CÓRDOBA.- El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, dijo que el padre de Esmeralda, la nena que estuvo desaparecida 20 horas en esa ciudad del Valle de Punilla, tiene una denuncia por violencia de género a la vez que “tendría una orden de restricción vigente”. Esa información proporcionada por el jefe comunal no fue confirmada ni desmentida por la Justicia. Tampoco la madre de la menor hizo referencia a ese tema.
“Hubo una denuncia en su momento por una situación de género”, afirmó el intendente en diálogo con el canal de streaming de La Voz. Habría sido en la ciudad de Córdoba, donde el matrimonio vivía hasta hace un año. Tania López, la mamá de la menor, en sus primeras declaraciones tras la desaparición no hizo mención a ninguna sospecha que involucrara al padre. Tampoco este viernes, cuando volvió a hablar con la prensa.
El padre estuvo ayer presente cuando la menor fue encontrada e incluso fue al Hospital Domingo Funes donde la llevaron para las revisaciones médicas. La pareja sigue acompañándola allí, donde recibiría el alta en unas horas ya que está bien de salud.

Este viernes por la mañana Marcelo, el abuelo materno de la nena, pidió llorando que no sospechen de su familia: “Por lo que yo veo y lo que sé, no hay problemas con ningún familiar, de nadie de mi familia. No sé quién fue, no sospechamos de nadie, pero no entiendo por qué lo hizo”.
“Nadie de mi familia sabía nada de Esmeralda. Les pido a todos que no piensen mal de mi familia, no piensen mal de mí”, insistió.
Esmeralda, de dos años y ocho meses que tuvo 20 horas desaparecida en Cosquín y apareció a 437 metros de la casa, en una zona que había sido rastrillada. La investigación sobre qué pasó durante las horas en las que estuvo desaparecida continúa en la fiscalía, que incautó teléfonos celulares, cruza llamadas y analiza las cámaras de la zona.
“Para mí que se la llevaron porque la dejaron en un lugar cerca de mi casa por el que yo ya había pasado. Cuando la encontré estaba con su body, pero al revés y mal puesto. Tiene sus piecitos raspados, con espinas. No sé en qué situación han tenido a mi hija, quiero que se investigue”, añadió.
La percepción de los investigadores es que la niña no pudo haber llegado sola al descampado, por lo que entienden que intervino otra persona. Un dato que sobre el que se trabaja es que si la nena estaba en adentro de su casa cuando la sacaron y no gritó o lloró (al menos no hay testimonios en ese sentido) podría haber conocido a quien se acercó.
La niña desapareció en el momento en que estaba jugando con su hermano, de seis años, en una habitación de su casa mientras su madre preparaba la comida. Cuando la mujer fue a buscar a su hija-su otro hijo ya había salido del lugar- no la encontró. La última vez que la había visto, la menor estaba descalza y con un enterito gris. La misma ropa con la que fue encontrada.

El Alerta Sofía, herramienta digital utilizada para coordinar la búsqueda de menores en todo el país, se disparó el miércoles alrededor de las 22. Los dos policías motorizados que la encontraron alrededor de las 11 del jueves iban rastrillando la zona y uno subió por el monte, saliendo del camino. En ese momento vio a la nena. Cuando los uniformados se acercaron, Esmeralda les pidió agua. Hasta que llegaron las autoridades, fue abrigada con una campera policial.