La Guerra de Medio Oriente también alteró a la Fórmula 1 a una semana del arranque de la temporada

COMPARTIR

Cuando la primera bomba estadounidense estalló en territorio iraní comenzando el fin de semana, otra bomba detonó en medio del seno de la Fórmula 1, que tendrá que disputar el Gran Premio de Australia el próximo 8 de marzo. Con ello se puso en peligro la realización de un gran premio y todos los equipos de la Fórmula 1 se vieron abocados a encontrar soluciones alternativas para llegar a Australia, con sus pilotos y gran parte de su personal y parte de su equipamiento.

Este peligro derivaba en que los países del Golfo Pérsico, Dubái, Abu Dhabi, Qatar y Bahrein son unos centros o hubs de controles de vuelo muy importantes donde repostan los aviones para seguir viaje a Australia, ya que con la excepción de un solo vuelo directo desde Londres hasta Perth, es imposible llegar a Australia sin repostar o pararse en algún otro país cercano al continente australiano.

Los equipos se vieron urgidos a encontrar transporte para todo su personal; en total son unas 2200 personas que mueve la Fórmula 1, aproximadamente entre 100 y 110 personas por equipo. Parte de estas personas pueden ser prescindibles si no necesariamente tienen que estar en un gran premio, son entre 20 o 30 que son administrativos y personal de marketing y de relaciones públicas. Por ejemplo, uno de los primeros que se dio su puesto para que en caso de faltar plazas para mecánicos, en el caso de Aston Martin, fue Pedro de la Rosa, quien se dio su plaza y así sucesivamente parte del personal de relaciones públicas.

Las alternativas para los equipos eran volar por Singapur (hay vuelos directos desde Europa) o Hong Kong y de ahí a Australia. De esta manera un desplazamiento de 20 o 21 horas para llegar hasta Melbourne se transformaba en 24 o 25 y en todo caso hasta en 30 horas.

En el caso de Alpine, que no quiso informar oficialmente acerca de cuáles eran sus medidas alternativas, informaciones que llegaron indican que Franco Colapinto y otros miembros del equipo tomaron rumbo por Singapur, con lo cual no tendrán problemas para llegar a tiempo.

Los billetes para estas ciudades alternativas, Hong Kong y Singapur, estaban entre 5.000 y 9.000 dólares por plaza. En otros equipos adoptaron la solución más larga que es ir por Estados Unidos, en este caso salían de Londres, casi todos los equipos están en Inglaterra, o saliendo desde Zurich, en Suiza en el caso de Sauber, que vuelan en dirección a Estados Unidos, a Los Ángeles, a Dallas y de ahí cruzar el Pacífico en dirección a Australia. No hubo grandes problemas porque los coches y el herramental principal que van los aviones de la compañía DHL tomaron como alternativa los aeropuertos de Singapur-Hong Kong y algunos inclusive pasando por el aeropuerto de Turquía en Estambul.

 Max Verstappen (Red Bull) tiene un Falcon 8X personal con capacidad para 12 personas

Los pilotos, los team managers, los team principal y los ingenieros principales están acostumbrados a volar en aviones privados y entonces en este caso tendrán la misma solución. Por ejemplo, Max Verstappen (Red Bull) tiene un Falcon 8X personal con capacidad para 12 personas y ya debe estar volando partiendo desde Mónaco; es un jet que tiene hasta 12. 000 kilómetros de autonomía.

En el caso de Mercedes, su jefe Toto Wolff dispone de un Bombardier 600 Global con mil kilómetros más de autonomía que el avión de Verstappen, y él puede llevar tranquilamente a George Russell y a Kimi Antonelli. Personal de la FIA y personal de la FOM, ya garantizaron que el gran premio no corre ningún riesgo y que se podrá hacer sin problemas porque ya están en camino, los aviones con todo el material necesario para la carrera.

En 2022, el Gran Premio de Rusia se suspendió por el inicio de la guerra contra Ucrania

Ferrari tenía un grupo de 12 mecánicos en Qatar el sábado por la mañana, dispuesto a volar, pero en esos momentos, mientras estaban en el aeropuerto, se cerraron las pistas y se quedaron atrapados. Ferrari ya ha solucionado el tema con otro grupo similar de mecánicos del equipo de test que viajarán con el resto de los integrantes de la escuadra por otra vía que no sea el Medio Oriente. Esta no es la primera vez que un gran premio de Fórmula 1 se ve afectado por conflictos bélicos o violencia. En 2011 se suspendió el gran premio de Bahrein debido a protestas que había en ese país con los ciudadanos reclamando más libertad, democracia y menos corrupción. En 2012 volvió a hacerse ese gran premio, aunque también hubo violencia en las zonas exteriores al circuito.

Una gran cantidad de periodistas que inexorablemente suelen viajar haciendo el hub en los países del Golfo porque suelen ser billetes más económicos, son los que más se vieron afectados. Los de la televisión española, que tienen un contrato para las transmisiones para Europa, han decidido ir por Estados Unidos: es un viaje de 36 a 40 horas, pasando por Dallas o Los Ángeles y luego hacia Melbourne. Lo mismo ha pasado con algunos integrantes del equipo de Aston Martin. Aún así, también los billetes no bajan de 5. 000 dólares para arriba.

Aston Martin, como el resto de las escuderías, tienen problemas de logística

Al momento de cerrar estas líneas no se sabía con certeza cómo iban a llegar a Melbourne los enviados de ESPN para la transmisión de Disney para Argentina. Juan Fossarolii, el comentarista, que siempre aparece en buena charla con Franco Colapinto, iba a ir hacia Australia por el oeste. Es decir, pasando por Dallas o por algún hub de American Airlines, porque él suele volar con esta compañía estadounidense. Pero desde Barcelona, donde estaban el productor de la transmisión y otro personal destacado, tenían que resolver este tema, ya que las aerolíneas del Golfo comunicaban que las pistas estarían cerradas como mínimos hasta el martes próximo, aunque con posibilidad de que sigan totalmente bloqueadas debido al conflicto.

Además de la suspensión del GP de Bahrein en 2011, también se canceló el Gran Premio de Rusia en 2022 debido al inicio del conflicto bélico frente a Ucrania.


COMPARTIR