Malvinas y nuestros recursos naturales son una causa nacional que exige unirnos mediante una ley del Congreso. Pero la soberanía no se defiende con discursos mientras se desmantela la Base Punta Indio por las internas entre Nación y Provincia.
— Sergio (@sergiovargasok) September 4, 2026
El reloj se acercó a las 16 y las camionetas blindadas de los ministros coparon la zona de la explanada de la Casa Rosada. Arribaron puntuales, rápido, a la hora que los citaron a la sede del Gobierno para la cadena nacional por Malvinas. Se sumaron el titular de Diputados, Martín Menem; y la jefa de la bancada en el Senado, Patricia Bullrich.
En ese momento no sabían que la grabación final se iniciaría a las 18.52 y que recién se irían de Balcarce 50 pasadas las 19.

Rockhopper, la compañía británica de exploración y producción con activos, y Navitas Petroleum, de Israel, ambas detrás del proyecto Sea Lion, emitieron un comunicado y aseguraron que operan en la zona con todos los permisos necesarios.
“La sociedad opera en virtud de licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el gobierno de las islas, un territorio británico de ultramar autónomo, y con el pleno y continuo apoyo del gobierno del Reino Unido”, indicaron en el texto oficial.
Tras ello remarcaron que ambas firmas consideran que “los recientes acontecimientos” -en referencia a las palabras del libertario- no tendrán “un efecto significativo en las actividades de desarrollo del proyecto, incluido el calendario para su finalización”.
En su discurso pregrabado, que duró 15 minutos y fue emitido desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, Milei sostuvo que “no alcanza con sostener nuestro reclamo: el Estado argentino tiene la obligación de utilizar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defender nuestra soberanía y nuestros recursos”.
El presidente Javier Milei realizó el jueves una cadena nacional en la que se refirió a la coyuntura actual de las islas Malvinas. Rodeado de sus principales funcionarios, anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, el endurecimiento de las sanciones a empresas extranjeras que operan en el archipiélago, el envío de un proyecto de ley al Congreso sobre la soberanía nacional e hizo un llamamiento a todo el arco político “sin distinción”.
“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho: no hay discusión al respecto”, remarcó el primer mandatario al inicio de su alocución.