Se disparó 46% en un año: el boom de las apuestas online ya se siente en la recaudación

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El boom de las apuestas online también empezó a verse reflejado en las cuentas del Estado. En agosto, el impuesto al juego digital recaudó $16.975 millones, un 46% más que un año antes en términos reales, y superó incluso la suma de otros dos tributos vinculados al juego tradicional. Aunque su aporte todavía es pequeño dentro de los ingresos fiscales, el crecimiento encendió advertencias sobre el endeudamiento y la exposición de los jóvenes a estas plataformas.

El salto interanual se mantuvo después del Mundial de fútbol. En julio, mes marcado por las apuestas deportivas y el clima mundialista, la recaudación había alcanzado los $17.798 millones, un 50% más que un año atrás. En agosto, los ingresos se moderaron frente a ese pico, pero continuaron muy por encima del nivel del año pasado.

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“Por ahora, el juego online representa solo 0,07% de la recaudación total, pero ya supera la de los impuestos tradicionales a juegos de azar y apuestas en efectivo”, agregó Econviews. Estos tributos recaudaron durante el octavo mes del año $6110 millones y $6921 millones, respectivamente.

“Detrás de esos números de recaudación hay miles de personas expuestas cotidianamente a conductas de consumo compulsivo, deudas y riesgos para su salud mental. Ante esta realidad, el Estado no puede limitarse a registrar ingresos fiscales: urge avanzar en restricciones y controles más eficaces, asegurar barreras de ingreso entre plataformas y billeteras virtuales para evitar el acceso de adolescentes, y garantizar espacios de acompañamiento e información”, dijeron desde la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

Recaudación de apuestas online y cigarrillos. Fuente: Econviews

En la Argentina, los operadores registrados pagan una alícuota de 2,5% sobre los depósitos realizados por los apostadores y de 41,5% sobre las ganancias. En otros países es más habitual gravar el ingreso bruto del juego —el denominado gross gaming revenue—, con tasas que pueden ir desde 13% en Brasil hasta 40% en Reino Unido, según señaló Econviews.

“En Brasil, los impuestos al juego aportan 0,65% de la recaudación, casi seis veces más que en la Argentina, cuando los dos países tienen una carga tributaria similar. En el Reino Unido, es casi cinco veces más”, agregó la consultora de Miguel Kiguel. En Brasil, de hecho, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva bloqueó a las plataformas de apuestas deportivas y casinos en línea por los impactos que generan en la salud pública y el endeudamiento de las familias.

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“En comparación con los cigarrillos, que tienen una carga impositiva de 81% y vienen perdiendo adeptos (su recaudación cayó 16% desde 2023), el juego tributa relativamente poco en Argentina. Con tantas restricciones fiscales, es una avenida a explorar”, sumó Econviews.

Entre enero y agosto, la recaudación del impuesto a las apuestas online aumentó un 41% en términos reales frente al mismo período de 2025. En cambio, toda la recaudación nacional acumuló una caída real del 3% hasta septiembre en medio del impacto de la rebaja de algunos tributos y un menor nivel de actividad.

La alarma en los jóvenes

El avance de las apuestas convive con una situación económica especialmente frágil entre los jóvenes. Analytica los describió como el grupo de mayor deterioro laboral en los últimos tres años, una pérdida de poder adquisitivo y mayores dificultades para independizarse. En julio, el 39,1% de los deudores de entre 18 y 30 años registraba algún grado de mora, frente al 28,3% del conjunto del sistema financiero. En ese contexto, la consultora advirtió que las apuestas digitales podían presentarse como “una falsa salida o una vía rápida para intentar generar ingresos adicionales”.

Como advertencia, Analytica citó un relevamiento entre 1200 jóvenes del estado brasileño de São Paulo: el 46,3% había apostado durante el primer trimestre del año, el 8,9% había contraído deudas asociadas a esa práctica y el 12,1% había utilizado dinero destinado a gastos esenciales. Los resultados corresponden a esa muestra y permiten dimensionar el riesgo de que las apuestas comprometan recursos necesarios para la vida cotidiana.

Los menores de 18 años tienen prohibido apostar, pero las cifras de distintas organizaciones sociales muestran una realidad. De acuerdo con Unicef, ocho de cada diez adolescentes y jóvenes argentinos accedieron a apuestas online o conocen a alguien que lo hizo. Entre quienes tuvieron contacto con este universo, 37% ingresa a sitios o aplicaciones de apuestas o casinos online con mucha frecuencia o todos los días.

Recaudación sobre el juego de azar y apuestas online. Fuente: Econviews

La organización advierte que el fenómeno se inserta en un contexto en el que los adolescentes están expuestos de manera permanente a mensajes que asocian el dinero con recompensas inmediatas. Las apuestas online conviven así con estafas piramidales, falsos cursos y otras propuestas que prometen “plata fácil” y rápida. Para las familias, el problema puede aparecer primero como una cuestión financiera: pérdidas de dinero, endeudamiento o incluso robos. Pero detrás, también alcanza al bienestar psicosocial, las relaciones y el desarrollo integral de los adolescentes.

“El dato sobre el incremento de la recaudación del impuesto al juego online es, ante todo, un indicador económico de una problemática social y de salud pública en expansión que impacta de lleno en los hogares y las escuelas. Las apuestas digitales se han consolidado como una práctica normalizada entre las juventudes, traccionada por la penetración de las billeteras virtuales, la presión de grupo y una intensa maquinaria publicitaria. No se trata de consumos aislados ni de un asunto de responsabilidad individual: se apoya en interfaces que reducen las fricciones para transferir fondos, desmaterializan el valor del dinero e instalan la falsa expectativa de que el azar puede ser gobernado para ‘tener éxito’”, sumó la Defensoría del Pueblo porteña.


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