En menos de 24 horas, cuatro asaltantes fueron abatidos por efectivos que se defendieron en asaltos ocurridos en el conurbano.
La sucesión de episodios de violencia comenzó ayer, a las 17.20, en La Reja, partido de Moreno. En la esquina de Santa María de Jesús al 2600, un cabo de la Policía Federal, que se desempeña en la División Seguridad del Poder Judicial de la Nación fue herido de tres balazos cuando salió en defensa de un vecino.
A partir de la reconstrucción del sangriento hecho realizada por los investigadores policiales y judiciales se habría determinado que el policía, que estaba en su casa, escuchó el pedido de auxilio de un vecino que, advirtió movimientos sospechosos en la casa de dos plantas de otro habitante de la cuadra.
Cuando ambos vecinos se acercaron a la vivienda que era asaltada, se encontraron con los asaltantes.
El efectivo, que estaba de franco en el momento del ataque, alcanzó a colocarse al lado de la camioneta en la que iban los delincuentes, se dio a conocer como integrante de una fuerza de seguridad e impartió la voz de alto.
Los asaltantes intentaron huir en la camioneta Honda gris del vecino en la que habían cargado los objetos de valor que le robaron, pero no pudieron avanzar porque, aparentemente, no sabían manejar un vehículo que tenía caja automática.
Entonces, se inició un tiroteo que terminó con los dos asaltantes abatidos a un costado de la camioneta gris del dueño de la casa asaltada. Pero el uniformado, que habría sido identificado por fuentes policiales como Rodolfo Camaratta, resultó herido en el rostro, en un hombro y en el abdomen.
Uno de los vecinos grabó un video en el que un familiar auxiliaba al cabo que había quedado sentado en la calle de tierra, a pocos metros de los asaltantes que había abatido.
La sangre que salía del rostro donde tenía uno de los balazos había llegado a la camiseta del seleccionado argentino de fútbol. La familiar lo había levantado y le suplicaba que no se durmiera.
El policía fue llevado de urgencia al hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de urgencia. Luego de la operación, fue trasladado al hospital Churruca y quedó internado en la sala de cuidados intensivos, en estado delicado.
En poder de los asaltantes fueron secuestradas una pistola Glock calibre .40 y un revólver calibre .32 largo. El vecino asaltado indicó que uno de los ladrones le apuntó con un arma en la cabeza a su hijo de un año y medio para obligarlo a que entregara los objetos de valor que tenía en su casa.
Casi a la misma hora pero, en City Bell, partido de La Plata, un efectivo de la Policía Federal que circulaba en su moto por el Camino Centenario mató a uno de los dos ladrones que le apuntaron con un arma para robarle.
Fuentes policiales indicaron que el violento episodio ocurrió en las adyacencias de la estación del tren de City Bell, cuando dos delincuentes emparejaron la marcha de un motociclista para robarle. No advirtieron que el conductor de la moto era un policía que estaba de civil. Cuando los asaltantes le apuntaron, el conductor de la moto se identificó como miembro de una fuerza de seguridad, impartió la voz de alto y disparó. Uno de los ladrones resultó abatido, mientras que su cómplice, herido de gravedad, fue trasladado al hospital San Roque, de Gonnet, donde quedó internado con custodia policial.
Al revisar la escena del violento episodio, los peritos de la División Policía Científica secuestraron la réplica de una pistola calibre 9 mm en poder de uno de los asaltantes y la pistola del mismo calibre que llevaba el efectivo de la Policía Federal.
En tanto, hoy, en la localidad de Gerli, en el partido de Avellaneda, un suboficial retirado de la Policía Federal, de 71 años, mató a uno de los dos delincuentes en moto que intentaron robarle el dinero que, minutos antes, había retirado de una casa de cambios.
De acuerdo con el relato del uniformado retirado, los dos delincuentes en moto lo habrían seguido cuando salió, acompañado de su pareja, de la casa de cambio situada en el centro de Avellaneda. Al llegar a su casa, subieron a la vereda con la moto, le apuntaron con un arma y le exigieron que entregara el dinero. Entonces, abrió el bolso que llevaba, sacó una pistola calibre .22 y abrió fuego contra el asaltante que le apuntaba.
El ladrón cayó mortalmente herido, mientras que su cómplice huyó en la moto en la que habían seguido al policía retirado desde la casa de cambio en el centro de Avellaneda hasta la casa, situada a diez cuadras de la zona conocida como Villa Sapito y a pocos metros de la avenida que costea las vías del viejo ferrocarril provincial.
Al revisar al sospechoso abatido los técnicos de la División Policía Científica encontraron una réplica de metal de una pistola calibre 9 mm.