Una joven, residente del estado de Washington, terminó sus estudios en la escuela secundaria Lynnwood High School con un promedio casi perfecto, pero las calificaciones escondían un escenario distinto. Al intentar inscribirse en un programa que ofrece asistencia a personas con discapacidad, fue rechazada por contar con un diploma. En este contexto, su familia demandó al Edmonds School District y asegura que la institución le generó más perjuicios que beneficios al entregarle el título.
La joven que demandó al distrito escolar en EE.UU. tras descubrir su baja comprensión lectora
Luego de atravesar dificultades a lo largo de todo su período en la escuela secundaria, el día de graduación llegó para Makena Simonsen como un respiro a los obstáculos del proceso educativo. “Estaba feliz. Pensé: ‘¡Dios mío, por fin lo logré!’”, sostuvo en una entrevista con King5.
No obstante, las complicaciones comenzaron a aparecer. Aunque el nivel académico en Lynnwood High era exigente, la estudiante se graduó con un promedio de 3,87. Su familia sostiene que terminó su último año con un nivel de lectura de primer grado. En este escenario, expresó que ahora siente que los directivos no la prepararon para la vida.
“Debería haberme ganado ese diploma, no un título que en realidad no me llevó a ninguna parte”, reflexionó.
El rechazo que cambió la visión de la joven que demandó a un distrito escolar en EE.UU.
Luego de terminar sus estudios, Makena intentó inscribirse al programa de formación profesional de Edmonds School District. Esta iniciativa, que es gratuita, ayuda a los estudiantes con necesidades especiales a integrarse en la vida independiente, siempre que se cumplan los requisitos.
Sin embargo la rechazaron debido a que, al obtener un diploma, Simonsen queda fuera de los requerimientos. En su lugar, se registró para un programa similar en Bellevue College, con un costo superior a los 40.000 dólares anuales.

Actualmente, la joven atraviesa su tercer año en Bellevue College, donde, según sus declaraciones, se “está ganando” sus calificaciones. Aunque este progreso puede ser más útil que su experiencia en la secundaria, tendrá que afrontar una deuda estudiantil de aproximadamente US$160 mil al graduarse.
En vistas al futuro, sostuvo que tiene una mirada más positiva que cuando terminó el colegio. “Ahora me siento mucho mejor con respecto a mi futuro que cuando estaba en la escuela secundaria”, manifestó.
La demanda de la joven contra un distrito escolar por “mala praxis educativa”
Frente al rechazo a la inscripción al programa y los resultados obtenidos por Simonsen tras graduarse de la escuela, la familia decidió tomar acción. Junto con sus abogados, presentaron una demanda contra Edmonds School District por “discriminación benevolente”.
El equipo legal argumenta que, con o sin buenas intenciones, el distrito debería haberle retenido el diploma hasta que completara su programa de formación profesional.
“Al permitirle seguir adelante, al darle esas calificaciones y luego ese diploma -que le cerró las puertas al acceso a los servicios de transición- en realidad le causaron daño. Su título era más bien un trofeo de consolación”, explicó la abogada Lara Hruska, del bufete Cedar Law de Seattle.

En la denuncia, obtenida por People, los abogados indicaron que Simonsen “era incapaz de leer, escribir o hacer matemáticas más allá del nivel elemental” al momento de su graduación.
“El hecho de que el distrito no le haya brindado a Simonsen la oportunidad de acceder a una educación básica que estuviera totalmente alineada con los estándares estatales y distritales, y su decisión de expedirle un diploma sobre esa base, interrumpiendo así cualquier apoyo transitorio, le ha causado un daño significativo”, se lee en el documento.
Según la demanda, obtuvo calificaciones de A o A- en las clases de matemáticas, pero no sabe decir “cuántas monedas de 25, 5 o 10 centavos hay en un dólar”.
En diálogo con People, Hruska sostuvo que el distrito “debería haber pospuesto la entrega de su diploma para que pudiera acceder a los servicios de transición a través de la educación especial y prepararse para la vida en el mundo real”.
Sin brindar declaraciones a los medios, el Edmonds School District negó haber cometido irregularidad alguna, según indica un documento judicial presentado ante el tribunal.