Ya habían hablado sus colegas y compañeros Fabián Améndola y Silvia Petroff. Eran las 16.11 cuando el abogado Fernando Burlando, tomó la palabra y se dirigió a los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani para comenzar su alegato en el juicio donde se debatieron si hubo responsabilidades penales en la muerte de Diego Armando Maradona.
“Hoy tenemos un gran cita con la historia. Los que ustedes decidirán en este juicio quedará, sin ningún tipo de dudas, marcado a fuego en la memoria colectiva de esta y de varios generaciones más. Y no solo lo será por el nombre y apellido de la víctima, sino por su transcendencia, su importancia y su sello particular, pero también lo va a ser por los ribetes de este crimen y por la matanza de Diego Armando Maradona”, sostuvo Burlando, que representa a Dalma y Gianinna, dos de las hijas del Diez.
Pocos segundos después, el letrado afirmó con vehemencia: “Mataron a un héroe mitológico, a un guerrero capaz de ir y volver del olvido y de la muerte cuando lo deseaba. Lo hicieron de una manera muy cobarde, aprovechándose de la vulnerabilidad de su salud”.
Al final de un largo alegato, Burlando le pidió a los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°7 de San Isidro que condenen al neurocirujano Leopoldo Luque, la coordinadora médica de Swiss Medical Nancy Forlini y la psiquiatra Agustina Cosachov a la pena de 15, 12 y 10 años de prisión, respectivamente. Los consideró autores del delito de homicidio simple con dolo eventual.
Para el psicólogo Carlos Díaz, Burlando solicitó cinco años de prisión. Y para el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, Burlando pidió cuatro años y medio de cárcel. A los tres los acusó del delito de homicidio culposo.
En un alegato que sobrepasó largamente las tres horas como tiempo máximo para cada una de las partes que había estipulado el juez Gaig, que está a cargo de la presidencia del tribunal, los abogados de Dalma y Gianinna se refirieron a la muerte del astro como “el asesinato de Maradona”.
“El equipo médico se representó cabal y acabadamente la posibilidad del resultado fatal. y que siendo absolutamente indiferentes, abandonaron la suerte el estado de salud de Diego. En esa indiferencia están todos los adjetivos calificativos”, sostuvo Burlando casi en el final de su alegato.
Antes de presentar el pedido de penas, Burlando pidió autorización para pasar un resumen de la prueba, lo que generó las quejas del abogado Francisco Oneto, uno de los abogados de Luque. “Hace tres horas y media que estamos escuchando a Burlando”, espetó. Finalmente se escuchó un compendió de audios y mensajes de voz de los imputados.
La audiencia había comenzado con el alegato de Pablo Jurado, abogado que representa los intereses de Ana, Claudia y Rita, tres de las hermanas del Diez. El letrado solicitó diez años de cárcel para Forlini, para Cosachov ochos años y dos meses; para Luque, ocho. Los consideró autores del delito de homicidio simple con dolo eventual.
Para Perroni y Almirón solicitó la pena de tres años de prisión por el delito de homicidio culposo. No acusó a Díaz y al médico clínico Pedro Di Spagna, los otros dos imputados que llegaron a juicio.
“Señores jueces, debo mencionar que van a escuchar de las defensas hablar de muerte súbita, de evento agudo no detectable ni evitable, que se aleja de la prueba producida en el debate”, sostuvo Jurado.