Por qué no deberías lavar tu cara con agua muy fría: la razón que cambiará tu hábito matutino

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El cuidado de la piel es fundamental para todos. Es el órgano protector de nuestro cuerpo y está expuesto a diferentes microorganismos que a diario intentan dañarla para ingresar en el organismo. Una de las partes más expuestas es el rostro, que rutinariamente por la mañana lavamos con agua fría de la canilla. Pero lo cierto es que dicho hábito podría ser un error y los dermatólogos explicaron por qué.

Levantarse temprano, abrir la canilla y mojar la piel facial con el agua helada es algo que siempre se concibió como un efecto de choque para erradicar los últimos resabios del sueño. Además, durante el día, volver a repetir este hecho es normal, pero a la piel no le haría tan bien como parece, según los expertos, ya que la reacción de este elemento con la cara impide que la suciedad y grasa desaparezca del todo.

Cuantos más productos se añaden al cutis luego es más difícil remover los desechos en una limpieza facial

Este comportamiento minimiza el efecto de la limpieza facial porque hace más difícil retirar los residuos. El impacto del agua fría provoca que los poros se contraigan y, a continuación, la grasa, el sebo y las impurezas se achican o solidifican. Lo que parece como un simple acto de higiene, lo que hace es permitir que la suciedad permanezca atrapada en la piel.

El doctor Carlos Morales Raya, dermatólogo experto en acné, láser y estética, explicó a la revista Hola! España, que “cada poro es la salida de una unidad pilosebácea formada por tres cosas: el folículo, la glándula sebácea y el músculo erector del pelo”. “Este último músculo se contrae con el frío o ciertos estímulos emocionales. El agua fría produce vasoconstricción y una ligera contracción cutánea, dando una sensación de poro más pequeño, pero solo de forma temporal”, subrayó.

Cuando se produce esa respuesta natural, el cebo suele endurecerse y queda atrapado. Por este motivo, el experto indicó que la temperatura del agua para limpiar el rostro debería variar entre los 28 °C y los 30 °C. En este nivel se evita dañar el cutis y no se genera un estiramiento que provocaría en el tiempo un sostenido desgaste.

La mayoría de las personas utiliza jabón para limpiarse el rostro en la mañana, lo mejor es combinarlo con agua tibia para remover las impurezas

Además, recalcó que el agua muy caliente también representa un riesgo para aquellas personas que tienen una piel sensible o poseen enfermedades dermatológicas. Hay que ser preciso con el cuidado y evitar un secado con la toalla que raspe y retire los lípidos epidérmicos. Lo mejor es realizar golpecitos. “Si alguien disfruta de un splash final de agua fría por la mañana, puede hacerlo, pero como gesto sensorial, no como tratamiento de dermis”, expuso el experto.

Al momento de limpiar la piel de la cara lo mejor es usar agua tibia y un solo producto cosmético o simplemente jabón

La temperatura sugerida sirve para que el jabón o gel exfoliante actúen y facilita que se produzca un enjuague sin causar enrojecimiento o tirantez. Los dermatólogos coinciden en que la mayoría de las personas no siempre limpian su cara como corresponde y, en algunos casos, las mujeres que se maquillan o usan protector solar confían en que el agua micelar removerá todo.

¿Agua caliente o fría para un facial?

“Menos es más”, remarcó la dermatóloga Michele Farber, que trabaja en el hospital de la Universidad de Pensilvania, en los Estados Unidos. De acuerdo al sitio web de cuidados para la salud Cuerpo y mente, aplicar una menor cantidad de productos correctamente es preferible a usar muchos con la técnica incorrecta. En esa sintonía, aconsejó el agua tibia para remover las impurezas y después recurrir a un único cosmético que termine de hacer el trabajo de limpieza.


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