El jefe de gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, Morgan McSweeney, renunció este domingo a raíz del escándalo suscitado por la designación de Peter Mandelson como embajador ante EE. UU., dadas sus pasados vínculos con el magnate Jeffrey Epstein.
Morgan expresó que la decisión de nombrar a Mandelson como embajador en Estados Unidos en 2024 fue “equivocada” y asumió “toda la responsabilidad” por haber aconsejado a Starmer.
Otro príncipe caído
El nombre de Mandelson aparece en los correos, fotografías y otros documentos de Epstein, al igual que el hermano del rey Carlos III, el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor.
Mandelson, nacido en Londres en 1953, es conocido desde hace décadas en Reino Unido como “el príncipe de las tinieblas”. El apodo se lo dio la prensa británica por su habilidad y capacidad para “arreglar, hacer contactos y tramar entre bastidores”.
La política le viene en la sangre: es nieto de Hebert Morrison, quien fue viceprimer ministro en el gobierno laborista que se instaló al final de la Segunda Guerra Mundial.
Y, aunque en su tiempo en el St. Catherine College de Oxford mostró simpatías por el comunismo, terminó afiliándose al Partido Laborista en 1979, donde se convirtió en una figura central del llamado “Nuevo Laborismo”, el movimiento que impulsó Tony Blair a mediados de la década de 1990.
Antes de que se conocieran sus vínculos con Epstein, protagonizó otros dos escándalos que casi le costaron su carrera pública.
El primer caso estalló en 1998, cuando se reveló que había recibido un préstamo secreto de 373.000 libras (US$500.000) de un colega ministro.
Menos de un año después regresó al gobierno como secretario para Irlanda del Norte, pero en 2001 se vio obligado a renunciar por acusaciones de mala conducta en relación con la solicitud de unos pasaportes para unos empresarios indios. Una investigación posterior lo exoneró de toda irregularidad.
Después de pasar cuatro años como comisario de Comercio de la Unión Europea (UE) en Bruselas, hizo otro regreso sorprendente a la política británica, cuando el entonces premier laborista Gordon Brown lo nombró ministro de Comercio y luego miembro de la Cámara de los Lores (especie de Senado no electo).
Un escándalo a cuentagotas
En septiembre pasado, apenas unos meses después de su designación como embajador en Washington, Starmer destituyó a Mandelson luego de que nuevos documentos publicados por el Congreso de EE.UU. confirmaran que no rompió su amistad con Epstein ni siquiera mientras este enfrentaba cargos por delitos sexuales en 2008.
“Lamento mucho haber caído en sus mentiras”, se excusó el diplomático en una entrevista que concedió a la BBC en ese entonces.
Sin embargo, el último lote de documentos difundido por las autoridades estadounidenses no muestra ningún indicio de que Mandelson tuviera algún problema con el comportamiento de su amigo.
El día en que Epstein salió de la cárcel, en julio de 2009, ambos intercambiaron correos electrónicos.
“Libre y en casa”, le escribió el desaparecido empresario a Mandelson, quien le respondió: “¿Cómo vamos a celebrarlo?”.
“Con Gracia y Modestia (los apodos de dos strippers)”, replicó Epstein.
“Niño travieso”, agregó Mandelson, quien para la época era ministro de Comercio.
A diferencia de las revelaciones anteriores, en esta ocasión hay documentos que muestran que la relación entre ambos iba mucho más allá de lo personal.
Información prvilegiada
Entre los archivos hay correos electrónicos que muestran que Epstein envió 10.000 libras (US$13.500) a la pareja de Mandelson, Reinaldo Avila Da Silva, en 2009. No hay indicios de que Da Silva estuviera involucrado en algún delito.
Otros indican que el pederasta le pidió al político británico ayuda para gestionar una visa rusa. Esta solicitud se produjo luego de su primera condena a prisión.
Y como si esto no fuera suficiente, hay otras comunicaciones que parecen sugerir que el entonces ministro envió información económica confidencial, alguna relacionada con bancos en problemas, a Epstein e incluso discutieron sobre cómo forzar la renuncia de Brown como líder del Partido Laborista en 2010.
Hay también correos electrónicos que parecen sugerir que Mandelson envió información sensible del mercado a Epstein cuando era secretario de negocios de Brown en 2009.
Otro intercambio indica que Mandelson avisó con antelación a Epstein de un rescate de 500.000 millones de euros (US$585.000 millones) por parte de la UE para salvar al debilitado euro.
En la madrugada del 10 de mayo de 2010, los ministros de finanzas de la UE alcanzaron el acuerdo en medio de la preocupación de que la crisis de deuda en la economía griega pudiera extenderse a toda la eurozona.
La noche anterior al anuncio, Epstein envió un correo electrónico a Mandelson para decirle: “Según mis fuentes, el rescate de 500.000 millones de euros está casi completo”.
Los documentos publicados parecen indicar que Mandelson le dijo a Epstein: “Se anunciará esta noche”.
Epstein preguntó entonces si Mandelson estaba en casa y recibió una respuesta: “Salgo del número 10 (la residencia del primer ministro)… te llamaré”.
Reino Unido no contribuyó al rescate, pero el entonces ministro de Hacienda británico, Alistair Darling, estuvo presente en Bruselas durante las negociaciones.
La BBC contactó a Mandelson para solicitarle sus comentarios.
Con información de BBC Mundo