En medio del complejo entramado migratorio estadounidense, un grupo de extranjeros tiene una vía concreta para acceder a la movilidad legal: quienes mantienen un caso de asilo abierto pueden tramitar una licencia de conducir en Texas bajo determinadas condiciones. La normativa no elimina controles ni requisitos, pero sí abre una puerta relevante para miles de personas que buscan trabajar, estudiar y sostener su vida cotidiana mientras esperan la resolución de su proceso.
Qué exige Texas para emitir una licencia para migrantes con asilo pendiente
Según el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés), el primer principio para obtener una licencia es demostrar ciudadanía estadounidense o presencia legal en el país norteamericano. El organismo aclara que el objetivo es reducir el riesgo de robo de identidad, reforzar la seguridad y proteger la integridad del sistema de otorgamiento de documentos oficiales.

Para lograrlo, el solicitante debe presentar al menos un documento de la categoría correspondiente que confirme su estatus migratorio. Luego, el personal de la oficina de licencias verifica la información directamente con el Departamento de Seguridad Nacional. Hasta que ese chequeo no esté completo, la licencia no puede emitirse.
El procedimiento puede extenderse si la validación electrónica no es inmediata. En esos casos, la oficina inicia una comprobación adicional y entrega instrucciones al interesado para continuar el trámite. Incluso después de entregar la documentación, la guía oficial advierte que la validación de presencia legal no garantiza automáticamente la aprobación del documento.
Migrantes con asilo pendiente: quiénes califican
De acuerdo con la organización Asylum Seeker Advocacy Project (ASAP), los solicitantes de asilo sí pueden obtener licencias de conducir en Texas siempre que tengan un permiso de trabajo válido. Esto incluye también las identificaciones compatibles con REAL ID.
El requisito clave no es la aprobación final del asilo, sino la autorización laboral vigente. En la práctica, la regla permite que una persona en pleno proceso migratorio acceda a una credencial estatal mientras su caso sigue abierto ante las autoridades federales.
En cambio, quienes no poseen ningún tipo de estatus migratorio ni autorización laboral no son elegibles para tramitar el documento.

Documentos obligatorios para iniciar el trámite
Para completar la solicitud, el interesado debe reunir una serie de comprobantes específicos. Entre ellos, se encuentran:
- Permiso de trabajo válido
- Número de Seguro Social
- Dos pruebas de domicilio en Texas
- Registro o título del vehículo vigente en el estado
- Póliza de seguro automotor actual
También puede resultar útil llevar evidencia de que el caso de asilo continúa pendiente, como el recibo de la solicitud o una notificación de audiencia migratoria. Si el permiso laboral fue renovado antes de su vencimiento, el comprobante de renovación extiende su validez por 540 días después de la fecha de expiración indicada en la tarjeta.
Para probar residencia estatal, suelen aceptarse facturas de servicios, contratos de alquiler o registros escolares oficiales, siempre que incluyan nombre completo y dirección.

Exámenes y pasos adicionales para obtener la licencia en Texas
La obtención de la licencia no depende únicamente de la documentación migratoria. Como cualquier solicitante, el migrante debe cumplir el proceso habitual: aprobar un examen teórico, una prueba de manejo, un test de visión y pagar la tarifa correspondiente.
Estas evaluaciones pueden ofrecerse en varios idiomas y, en el caso del examen práctico, el solicitante podría tener que presentar un vehículo propio.
El organismo estatal también recomienda iniciar la renovación al menos 30 días antes del vencimiento debido al tiempo que requiere la verificación federal.