Por qué los médicos insisten en que es importante realizarse los análisis de sangre en ayunas

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Acudir en ayunas a una analítica de sangre es una indicación frecuente en consultas médicas, pero no siempre se comprende su importancia. Ingerir alimentos horas antes de la prueba puede modificar de forma significativa algunos parámetros y dar lugar a resultados que no reflejan el estado real de salud del paciente.

Según MedLine Plus, niveles elevados de glucosa, colesterol o triglicéridos no siempre son señal de enfermedad, sino una consecuencia directa de haber comido antes de la extracción.

Muchas personas suelen acudir a la extracción sin la cantidad de horas necesarias de ayuno

Qué significa ayunar antes de un análisis

Ayunar antes de una prueba de sangre implica no ingerir alimentos ni bebidas, salvo agua, durante un periodo que suele oscilar entre ocho y 12 horas. Según indicó el portal, durante ese tiempo también se recomienda no fumar, no mascar chicle ni realizar ejercicio físico, ya que estas acciones pueden influir en los resultados.

El motivo principal es que, tras comer o beber, el organismo absorbe nutrientes como azúcares y grasas que pasan al torrente sanguíneo y modifican los niveles de distintas sustancias. Esto puede afectar la precisión de la prueba y dificultar una correcta evaluación médica.

Los resultados de los análisis pueden dar resultados erróneos si no se espera la cantidad de horas necesarias

La divulgadora de contenido sanitario conocida en redes sociales como “La Traumatóloga Geek” explicó en una publicación en X que desayunar antes de una analítica puede alterar valores clave. El ayuno cambia por completo la interpretación de una analítica”, señaló la especialista. Además, subrayó que consumir alimentos poco antes de la prueba puede hacer que los resultados se asemejen a los de una persona con alteraciones metabólicas, aunque no exista ninguna patología.

No todas las analíticas requieren acudir en ayunas. De acuerdo con lo explicado por la divulgadora, pruebas como el hemograma, la función renal o las hormonas tiroideas pueden realizarse sin ayuno previo. En cambio, sí es necesario ayunar para análisis que miden la glucosa en sangre, el colesterol, los triglicéridos o la insulina, así como para determinados paneles metabólicos. En estos casos, el ayuno permite que los valores reflejen el estado basal del organismo y no la respuesta inmediata a una comida reciente.

Por Jos Guerrero


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