En un confuso episodio, un adolescente de 16 años fue agredido durante la madrugada de este viernes en Pinamar por un amigo suyo, de 17 años, a quien había invitado a veranear junto a él y a otro menor de 14 que también formó parte del ataque. Según confirmaron fuentes oficiales, la víctima debió ser trasladada inicialmente a un centro de salud local y luego derivada, con un hematoma cerebral no quirúrgico, al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría.
Si bien en un primer momento los familiares del joven, identificado como Thiago, indicaron ante la prensa que el joven había sido atacado por una patota de seis personas, desde el Ministerio de Seguridad bonaerense desandaron esa versión y aseguraron a LA NACION que se trató de una violenta pelea entre amigos.
Así, señalaron que el adolescente fue golpeado por uno de los jóvenes que se encontraba con él en Pinamar, tras desatarse una discusión cuyas causas aún son materia de investigación.
El hecho ocurrió pasadas las 5.30 de la mañana en el estacionamiento del muelle, ubicado a pocos metros del centro de la ciudad. Según el relato de la fiscalía, los tres adolescentes habían acompañado a los padres de Thiago a pescar, pero decidieron quedarse en el auto.
“Eran solo tres amigos. La víctima permaneció en el vehículo y los otros dos fueron al centro, donde habrían consumido alcohol. Al regresar al auto se produjo el episodio”, explicó el fiscal a cargo de la causa, Juan Pablo Calderón.
El primero en llegar a la escena fue el padre de Thiago a quien incialmente, tanto su hijo como los dos amigos, llegaron a decirle que los golpes contra Thiago habían sido provocados por un grupo de seis jóvenes que le habrían querido robar.
Este relato fue sostenido varias horas por los jóvenes e incluso reproducido por los padres del menor, aparentemente engañados.
“Mi hijo me llegó a contar que estaba con sus amigos esperándome, cuando aparecieron estas seis bestias y empezaron a insultarlos, a decirles negros de mierdas y a pegarles”, había relatado más temprano Lucía, la madre de Thiago, en diálogo con Crónica.
“Ellos salieron a la noche por el centro y nosotros con mi marido nos fuimos a pescar y los íbamos a esperar en el muelle”, explicó la mujer, al tiempo que aclaró que su pareja intervino tras el ataque e incluso pudo hablar con su hijo sobre los sucedido.
“Los amigos de mi hijo estaban al lado de mi auto y el patrullero que vino justo, porque sino los masacraban”, alertó el padre de Thiago en alusión a la secuencia, hasta ese momento adjudicada a terceros.
Y alusión al testimonio de los menores el padre agregó: “Me dijeron que le querían sacar el bolsito, un morral que tenía en la mano [por Thiago]. Llevaba desodorante y cosas que llevan los chicos, también el teléfono. Pero no le sacaron nada porque él no se dejó” explicó el padre.
“Él se peleó, lo tiraron al piso, los otros corrieron y después los amigos se metieron y tiraron los bolsos lejos para que no se los agarren y se fueron cuando vino la policía”, había señalado el hombre sobre la primera versión de los hechos.
Sin embargo, con el correr de las horas tanto el testimonio de los amigos de Thiago como el de la propia víctima, quien llegó a declarar ante la policía antes de ser ingresado al Hospital Municipal de Pinamar, comenzó a presentar contradicciones.
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