En un movimiento que marca el nuevo rumbo del Fondo Nacional para las Humanidades (NEH), la escuela Grand Central Atelier, ubicada en el barrio de Ridgewood, recibió una subvención de 2 millones de dólares. El monto, que iguala el presupuesto anual de la institución, se otorgó de manera directa, al margen del proceso competitivo habitual, según consignó The New York Times, para financiar un proyecto de dos años sobre el papel de las artes tradicionales en la vida pública de Estados Unidos.
El reciente otorgamiento de fondos ha desatado un debate sobre la politización de las humanidades en EE.UU. Tras la cancelación de 1400 subvenciones aprobadas previamente, la agencia NEH, ahora bajo dirección interina de la administración Trump, ha comenzado a derivar premios millonarios a beneficiarios seleccionados que promueven valores tradicionalistas. Académicos e historiadores cuestionan la falta de transparencia en la asignación de estos recursos, que tradicionalmente seguían un riguroso proceso de revisión por pares.
Grand Central Atelier, que cuenta con apenas tres empleados a tiempo completo y carece de acreditación formal, se dedica a la enseñanza de técnicas de los grandes maestros como Miguel Ángel y Rembrandt. A pesar de las críticas, su fundador Jacob Collins defiende la misión de su escuela.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y el comisionado del Departamento de Transporte (NYC DOT), Mike Flynn, anunciaron que el sábado, en el marco de una jornada de trabajo intensiva, se concretaron más de 7000 reparaciones de baches en los cinco distritos de la ciudad. La iniciativa surgió como respuesta a un invierno boreal histórico que, debido a nevadas récord y temperaturas extremadamente frías, deterioró significativamente la red vial.
“Ningún problema es demasiado grande, ninguna tarea demasiado pequeña, ningún bache demasiado profundo”, destacó el alcalde Mamdani, para agradecer a las cuadrillas que trabajaron durante el fin de semana para mejorar la seguridad y accesibilidad de las calles neoyorquinas.

Ante un complejo escenario financiero, la administración Mamdani comenzó a considerar alternativas para incrementar la recaudación en la Gran Manzana, según CNBC. Entre las medidas en estudio se destaca la posibilidad de eliminar el estacionamiento gratuito en la vía pública, un beneficio histórico para los residentes en una ciudad donde el 97% de los 3 millones de espacios disponibles no tiene costo.

Esta iniciativa surge como respuesta a la necesidad de cubrir una brecha presupuestaria estimada en US$7000 millones. El debate cobró fuerza tras las declaraciones de Dean Fuleihan, primer vicealcalde de Nueva York, quien admitió en un evento público que el gobierno local debe analizar todas las opciones de ingresos, incluyendo cambios en la política de estacionamiento medido.
El alcalde Zohran Mamdani anunció que el Departamento de Transporte de Nueva York reducirá el límite de velocidad a 15 millas por hora (24 km/h) en 800 zonas escolares de la ciudad. Esta medida, amparada en la denominada Sammy’s Law, busca disminuir la mortalidad en accidentes de tránsito, dado que una persona impactada por un vehículo a 25 millas por hora tiene tres veces más probabilidades de fallecer que a 15 millas por hora, según publicó The New York Daily News.
La iniciativa comenzará con la reducción de los sectores que actualmente operan a 20 millas por hora, sumando otros 100 puntos críticos identificados por datos de colisiones. Según explicó el comisionado de Transporte, Mike Flynn, “el exceso de velocidad es la principal causa de muertes por accidentes de tráfico”. El control del cumplimiento normativo se realizará a través de una red de aproximadamente 2400 cámaras de seguridad autorizadas para emitir multas automáticas. Antes de la implementación habrá un período de consulta pública de 60 días.
Un informe de la Universidad de Columbia y el grupo Robin Hood reveló que la tasa de pobreza en Nueva York subió por tercer año consecutivo, alcanzando a 2,2 millones de personas en 2024, según The New York Times. Esta cifra representa el 26% de la población de la ciudad, un porcentaje que duplica la media de Estados Unidos, situada en el 13%.
El estudio Poverty Tracker destaca que los recortes en la red de seguridad federal agravan la situación de vulnerabilidad en el país norteamericano. A pesar de que la inflación se desaceleró en 2024, el costo de necesidades básicas como la vivienda y la comida aumentó por encima de los ingresos y los beneficios públicos.
La futura reducción del límite de velocidad en Nueva York no solo se apoya en una decisión política, sino en una infraestructura de control tecnológica. Las autoridades confirmaron que la vigilancia del cumplimiento de las 15 millas por hora (24 km/h) recaerá principalmente sobre el sistema de cámaras de velocidad en zonas escolares, que cuenta con aproximadamente 2400 dispositivos autorizados para emitir multas de manera automática a los infractores.

Según datos oficiales del Departamento de Transporte, el riesgo de mortalidad para un peatón se triplica cuando el vehículo circula a 25 millas por hora en comparación con uno que lo hace a 15, lo que justifica la implementación de estas “zonas lentas” para proteger a los menores.
La implementación de los nuevos límites de velocidad en las zonas escolares de Nueva York entrará en vigor tras un período de consulta pública de 60 días. “Las velocidades más bajas salvan vidas y utilizaremos todas las herramientas a nuestra disposición para proteger a nuestros vecinos”, dijo el alcalde Mamdani sobre la expansión de estas “zonas lentas” en los cinco distritos.

Invitada al programa programa The Point de CBS 2, Kathy Hochul habló con la periodista Marcia Kramer y reveló cómo espera que la reconozcan como la “gobernadora de la asequibilidad”. Consultada sobre el aumento del precio de la gasolina y si es real que “48 centavos de cada galón en Nueva York son gravámenes”, Hochul respondió: “Creo que verán que la mayoría de los impuestos son federales. Dado que esta iniciativa provino del gobierno federal, creo que tienen la responsabilidad de suspender todos los impuestos especiales sobre la gasolina y los impuestos federales en general”, aclaró la mandataria estatal.
Luego, aprovechó el momento para volver a apuntar contra Donald Trump y ahondar en el costo que la guerra contra Irán tiene para los estadounidenses y neoyorquinos. “Están lidiando con el alto costo del cuidado infantil, el seguro del auto, la luz y los servicios públicos, y ahora, algo que costaba entre 2 y 3 dólares se dispara, y mientras ahorran en gasolina, el precio sube como un cohete, pero luego baja como una pluma. Así que, aunque la guerra termine mañana, seguiremos pagando precios más altos en las gasolineras. Y repito, las familias ya tienen suficientes dificultades, no necesitaban esto”, sentenció la gobernadora demócrata.
La inestabilidad llegó el lunes a Nueva York y pronostican tormentas con vientos dañinos que azotarían el estado hacia la tarde o en las primeras horas de la noche.
