En una masiva protesta contra el régimen iraní en Múnich, el hijo del último sha pidió poner “fin a la República Islámica”

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MÚNICH.– Unas 250.000 personas se manifestaron este sábado en Múnich contra el régimen iraní, indicó la policía de la ciudad alemana donde se celebra la Conferencia de Seguridad, que reúne a numerosos dirigentes mundiales.

Los manifestantes viajaron desde diferentes partes de Europa para participar en la manifestación, que según la policía congregó a unas 250.000 personas, aprovechando que los líderes mundiales se reunían en la conferencia.

Los manifestantes se concentraron en Theresienwiese, una gran plaza de la ciudad, para reclamar la caída de la República Islámica, después de la sangrienta represión de las protestas en el país el mes pasado.

La imagen del líder opositor Reza Pahlavi se erige entre la multitud reunida en Múnich

“Cuando un gobierno mata a su pueblo en la calle, no es digno de confianza”, declaró Razieh Shahverdi, una iraní de 34 años que trabaja en marketing y que hizo el viaje desde París para unirse a la manifestación.

El momento decisivo

Vitoreado y bajo un mar de banderas, llegó al mitin el hijo del último sha de Irán, Reza Pahlavi, quien desde la Conferencia de Seguridad había pedido al presidente estadounidense, Donald Trump, “ayudar” al pueblo iraní.

Golpeando tambores y coreando por un cambio de régimen, la gran y bulliciosa protesta fue parte de lo que Pahlavi describió como un “día de acción global” para apoyar a la población iraní tras las mortales protestas. Pahlavi también convocó a marchas en Los Ángeles y Toronto.

“Es momento de poner fin a la República Islámica. Es la reivindicación que resuena desde la matanza de mis compatriotas”, expresó Pahlavi, quien vive exiliado en Nueva York, en referencia a la sangrienta represión de las protestas en Irán el pasado mes.

Pahlavi, de 65 años, afirmó estar listo para conducir una transición política en Irán, de donde salió cuando era adolescente. Muchos de los manifestantes en Múnich lucían precisamente la bandera iraní con un león y un sol, en vigor durante la monarquía, hasta 1979.

Varios manifestantes llevaban gorras que decían

Algunos manifestantes llevaban gorras rojas con la frase “Make Iran Great Again” (“Hagamos grande a Irán otra vez”), imitando las gorras MAGA que usan los partidarios Trump. Muchos agitaban pancartas con la imagen de Pahlavi, algunas de las cuales lo llamaban rey.

“Es la mejor opción para nuestro país porque conocemos a la familia Pahlavi”, dijo Riana, médica de 40 años que vive en Alemania y que prefiere no revelar su apellido por seguridad. “Tenemos grandes esperanzas y estamos esperando con ansias que el régimen cambie, ojalá”, dijo por su parte Daniyal Mohtashamian, un manifestante que viajó desde la ciudad suiza de Zúrich. “Hay un apagón de internet y sus voces no están saliendo de Irán”, denunció.

En diciembre y enero, Irán se vio sacudido por una ola de manifestaciones que empezaron como una protesta contra la carestía de la vida, pero que pronto se convirtieron en las más enérgicas contra el poder islámico.

Manifestantes formaron la palabra Irán en letras de globos como parte de las protestas contra el régimen

El gobierno iraní recuperó la iniciativa después de una feroz represión que, según entidades humanitarias fuera del país, se cobró miles de víctimas entre los manifestantes.

Testigos dijeron este sábado que se escuchó corear consignas contra la teocracia del país en Teherán. Las consignas incluyeron “muerte al dictador” y “larga vida al sha”. La protesta se produjo después que Pahlavi instara a la gente a corear contra el gobierno desde sus casas durante el fin de semana.

El canciller iraní Abbas Araghchi criticó la conferencia de Múnich, al parecer incluyendo lo que pasa dentro y fuera del recinto, y dijo que era “triste ver que la normalmente seria Conferencia de Seguridad de Múnich se convierta en el ‘Circo de Múnich’ cuando se trata de Irán”.

Al tiempo que conserva abierta la vía diplomática, Estados Unidos mantiene en la región un portaviones, escoltado por una flotilla de navíos de combate, y Trump ya dispuso el envío de un segundo portaviones como medida de presión.

Agencias AFP y AP


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