MARINA BAY, Singapur (enviado especial).- Tras un entrenamiento libre en el que terminó 19º en Marina Bay, Franco Colapinto se recuperó espectacularmente en la clasificación para la carrera sprint, terminando 11º en la SQ2. Quedaba así a tan solo 94/1000 de pasar a la SQ3 y a menos de una décima de segundo de su compañero, Pierre Gasly, quien sí progresó a la tercera parte de la clasificación en la décima posición. Franco volvía a estar en la lucha que Alpine sostiene con el equipo Racing Bulls gracias a una notable evolución. En la práctica, la única del fin de semana, Gasly le había sacado 945/1000. Liam Lawson de Racing Bulls, que en la SQ2 era noveno a tan solo 022/1000 por delante de Gasly, conseguía situarse octavo en la última parte, en la que Max Verstappen fue el más rápido. Su segunda pole en una semana —la anterior fue la del sábado último, en Sepang— era investigada por los comisarios deportivos por haber adelantado el neerlandés con bandera amarilla en la SQ1.
El panorama para la carrera de este sábado, la sprint a 21 vueltas que comenzará a las 6 de Argentina, es el que Franco había adelantado el día anterior en la conferencia de prensa donde hizo un balance de sus progresos como piloto y del equipo: una carrera de recuperación para Alpine en la batalla por la quinta posición en el Campeonato Mundial de Constructores de Fórmula 1.
The starting grid for Saturday’s #F1Sprint 👇#F1 #SingaporeGP pic.twitter.com/HLYwRDmAgw
— Formula 1 (@F1) October 9, 2026
La jornada había comenzado más o menos como terminó: con mucho calor.
Los enviados de los medios europeos al GP de Singapur no pierden más de 3 kg sudando como los pilotos, pero desde la zona de ingreso al recinto del GP y hasta la sala de prensa hay 13 minutos de caminata con varios puentes sobreelevados que atravesar. A ello se suman los paseos por el paddock buscando alguna presa que dé una noticia o un anticipo, y con ello se llega al kilogramo perdido de sudor, que se queda en las ropas, camisetas y pantalones, sean del estilo que sean.
Este viernes, cuando Franco ingresó en el paddock, al calor (33ºC) y a la humedad (63%) se sumaba una neblina debida a partículas producto de los incendios que hubo la semana anterior en Malasia.
El jueves, Colapinto se presentó sin sudar a la conferencia de prensa de pilotos designados por la FIA. Había llegado casi hasta la misma entrada al paddock, ya que los automóviles de los pilotos y equipos disponen de un carril especial. Tampoco lo iban a hacer sudar las preguntas, y de esa conferencia de ayer quedaba su aceptación de tener sólo una sesión de práctica antes de la clasificación para la carrera sprint.
Hoy viernes, poco antes de que Franco cruzara rápidamente desde el hospitality de Alpine a su garaje faltando 10 minutos para el comienzo de la FP1, María Catarineu, su mánager, conversaba con los dos únicos admiradores de Colapinto presentes en el paddock. Si Sepang estaba lejos, Singapur lo está más aún.
Su interlocutor, que esperaba el paso de Franco, era Hernán Di Fiori. Este empresario argentino se encarga de organizar eventos corporativos en Mónaco a los que han concurrido varios pilotos de F1, pero su corazón argento es innegociable. En cuanto Franco estuvo expuesto en el paddock por cinco segundos, lo saludó efusivamente antes de que el piloto se adentrara por el túnel que desemboca en su garaje. Hernán y su hijo, Lorenzo, eran los dos únicos fans de Franco en el paddock hoy, a 15.000 kilómetros de Pilar.
Una sesión con problemas
La FP1 fue de exploración para Alpine: parece que los neumáticos duros serán de uso universal este fin de semana. La alta temperatura, las 19 curvas con carga lateral media pero muy repetida y las aceleraciones altas provocan un excesivo desgaste. La mayoría de los equipos se lanzó al ruedo con los duros, entre ellos los coches de Colapinto y Gasly. Con las mismas especificaciones aerodinámicas, los dos buscaron ejecutar vueltas consistentes para comprender el balance inicial del auto. En los tramos finales de la sesión, cuando los equipos pasaban a utilizar neumáticos medios (la mayoría) y blandos, Colapinto instaló medios y, con poca gasolina, salió a pista un poco antes que Pierre. Dejaba un registro de 1m34s 983/1000 para ser decimonoveno en la sesión. Por la radio, Colapinto se quejaba de la adherencia y actitudes de su chasis, y de que tenía problemas para pasar de segunda a primera marcha. Esta relación la empleó 4 veces en su vuelta rápida, contra dos de su compañero.
