Si existe un tema que atrae y despierta fascinación en el mundo entero, son las cuestiones relacionadas con la longevidad. En una carrera constante por vivir el mayor tiempo posible, los seres humanos buscan respuestas en la ciencia, la medicina, la alimentación y los hábitos diarios. Sin embargo, más allá de laboratorios y teorías, la respuesta viva aparece a veces en historias reales de personas que atraviesan los siglos; y Naomi Whitehead es una de ellas.

La anciana alcanzó recientemente la edad de 116 años, un hito con el que asumió el título de la persona viva más longeva de todo Estados Unidos. Su vida comenzó el 26 de septiembre de 1910 en un lugar rural de Georgia. En la actualidad, habita en St. Paul’s, un centro de retiro para adultos mayores en el estado de Pensilvania, el mismo espacio en el que se llevó a cabo una celebración multitudinaria que reunió a decenas de descendientes.
La reunión convocó a cerca de noventa familiares de diversas edades. La lista incluyó desde nietos hasta bisnietos y tataranietos. Dos de sus nietos organizaron cada detalle de la jornada, en la que los invitados lucieron remeras de color azul con el número 116 y el rostro de Naomi. La homenajeada vistió ese mismo tono, pero con un vestido brillante y, durante más de dos horas, sonrió y posó junto a sus parientes para las fotos del recuerdo.
Los primeros años de Naomi transcurrieron en una granja familiar. Desde muy joven, realizó duras labores agrícolas. Entre sus obligaciones figuraba la recolección manual de algodón y tabaco. En el año 1930, conoció a Sylvester Whitehead y juntos tuvieron tres hijos. Sin embargo, su esposo murió en 1979 y, años más tarde, Naomi sufrió también la partida de sus tres descendientes. Pese a las ausencias, su linaje familiar no se detuvo y floreció hasta el día de hoy.
Las claves de la longevidad y el reconocimiento mundial
Frente al enigma constante de su longevidad, Naomi señala reglas muy sencillas. La mujer jamás probó el tabaco. Tampoco consumió bebidas alcohólicas en exceso. Además, mantuvo siempre una fe inquebrantable en Dios.
En ese sentido, su bisnieta Neely la definió como el pilar central del hogar, una figura de honor, fortaleza y valioso legado. “Siempre ha sido el pilar de nuestra familia. Cuando pienso en ella, pienso en honor, legado, fe”, dijo en diálogo con The Blackshear Times.

Durante el evento por el aniversario, la familia disfrutó platos tradicionales como pollo, jamón, pastas y vegetales. Entre anécdotas e historias antiguas, alguien preguntó a la anciana si recordaba su edad exacta. Naomi respondió con total lucidez: “116 años”.
La celebración contó además con importantes reconocimientos oficiales. Representantes de la entidad LongeviQuest entregaron a Naomi una placa honorífica por su marca nacional. La senadora estatal Michele Brooks promulgó un acta especial en su honor, mientras que la localidad de Patterson colocó una distinción en el Ayuntamiento.

Con este nuevo aniversario, Naomi Whitehead ocupa la segunda posición entre las personas de mayor edad en todo el planeta, solo detrás de la británica Ethel Caterham, quien tiene 117 años.