentino” hizo que Rosalía viva esas primeras horas en el país con muy bajo perfil y rodeada de un fuerte operativo de seguridad.

Sin embargo, luego de debutar con su LUX Tour en el Movistar Arena y de volver a pedir disculpas en cada presentación, su actitud (y su estadía) parece haber cambiado por completo. Este miércoles, la cantante catalana disfrutó de una salida gastronómica por el barrio de Palermo y se mostró muy cercana y agradecida con el público que la esperaba.

Además de desembarcar con su gira en el Movistar Arena, la cantante aprovechó su estadía en el país para deleitarse con la gastronomía local. Este miércoles, la elegida fue la parrilla Don Julio en Palermo

En lo que ya se considera un “tour gastronómico” por la ciudad, la intérprete de “Despechá” eligió almorzar en una tradicional parrilla ubicada en la esquina de Guatemala y Gurruchaga. Llegó cerca de las 13.30 junto al mismo grupo que la viene acompañando en su gira internacional: su novia, la modelo francesa Loli Bahía, su hermana mayor, Pilar Vila, su sobrino Genís y varios hombres de seguridad que la custodiaron de cerca.

Rosalía lució un vestido de encaje con transparencias para este almuerzo en este emblemático restaurante porteño; un look que llamó mucho la atención debido a las bajas temperaturas en la ciudad

Durante las casi dos horas que duró el almuerzo, la española disfrutó de las exquisiteces de este restaurante premiado con una estrella Michelin y comprobó por qué la carne local es nuestra gran carta de presentación en el mundo. Para resguardar su intimidad, los empleados de la mítica parrilla le prepararon una mesa en la vinoteca; un lugar que se encuentra en el subsuelo y donde se puede vivir una experiencia sensorial entre las más de 15 mil botellas de vino.

La intérprete de

A diferencia de lo que ocurrió cuando aterrizó en la Argentina, unas 50 o 60 personas la aguardaban en la puerta con discos y fotos para ser autografiados. Sus teléfonos celulares en mano estuvieron alertas durante un buen rato ante la inminente salida. Esta vez, la artista no evitó el contacto con el público. Después de las 15, salió del restaurante entre un cordón humano improvisado por los empleados mientras su seguridad intentaba llevarla hasta su camioneta negra con vidrios polarizados.

Una imagen que contrasta con lo que fue su llegada al país la semana pasada, en medio de un total hermetismoApenas cruzó la puerta, los aplausos y los gritos hicieron sonreir a la cantante, queintentó cumplir con todos los pedidos de los que se encontraban en el lugarDurante varios minutos se tomó el tiempo para agradecer el cariño del público argentino, intercambiar algunas palabras con los fanáticos y posar para fotos improvisadas

Sin embargo, esa caminata de pocos metros duró unos cuantos minutos. La cantante se detuvo para saludar a sus seguidores, firmó autógrafos, sonrió para las cámaras y agradeció el afectuoso recibimiento que recibió con el correr de los días. Con una sonrisa permanente pintada en su rostro y con un look demasiado veraniego para esta época del año, la española demostró -a través de varios gestos de complicidad con sus admiradores- que esa cautela que caracterizó sus primeras horas en Buenos Aires ya es parte del pasado.

Después de varios minutos, la cantante se subió en su camioneta negra con vidrios polarizados y se dirigió rumbo al Four Seasons, hotel en el que se encuentra hospedada

“Rosalía con sus fans en Argentina. La amamos”, escribió uno de sus clubes de fans en redes sociales mientras compartía un video de la catalana saludando a ambos lados de la calle con medio cuerpo afuera de la van. “Es muy hermosa”, expresó una seguidora de la cuenta mientras otra hacía referencia a su atuendo atípico para esta altura del año.

El tour gastronómico de Rosalía

El viernes, la noche previa a su primera presentación de los cuatro shows pautados en el Movistar Arena, Rosalía estuvo en un bodegón de Chacarita, tal como ella misma dio a conocer en su cuenta de Instagram, en la que acumula casi 28 millones de seguidores. Allí, la cantante publicó una serie de fotos de su visita a Olla 7, el restaurante ubicado en Charlone 999.

 Rosalía y su paso por un restaurante de Palermo

La intensa lluvia de ese día no fue impedimento para que el grupo que acompañó a la intérprete disfrutara de la gastronomía local y celebrara el cumpleaños de uno de ellos. De hecho, una de las imágenes que publicó “Rosi”, como la llaman afectuosamente sus seguidores, fue la de una torta blanca decorada con mini alfajores de chocolate.

La siguiente parada del tour culinario fue el sábado, antes de su presentación en el estadio de Villa Crespo, que contó con Ángela Torres como invitada para el segmento del confesionario. Ese día, el lugar elegido para almorzar alrededor de las 13 fue Oli, el restaurante y cafetería de Olivia Saal, donde Rosalía y su gente llegaron sin reserva previa y permanecieron hasta las 16.

La cantante optó por el steak frites con papas fritas a caballo y ensalada César, y para el final probó varios de los clásicos de la pastelería de la casa, como sticky toffee pudding, cheesecake de dulce de leche y apple pie.

Rosalía, en tour gastronómico por suelo porteño

Desde Oli destacaron que la artista se mostró “muy amorosa”, con una energía cálida, dulce y muy agradecida durante toda la visita. Antes de despedirse, se sacó una foto con el equipo del restaurante en señal de agradecimiento por la atención recibida.

El lunes al mediodía, la intérprete de “Malamente” fue captada con su círculo íntimo en El Preferido de Palermo, el bodegón porteño reconocido por sus milanesas de bife de chorizo, sus embutidos artesanales y su propia huerta.


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