Gasly, también con poco combustible, señalaba 1m24s 038/1000. Le bastaba para ser noveno y, de momento, dejaba al Racing Bulls de Liam Lawson justo por detrás, décimo a 117/1000.
Tomando riesgos con inteligencia
Noche cerrada y pista iluminada. Se había ido la luz del día, pero el calor no: 30.3ºC con temperatura de pista a 42ºC para comenzar la clasificación para la carrera sprint. Aunque la FIA declaró que esta carrera era de “peligro de excesivo calor”, Franco no iba a utilizar el chaleco refrigerante con circulación de líquido que deben implementar los equipos. Para él resulta muy incómodo por los tubos donde circula el líquido, y señalaba que este se calienta muy pronto.
En la primera parte, SQ1, antes de que Sergio Pérez chocara contra un muro con su Cadillac y dejara en pista su alerón delantero, parecía que tanto Gasly como Franco pasarían holgadamente a la SQ2: estaban segundo y cuarto, respectivamente. Cuando se reanudó la sesión tras la bandera roja provocada por Pérez, Alpine esperó a último momento para lanzar sus dos coches a la pista. De repente reaccionaban Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto con sus Audi (ahora pintados de celeste), los dos Haas de Oliver Bearman y Esteban Ocon, y el Aston Martin de Fernando Alonso, que se intercalaban entre los Alpine. Franco pasó en la 16ª posición a la SQ2. Pierre lo hacía desde la 10ª, aventajando por 375/1000 a Franco.
Después de la jornada, la FIA admitió un “error humano” de la Dirección de Carrera durante la SQ1: “(…) Este error provocó que el Modo Adelantamiento (Overtake Mode) no estuviera disponible después del periodo de bandera roja en la SQ1. Cuando se detectó que el Modo Adelantamiento no estaba activo tras la reanudación de la sesión, se procedió a activarlo durante 27 segundos, antes de volver a desactivarlo. La FIA reconoce que este desafortunado error humano afectó al rendimiento de determinados monoplazas, dependiendo del momento en el que realizaron su vuelta y de su posición en el circuito”, comunicó la organización. No aclararon cuáles fueron los autos perjudicados.
Palabra de Colapinto
En la SQ2, Colapinto se empleó a fondo. Sacó petróleo de donde no había y logró el 11er. registro (1m33s 249/1000), aunque se quedaba allí, sin poder avanzar. A Juan Fossaroli, de ESPN, le declaraba:
“Me estuvo costando un poco al principio de la vuelta. No me siento cómodo con los frenos y con las gomas al principio de la vuelta, para arrancar y tener el grip que quiero y siento que debería tener con la goma nueva… La vuelta fue buena”.
Y añadía: “El auto se sentía desconectado de entrada, a mitad de curva y con bastante ida de trompa. En los lugares que podía tomar riesgos los tomé y fui bien… me está costando un poco más con las frenadas fuertes. Los frenos, arrancando la vuelta medio fríos, con todo el tráfico, y con este sistema de la batería que no podés frenar fuerte porque no tenés potencia… la primera vez que frenás fuerte es a principio de la vuelta y no tengo confianza para parar el auto bien. No estamos lejos. Intentaremos dar un pasito y estoy seguro de que vamos a estar un poco mejor mañana”.
Gasly marcó 1m33s 319/1000 en la SQ3, pero le quitaron el tiempo por excederse de los límites de pista. Mañana partirá desde la décima posición. Por lo mismo dejaban sin tiempo a Isack Hadjar (Red Bull). De todo esto salía beneficiado Liam Lawson (Racing Bulls), que largará octavo.
La sprint otorga puntos solo a los primeros ocho. Gasly está más cerca de Lawson, pero Colapinto conoce todos los secretos para enderezar esa primera curva tras la largada. ¿Los podrá aplicar?