Así es la estación de tren más grande del mundo que parece un aeropuerto

COMPARTIR

La infraestructura ferroviaria global suma un nuevo hito que funciona como síntesis de los cambios en la movilidad contemporánea. En el suroeste de China, la Chongqing East Railway Station comenzó a operar oficialmente en junio de 2025 y atravesó sus primeros meses de 2026 con un crecimiento sostenido en el número de trenes y pasajeros.

Con dimensiones inéditas, la terminal no solo se convirtió en la estación más grande del mundo, sino también en un símbolo de cómo se conciben hoy los viajes de larga distancia sobre rieles.

Construcción: convierten arena del desierto en ladrillos o en hormigón

La estación como pieza clave del sistema ferroviario

Su diseño interior se asemeja al de un aeropuerto internacional, con servicios integrados para los pasajeros

El complejo ocupa más de 1,2 millones de metros cuadrados, una superficie equivalente a unas 170 canchas de fútbol, y fue diseñado para absorber flujos masivos sin perder eficiencia operativa.

En horas pico puede movilizar hasta 16.000 pasajeros por hora entre arribos y salidas, una capacidad que la posiciona como uno de los nodos de transporte más intensos del planeta.

Desde allí parten servicios de alta velocidad que enlazan Chongqing con ciudades clave como Pekín, Shanghái, Chengdu y Cantón, en recorridos de entre seis y ocho horas, tiempos que compiten de manera directa con el avión en distancias intermedias.

Cuánto cuesta construir una casa “barata” de 100 metros cuadrados en marzo 2026

La megaestación refuerza el rol del tren como alternativa al avión en distancias intermedias

La escala del edificio responde a ese rol estratégico dentro de la red ferroviaria china. Con 15 plataformas y 29 vías, la estación funciona como una pieza central de un sistema ferroviario pensado para conectar megaciudades de forma rápida y continua, reforzando la integración territorial y económica entre regiones que hasta hace pocos años estaban menos articuladas.

Diseño, experiencia y una tendencia global

El complejo puede movilizar hasta 16.000 pasajeros por hora en horarios pico

Más que una estación tradicional, el edificio se percibe como un aeropuerto ferroviario. En su interior conviven áreas de espera con miles de asientos, comercios, restaurantes, señalización digital y servicios tecnológicos que buscan agilizar el paso de los pasajeros. El diseño arquitectónico incorpora referencias al paisaje montañoso de Chongqing, con columnas de inspiración natural y una estética contemporánea que combina funcionalidad y monumentalidad.

El padre les dejó como herencia un barrio cerrado nudista y ahora no saben qué hacer

La apertura de esta terminal va más allá de lo local. Refuerza la posición de China como uno de los países con mayor inversión en infraestructura ferroviaria y se inscribe en una tendencia global que vuelve a poner al tren en el centro del debate sobre movilidad sostenible. Frente a este modelo, estaciones emblemáticas de Estados Unidos —como Penn Station, Grand Central Terminal o Union Station— responden a una lógica distinta: no crecer en tamaño sino modernizar estructuras existentes.

En ese contraste se lee una transformación más amplia. Mientras algunas regiones apuestan por megaestaciones pensadas para la alta velocidad y los grandes volúmenes de pasajeros, otras buscan actualizar infraestructuras centenarias. En ambos casos, el ferrocarril recupera protagonismo como alternativa eficiente al avión y al auto, y la estación de Chongqing se instala como una de las imágenes más contundentes de ese cambio.


COMPARTIR