Los resultados de las pruebas toxicológicas en el caso Bastián confirmaron la presencia de alcohol en la sangre de dos de los tres imputados y descartaron el consumo de estupefacientes, según indicaron fuentes consultadas por LA NACION. El informe ya fue incorporado al expediente que investiga el grave accidente ocurrido en la zona de La Frontera, en Pinamar. Los estudios se realizaron sobre las muestras de sangre extraídas a Manuel Molinari, Maximiliano Jeréz y Naomi Quirós.
De acuerdo con la información a la que accedió este medio, Naomi Quirós (24) presentaba una graduación alcohólica de 0,5 gramos por litro de sangre, mientras que Manuel Molinari tenía 0,2 g/l al momento del hecho. En tanto, los peritos no detectaron alcohol en la sangre de Maximiliano Jeréz, padre de la víctima. En ninguno de los tres se hallaron rastros de estupefacientes.
La pericia toxicológico-química se llevó a cabo este lunes a partir de las 12 en el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores y estuvo a cargo de un perito oficial. El análisis tuvo como objetivo determinar la eventual presencia de alcohol, drogas u otras sustancias en los organismos de los involucrados al momento del hecho, en el marco de una causa caratulada como lesiones culposas agravadas.
El expediente investiga el choque ocurrido el lunes 12 de enero, cuando un vehículo tipo UTV Can-Am impactó de manera frontal contra una camioneta Volkswagen Amarok en un sector de alta circulación de vehículos recreativos durante la temporada de verano. Como consecuencia del siniestro, Bastián, de ocho años, sufrió lesiones de extrema gravedad y debió ser trasladado a un centro de salud, donde fue sometido a intervenciones quirúrgicas y luego derivado a un hospital de mayor complejidad en Mar del Plata, donde permanece en estado crítico.
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