EE.UU. despliega su mayor portaaviones frente a Israel e insta a su personal diplomático a evacuar “hoy”

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PARÍS.– La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló este viernes tras nuevas advertencias cruzadas, un amplio repliegue diplomático en la región y el refuerzo militar norteamericano frente a Israel, mientras ambas partes continúan negociando para evitar una guerra de mayor alcance.

En ese contexto, el presidente Donald Trump afirmó este viernes, antes de viajar a Texas, que se esperan nuevas conversaciones con Irán y aseguró ante periodistas en la Casa Blanca que aún no ha tomado la “decisión final” sobre un eventual ataque contra el país. Sus declaraciones introdujeron un matiz de cautela en medio de la creciente presión militar y diplomática.

En una señal del deterioro del escenario de seguridad, Estados Unidos recomendó al personal no esencial de su embajada en Israel que abandone el país debido a “riesgos para su seguridad” y les aconsejó partir “mientras haya vuelos comerciales disponibles”. Según informó The New York Times, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, envió un correo electrónico al personal diplomático en el que instó a quienes desearan marcharse a hacerlo “HOY”.

A esas medidas se sumaron advertencias similares de otros países. China desaconsejó a sus ciudadanos viajar a Irán por un “fuerte aumento de los riesgos de seguridad externos” y pidió a quienes ya se encuentran allí que evacúen “lo antes posible”. El gobierno británico anunció la retirada temporal de su personal diplomático de Irán y señaló que su embajada continuará operando de forma remota. Alemania, en tanto, desaconsejó “con toda urgencia” los viajes a Israel, según informó su Ministerio de Asuntos Exteriores. Italia también instó a sus ciudadanos a abandonar Irán y recomendó extremar la precaución en todo Medio Oriente, al citar un contexto de seguridad persistentemente inestable.

En paralelo, el aeropuerto de Estambul informó la cancelación de vuelos con destino a Teherán, en otro indicio del creciente impacto regional de la crisis.

Aviones militares de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aparecen estacionados en la pista del aeropuerto Ben Gurión

Este clima de alarma diplomática coincide con el mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente en décadas, ordenado por el presidente Donald Trump. Washington envió a la región el portaaviones USS Abraham Lincoln, nueve destructores y otros tres buques de combate, y movilizó además por el Mediterráneo al USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, que zarpó de la base naval de Souda, en la isla de Creta, y llegó este viernes a la costa israelí, donde ya se encuentra en posición.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo estar “sumamente alarmado” por el riesgo de una “escalada militar regional y sus consecuencias para la población civil”.

En paralelo al despliegue militar, el canciller iraní, Abbas Araqchi, urgió a Washington a abandonar sus “exigencias excesivas” para alcanzar un acuerdo, en una llamada telefónica con su homólogo egipcio, Badr Abdelatty. “El éxito en este camino requiere seriedad y realismo de la otra parte y evitar cualquier error de cálculo”, advirtió.

El portaaviones de la Armada de Estados Unidos USS Gerald R. Ford zarpa de la bahía de Souda, en la isla de Creta

En medio de la escalada, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció que viajará el lunes a Israel para mantener conversaciones centradas en Irán. También abordará la situación en Líbano y los esfuerzos para aplicar el Plan de Paz de 20 Puntos para Gaza impulsado por Trump. Rubio regresará el martes y, de manera inusual, no llevará periodistas en su avión, una decisión que subraya la sensibilidad de la misión.

“Progresos significativos”

Las advertencias y movimientos militares se producen después de que Irán y Estados Unidos mantuvieran el jueves en Ginebra una tercera ronda de negociaciones bajo mediación de Omán. Araqchi informó entonces de “progresos” y afirmó que se abordaron el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones. Ambas partes sostendrán conversaciones técnicas el lunes en Viena antes de una nueva ronda prevista para la próxima semana.

En redes sociales, el canciller iraní calificó esta ronda como “la más intensa hasta ahora”. Washington busca impedir que Teherán se dote de armas nucleares y exige límites al enriquecimiento de uranio y al programa de misiles balísticos, a los que Irán se niega a renunciar. Según la prensa estadounidense, Estados Unidos reclama además el desmantelamiento de las tres principales instalaciones nucleares iraníes y la entrega de todo su uranio enriquecido, así como un acuerdo de duración indefinida.

El USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, parte de la base naval de Souda

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, participó en las negociaciones, informó la AFP.

La presión de Washington

El 19 de febrero, Trump dio un ultimátum de “10 a 15 días” para decidir si era posible un acuerdo con Irán o si recurriría a la fuerza. El miércoles, durante su discurso sobre el estado de la Unión, aseguró que Teherán ya ha desarrollado misiles capaces de “amenazar a Europa” y que trabaja en proyectiles que podrían alcanzar territorio estadounidense.

Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y que su desarrollo misilístico forma parte de su sistema defensivo. Estados Unidos, Israel y otros países occidentales, sin embargo, sospechan que busca dotarse de un arma atómica.

El enviado especial estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner se reúnen con el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi

De fracasar las negociaciones, persiste la incertidumbre sobre el momento y el alcance de un eventual ataque. En ese contexto, Irán ya advirtió que todas las bases militares estadounidenses en Medio Oriente serían consideradas objetivos legítimos, lo que pondría en riesgo a decenas de miles de soldados en la región.

Los países de Medio Oriente temen que una ofensiva de Washington contra Irán derive en una nueva guerra regional, mientras aún persisten las secuelas del conflicto entre Israel y Hamas.

Irán y Estados Unidos reanudaron el diálogo el 6 de febrero en Mascate, Omán, tras un intento fallido que colapsó cuando Israel atacó a Irán en junio, dando inicio a una guerra de 12 días en la que la “Operación Martillo de Medianoche” de Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Fordow e Isfahan.

En enero, nuevas tensiones surgieron cuando Irán reprimió violentamente protestas masivas contra el régimen de los ayatolás, lo que llevó a Trump a amenazar con intervenir para “ayudar” al pueblo iraní.

Agencias Reuters, AFP y ANSA


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