Tottenham venía mal y salió del estadio Metropolitano con un diagnóstico peor, de equipo calamitoso. La prolífica producción ofensiva del Atlético de Madrid en esta temporada se encontró con facilidades rivales inconcebibles en una instancia de octavos de final de la Champions League. De la combinación de ambos opuestos surgió un partido disparatado en su desarrollo y resultado.
Nunca el Atlético había marcado tres goles en el primer cuarto de hora de un encuentro por la Champions League, competencia que tampoco tenía registrado que un arquero fuera reemplazado antes de los primeros 20 minutos, sin que mediara una lesión. Un partido repleto de situaciones extrañas e infrecuentes fue pura ganancia para el Atlético, que ganó 5-2, un resultado que solo le dejó el lamento de no haber mantenido la diferencia de cuatro goles (estuvo 4-0 y 5-1) para ir más holgado a la revancha del próximo miércoles, en Londres.
La jornada también fue provechosa para Julián Alvarez, autor de un doblete, con el que llega a los nueve goles en esta Champions (anotó en seis de los 10 partidos que disputó). La Araña recibió una ovación tras ser reemplazado por Nicolás González a los 28 minutos del segundo tiempo. “Contento por el partido que se hizo, fue un gran paso en casa. Supimos aprovechar las fallas de ellos, que nosotros las generamos a partir de la presión. Me encuentro bien, hubo semanas en las que las cosas no se me daban, pero siempre doy el 100% en la cancha”, expresó el cordobés.
La palabra de Julián Alvarez
El encuentro pasará a ser recordado por el calvario que transitó Antonin Kinsky, el arquero que cometió dos groseros errores con la pelota en los pies en los goles de Marcos Llorente y el primero de Julián. Sufrió el tercero, esta vez a partir del resbalón del zaguero Micky van de Ven, convertido por Antoine Griezmann.
Iban 15 minutos y Tottenham había concedido tres regalos para verse 3-0 abajo. En una interrupción, Cristian Romero (capitán) se acercó a hablar con el entrenador Igor Tudor, que tras el diálogo hizo inmediatamente el gesto del cambio. Salió Kinsky, que en el camino al vestuario recibió una palmada del Cuti, e ingresó Guglielmo Vicario, el titular habitual y presente en las últimas cuatro derrotas por la Premier.
De 22 años, el checo Kinsky sufrió algo más que un mal desempeño: un golpazo anímico y a la confianza del que necesitará tiempo y contención profesional para recuperarse. Kinsky quedó expuesto por las equivocaciones, pero mucho más porque no tuvo tiempo de redimirse. Habría que medir la responsabilidad que también le cupo a Tudor, que se la jugó por un arquero debutante en la Champions y que en la temporada solo acreditaba dos encuentros, por la Copa de la Liga (Carabao Cup), en septiembre y octubre pasados. El entrenador quemó a dos arqueros en un tiempo récord.
Mientras Julián Álvarez celebraba el tercer gol del Atlético de Madrid ante Tottenham, Cristian “Cuti” Romero tuvo un cruce de palabras con el técnico Igor Tudor.
La reacción del entrenador fue inmediata: decidió sustituir a Kinsky en su debut. pic.twitter.com/vu70BLZUv2
— NEA HOY (@neahoycom) March 10, 2026
Tudor apeló a una explicación de circunstancia: “Lo sustituí para ayudarlo. Pero esta temporada, parece que todo nos va en contra. Fue todo muy raro. En quince años como entrenador, nunca había hecho esto. Viendo lo que pasó, no fue una decisión acertada cambiar de arquero para este partido. [Kinsky] Pidió perdón en el vestuario, se sentía mal. Estas cosas pasan”. Medios ingleses especulan con que el DT croata mañana será despedido.
Diego Simeone, que no suele opinar sobre las decisiones de otro técnico, se mostró sorprendido por lo hecho por Tudor, a quien antes del partido saludó por conocerlo de la época que ambos compartieron en el calcio. “A nivel profesional nunca había visto un cambio como el de Kinsky”, expresó el Cholo.
Compacto de Atlético de Madrid 5 – Tottenham 2
Lo del doble cambio de arquero es un síntoma más de la pésima actualidad de Tottenham, de la que tampoco escapa Cuti Romero, que volvía a jugar después de más de un mes tras las cuatro fechas de suspensión que purgó en la Premier League. El zaguero cordobés fue una pieza suelta más en el desorden defensivo de su equipo; fue amonestado recién a los 40 minutos del segundo tiempo, cuando anteriormente podía haber recibido una tarjeta amarilla por su tendencia de ir al límite en las pelotas divididas. Y como última muestra del desconcierto de Tottenham, Cuti sufrió un duro choque de cabezas con su compañero Palhinha al intentar un despeje aéreo.
Es muy floja la temporada de Romero que desembocará en el Mundial. También mantuvo cortocircuitos con la dirigencia y es más que probable que en el próximo mercado de pases se haga una transferencia que él deseaba ya para esta temporada.
El 2026 de Tottenham se sostenía a duras penas en la Champions League. Sus únicos dos triunfos en los 15 partidos de este año fueron ante los alemanes Eintracht Francfort y Borussia Dortmund. En la Premier League arrastra cuatro derrotas consecutivas, serie que lo puso solo con un punto por encima de la zona del descenso. Bajar a la Championship sería un fracaso clamoroso para un club que figura entre los seis más ricos de Inglaterra y que en 2025 tuvo ingresos por 672 millones de euros, según Deloitte.
Tudor fue contratado a mediados de febrero por cuatro meses para resolver una emergencia que no hizo más que agravarse. Consciente del bochorno que significaría un descenso, antes de enfrentar al Atlético reconoció: “La prioridad es la Premier League, esto es algo extra”. Claro que salir de la Champions con papelones como el de este martes puede acarrear un costo anímico para atender el objetivo local.
El Atlético se alegró por partida doble con Griezmann: hizo un partidazo -gol y exquisita asistencia para la corrida de Alvarez en el quinto tanto- y lo seguirán viendo porque rechazó la oferta de Orlando City para sumarse ahora a la MLS. “Continuaré hasta el final”, expresó el francés tras el encuentro.
Griezmann salió en defensa de Kinsky: “Me pareció una pena. Si el entrenador empieza con un arquero, hay que aguantarlo. Mentalmente, debe ser muy duro para el portero. No fue la mejor solución”. El Atlético encontró en el arco de Tottenham un agujero que en una semana debería terminar de conducirlo a los cuartos de final.