Lo primero que dijo cuando empezó su declaración indagatoria fue que era reincidente y que había recuperado la libertad en 2020, durante la pandemia por el coronavirus, desde la cárcel de General Alvear, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Después, afirmó: “Desconozco el robo que se me está imputando”.
Así, Hugo David Castillo, de 47 años y padre de dos de los sindicados líderes de la banda del Millón, organización criminal conocida por protagonizar violentos atracos donde golpeaban salvajemente y hasta torturaban a sus víctimas y a la que le adjudican dos homicidios en San Isidro, sostuvo su inocencia.
Castillo había sido detenido ayer por detectives de a Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) San Isidro de la policía bonaerense, conducida por el comisario mayor Diego Godoy, en la villa La Cava, en Beccar. Está acusado de un robo en una casa de Martínez ocurrido en noviembre pasado. Fuentes de la causa lo señalan como “creador” de la gavilla criminal integrada por menores y jóvenes adultos.
Hoy fue indagado por Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, a cargo de la investigación que llevó tras las rejas a la mayoría de los integrantes de la banda del Millón, organización criminal que se hizo conocida en marzo de 2024 tras el robo que terminó con el homicidio de Jorge De Marco, vecino del barrio sanisidrense de Las Lomas.
Castillo explicó ante el representante del Ministerio Público Fiscal que es chofer de una aplicación de viajes y suele trabajar por la zona de San Isidro.
El sospechoso dijo que no recordaba puntualmente si, el 28 de noviembre pasado, el día del robo por el que fue detenido, hizo un viaje a la calle Entre Ríos, en Martínez.
“Sí, he hecho viajes a boliches que quedan en Dardo Rocha [por la avenida], en Martínez. No recuerdo exactamente el día o la fecha para poder dar más especificación sobre lo que me están imputando”, afirmó en su declaración indagatoria, a la que tuvo acceso LA NACION.
Castillo, según informaron fuentes del caso, quedó bajo sospecha en el robo ocurrido el 28 de noviembre pasado en una casa situada en Entre Ríos al 1700, en Martínez, a partir de que se identificó el automóvil en el que llegaron y escaparon los ladrones: un Ford Focus gris claro sin chapas patentes, que ayer fue secuestrado en la villa La Cava.
“Hace dos años más o menos, está a nombre mío”, dijo Castillo cuando la fiscalía le preguntó desde cuándo era usuario del automóvil secuestrado.
“¿Por qué el automóvil no tiene las chapas patentes?“, le preguntó el representante del Ministerio Público. Castillo respondió: “Porque se encuentran en tramitación en el Registro [Automotor] de San Isidro, desde el mes de octubre o septiembre del año pasado porque se me desgastaron por el uso porque en ese año las patentes salieron todas mal”.
La Fiscalía repreguntó: ¿Por qué no colocó el certificado de tramitación de la chapa patente?. Entonces, el sospechoso dijo: “Estaba colocado, quizá se voló en algún momento, no recuerdo”.
El imputado dijo que es chofer de una aplicación de viajes desde el año pasado, que la cuenta está a su nombre y que la app está descargada en el teléfono celular que le secuestraron.
Antes de terminar la audiencia, Castillo aportó la clave numérica para desbloquear su teléfono celular y afirmó que cuando fue detenido estaba en la villa La Cava porque en el barrio vive su suegra.
Castillo es el padre de Hugo Castillo San Martín, conocido como Huguito y Elián Castillo San Martín, de 21 y 22 años, respectivamente, dos de los sindicados líderes de la banda.
Voceros policiales dijeron que el padre de Huguito tiene antecedentes por delitos como robo, lesiones, encubrimiento, daño y resistencia a la autoridad.
“El padre de los sindicados líderes de la banda cumplía un rol fundamental en la estructura criminal”, afirmaron las fuentes consultadas.
Huguito está acusado de haber participado en el homicidio de De Marco y de haber planeado varios de los robos adjudicados a la banda.
Según calificadas fuentes de la investigación, Hugo David Castillo y su pareja, Alejandra San Martín, de nacionalidad chilena, “articularon las maniobras de ocultamiento de Huguito mientras estuvo prófugo por el homicidio de De Marco”.
Como otros de los sindicados líderes de la banda, Huguito Castillo San Martín continuó con la planificación de los robos desde su detención.
En noviembre pasado, LA NACION reveló que Huguito había marcado como objetivos de sus futuros robos a 171 casas de Vicente López, San Isidro y San Fernando.
La información surgió al peritar el teléfono celular que le habían secuestrado a Huguito durante un allanamiento en su celda.
“Que en virtud del contenido plasmado, se puede establecer con claridad la modalidad que realiza Castillo San Martín, detenido y alojado en la actualidad en la Unidad 9 del Servicio Penitenciario Bonaerense, en La Plata, a través del uso de su abonado analizado, en tanto el nombrado y desde su lugar de encierro, compulsa reiteradamente la página Google en su función Street View y Maps, desde donde realiza las marcaciones de domicilios, indicando además la forma de irrumpir en los mismos y obteniendo datos de sus ocupantes a través de las páginas Telexplorer y Nosis. Además, se constató que mientras realiza ello mantiene videollamadas con sujetos [sic] cuya identidad por el momento se desconoce”, según se desprende del expediente judicial, al que tuvo acceso LA NACION.
En la galería de imágenes del teléfono celular del sindicado cabecilla de la banda, se encontraron una serie de álbumes que llevaban como nombre Recientes, Cámara, Capturas de pantalla, Facebook, Instagram, WhatsApp, WhatsApp Images, WhatsApp Video y Casas.
Por ejemplo, el álbum Capturas de Pantalla había imágenes de 171 domicilios situados en La Lucila y Olivos, en Vicente López; en Victoria, en San Fernando, y en Boulogne, Acassuso, Beccar y Martínez, en San Isidro.
Tras la información sensible obtenida en el teléfono celular de Castillo San Martín, el fiscal Ferrari, a cargo de la investigación que llevó tras las rejas a gran parte de la organización criminal, le remitió el “listado de los objetivos marcados por el jefe de la banda” al comisario general Lucas Borge, a cargo de la Superintendencia de Seguridad AMBA Norte I de la policía bonaerense, para que “se establezca si existen en los registros de las dependencias que correspondan a cada jurisdicción hechos delictivos relacionados a dichas propiedades y sus moradores, como así también se adopten las medidas de prevención pertinentes a efectos de resguardar la integridad física de los mismos.
Huguito Castillo San Martín había sido detenido en noviembre del año pasado después de haber estado prófugo ocho meses. Fue capturado por detectives de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en un boliche de Don Torcuato.
Pero, Huguito o Castillito, como los otros dos presuntos cabecillas, Thiago Sandoval, alias Polli, y Brandon Imanol Brites, de 19 años, siguieron al mando de la banda del Millón desde sus lugares de detención.
Es más, las pruebas reunidas por el fiscal Ferrari indican que Polli Sandoval fue el ideólogo del robo ocurrido el 25 de octubre pasado en Justo José de Urquiza al 1100, en Acassuso, en San Isidro, que terminó con la muerte de María Susana Rodríguez Iturriaga, de 81 años.
En ese momento, Sandoval tenía 18 años y estaba preso en un “centro de contención de menores adultos” de Virrey del Pino, en La Matanza, donde cumplía una pena de diez años de cárcel por su participación en el homicidio de De Marco. Era menor de edad cuando ocurrió el asesinato.