Cartas de lectores: Era una guerra, fingir demencia, los muertos de hoy

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Era una guerra

En 1976 tenía 20 años, por lo cual viví mi adolescencia con gobierno democrático. Todas las noches escuchaba explotar bombas. Evitaba pasar al lado de un paquete en la vereda por miedo a que fuera un explosivo. Nos hacían salir del colegio por amenazas de bomba permanentemente. Había manifestaciones en las calles en las que participaban hordas de personas rompiendo vidrieras y todo lo que encontraran a su paso. A partir del 24 de marzo de 1976 dejé de tener miedo. Coincido en que el gobierno militar cometió excesos, pero la mayoría lo pedía a gritos. Era una guerra. La guerrilla o nosotros. Ocho mil desaparecidos es un horror. Los otros 22.000 que reclama la izquierda son un invento reconocido por los mismos inventores.

Marcela Alba Posse

DNI 11.802.200

Fingir demencia

La columna de Morales Solá pone luz sobre una verdad que la memoria selectiva suele omitir: la responsabilidad de la dirigencia peronista en la gestación del caos que precedió al golpe de 1976. Para comprender la tragedia argentina, es imperativo dejar de fingir demencia. No se puede analizar el 24 de marzo ignorando que fue el propio Perón quien, desde el exilio, alentó la violencia de las organizaciones guerrilleras y celebró crímenes como el de Aramburu bajo la premisa de que “para la violencia siempre hay tiempo”. Del mismo modo, la historia exige recordar que el terrorismo paraestatal de la Triple A nació y operó bajo un gobierno constitucional peronista, y que fueron sus ministros quienes firmaron los decretos de “aniquilamiento” del accionar subversivo. Condenar el horror del terrorismo de Estado es un deber ético innegociable. Pero esa condena no debe servir de salvoconducto para exonerar a quienes dinamitaron las instituciones desde adentro.

Si realmente queremos, como propone Morales Solá, una historia “sin amputaciones”, debemos aceptar que el peronismo no fue una víctima pasiva, sino un actor central en el derrumbe de la democracia argentina.

Santiago F. García

DNI 39.378.690

Los muertos de hoy

Una vez más, el Día de la Memoria movilizó a parte de la sociedad. Dado el tiempo transcurrido y lo inútil de aferrarse al pasado, sería conveniente canalizar los esfuerzos y recursos en ocuparse del presente. Hoy los ciudadanos de bien y trabajadores inocentes son asesinados, heridos o expuestos a experiencias nefastas, que difícilmente puedan superar, perpetradas por delincuentes que permanecen impunes. Es un despropósito invertir tanto tiempo y dinero en movilizaciones que no conducen a nada, en lugar de defender la vida antes de que pueda ser arrebatada. Atender las necesidades actuales debe ser la prioridad de todos. Colaboremos para impedir que la violencia se apodere de las calles convirtiendo así la sociedad en un conjunto de familias desmembradas. El pasado debe servir de experiencia, para aprender y no repetir errores, pero permanecer atados a él impide la evolución.

Adriana DiPaolo

DNI 6.221.705

Procesos judiciales

En El camino de Borges es la primera vez en 50 años que se expone, a mi entender, una parte sustancial de la verdad sobre los desgraciados hechos ocurridos en aquellos años, y se lo hace sin la intención de obtener un provecho político faccioso. Sin embargo, para completar verdaderamente la historia, aún falta abordar con honestidad lo sucedido con el juzgamiento a los militares y la sacralización de los llamados “jóvenes idealistas” que impulsó el kirchnerismo. La historia no puede escribirse a medias ni bajo una sola mirada. También deberá revisarse, con el mismo rigor y valentía, si en esos procesos judiciales se respetaron efectivamente las garantías del debido proceso, o si, por el contrario, se vulneraron principios básicos del derecho que constituyen el fundamento de cualquier Estado de Derecho. ¿Tendremos que esperar otros cincuenta años para reconocer que se violaron garantías esenciales y que muchos de los militares hoy privados de su libertad podrían ser inocentes, detenidos únicamente por haber estado de guardia o por figurar en un registro como centinela? El caso del cabo de la Fuerza Aérea Julio Narciso Flores, condenado a cadena perpetua, es un ejemplo de estas controversias y merece, como tantos otros, una revisión desapasionada y basada en la verdad.

La reconciliación nacional solo será posible cuando toda la verdad, sin excepciones, sin silencios selectivos y sin relatos parciales, pueda ser conocida, debatida y juzgada con justicia.

Rodrigo Alejandro Caro Figueroa

DNI 14.022.309

Incendio

Trump fracasa en Irán y, con un alto costo para los EE.UU. y para todo el mundo, e igual que en Venezuela, solo conseguirá consolidar el régimen criminal local. Aun así, todavía hay quienes no comprenden que combatir la violencia con violencia es una incoherencia que solo puede empeorar las cosas. Como echar nafta para apagar un incendio.

Alejandro A. Tagliavini

alextagliavini@gmail.com

Amistosos

Mauritania, 115, y Zambia, 91 en el orden mundial, sin nada que ganar o perder en sus selecciones de fútbol. Argentina, puesto 1, a pocos días del Mundial en el que debe defender la copa obtenida en 2022. ¿Qué pasa si alguien lesiona a un jugador argentino del seleccionado? Creo que es un gran riesgo y poco aprendizaje.

Lucas Castro

lmcastro1947@gmail.com

En la Red Facebook

La reducción de la pena por racismo en Brasil a Agostina Páez

“Ojalá le sirva de experiencia, y va para todos…”- Mercedes Rodríguez Vargas

“Una exageración tremenda lo que hicieron con esta persona”- Alejandro Greco

“Uno no sabe cómo reaccionaría, está mal… sí, pero el contexto, feo”- María Rosa Herran

“¡Ahora pensará dos veces para hacer las cosas!”- Luis Grandich


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