Nicolás Paz, el jugador que mejor se proyecta como heredero del 10 de Lionel Messi en la selección

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La duda empezó a ser planteada varias horas antes del partido frente a Benín. Si Lionel Messi elegía ser reemplazado en el segundo tiempo para recibir su última gran ovación con la camiseta de la selección argentina, quedaba por saber quién debía ingresar por él. La pregunta iba bastante más allá de un simple juego periodístico. Porque si bien se trataba de un amistoso en el que cada equipo podía realizar hasta ocho modificaciones, el futbolista que ingresara por el capitán iba a quedar para siempre asociado a ese momento, con todo lo que implicaba ocupar su lugar.

Finalmente, Messi prefirió completar los 90 minutos. Incluso tuvo la última pelota del partido, en un tiro libre desde la puerta del área que se fue por encima del travesaño. No hubo cambio, ni abrazo en la línea, ni una imagen que reflejara ese cambio de época. Pero mientras Argentina empieza a pensar cómo será jugar sin él, hay un nombre que comienza a ganar terreno: el de Nicolás Paz.

Paz, de 22 años, marcó en los tres partidos de esta ventana: ante Bolivia, Burkina Faso y Benín

En 1997, Diego Maradona afrontó su último partido como profesional en un clásico entre Boca y River en el Monumental, el mismo escenario en el que Messi se despidió de la selección. Diego tenía 37 años y fue reemplazado por Juan Román Riquelme, de 19, que había debutado casi un año antes. Como el cambio fue hecho durante el descanso y Maradona se quedó en el vestuario, nunca hubo un registro de los dos juntos en ese partido. Pero con el tiempo aquel momento terminó quedando marcado como eso: el cierre de una etapa y el comienzo de otra.

Esta vez, Paz sí alcanzó a compartir la cancha con Messi. Entró por Rodrigo De Paul y jugó junto al 10 los últimos 32 minutos de su historia en la selección. Y los aprovechó: hizo un golazo, registró el tercer partido consecutivo marcando y recibió por primera vez una asistencia del futbolista al que siempre tuvo como ídolo. También, por última vez.

Por más que toda esta ventana FIFA haya girado alrededor de Messi, incluso durante los primeros dos partidos, en los que el rosarino ni siquiera formó parte de la convocatoria, Paz fue uno de los jugadores que más rédito sacaron de esta serie de encuentros. Anotó un gol contra Bolivia, volvió a convertir frente a Burkina Faso y repitió ante Benín. Pero, sobre todo, empezó a mostrar argumentos para ocupar en la cancha una parte del lugar que quedó vacante.

En el Mundial había tenido poca participación. Apenas sumó algunos minutos frente a Argelia (3-0), cuando el resultado ya estaba definido, y fue titular contra Jordania (3-1), en un partido en el que no logró destacarse. Después del torneo, Scaloni quedó con la sensación de que podría haberle dado más espacio. Pero después llegaron los partidos decisivos, todos muy ajustados, y ya no encontró el momento para otorgarle más rodaje.

El español compite por heredar la camiseta número 10, en una puja que también incluye a Enzo Fernández, Thiago Almada y Franco Mastantuono

Con Messi, de hecho, apenas jugó cinco partidos y nunca durante más de un tiempo: 17 minutos ante Bolivia, 9 frente a Venezuela, 32 contra Puerto Rico, 16 ante Zambia y 32 contra Benín. El día de su debut, en el 6-0 sobre Bolivia, Paz asistió al capitán para su último triplete en el país.

Después de aquel encuentro, Messi lo destacó de manera especial: “Más allá de la edad, tiene una cabeza impresionante, por eso está donde está. Jugó y disfrutó. En este equipo va a sentirse cómodo porque tenemos mucho la pelota y él creció con eso. Tiene mucha calidad”.

Para Paz, la historia con Messi había empezado muchos años antes. “La primera vez que lo vi, me enamoré de su manera de jugar. Con mi padre siempre hacía los cálculos para ver si me daba tiempo a llegar a compartir con él. Lo veíamos casi como imposible y al final Dios quiso que pudiera cumplir ese sueño. Por suerte, pude disfrutarlo”, contó después de la despedida.

El abrazo entre Paz y Messi después del 3-0 ante Benín, en la última noche del astro con la selección argentina

Paz tiene 22 años. Apenas gateaba cuando Messi debutó en la selección, y llegó con lo justo a compartir el plantel con él. Ahora, además, aparece entre los candidatos naturales a quedarse con la camiseta número 10, que quedó libre y que Scaloni tendrá que volver a repartir cuando el reglamento obligue a utilizar números fijos. También Enzo Fernández, Thiago Almada y Franco Mastantuono pueden entrar en esa discusión.

En el cuerpo técnico, de todos modos, no se quedan solo con lo que Paz hace en la cancha. Valoran su técnica, su capacidad de encontrar espacios y su llegada al gol, así como también la madurez que mostró para tomar decisiones importantes en su carrera. Figura de Como, tuvo la posibilidad de volver a Real Madrid, el club en el que se formó, pero eligió quedarse en Italia para tener más minutos, aun después de que Scaloni dijera públicamente que tenía “nivel” como para unirse de nuevo al club merengue.

La apuesta terminó dándole resultado. Como pagó 60 millones de euros para quedarse con él y entonces Paz se convirtió en uno de los jugadores más costosos del plantel argentino. De los 37 futbolistas que Scaloni convocó para esta ventana, apenas Enzo Fernández y Julián Alvarez protagonizaron transferencias más onerosas a lo largo de sus carreras.

Como pagó 60 millones de euros a Real Madrid por su pase, lo que convirtió a Paz en el tercer jugador más caro de la última convocatoria de Scaloni

También creció su importancia en el equipo. Cesc Fàbregas, que lo dirige en Como y conoce a Messi desde los tiempos de Barcelona, lo comparó con Messi para explicar cómo empiezan a marcarlo los rivales. “Cuando los equipos jugaban contra Barcelona, no querían que Messi tocara la pelota. Ahora a Nico le pasa lo mismo”, explicó en 2025.

En el club italiano el argentino nacido en España acumula 20 goles en 81 partidos y se convirtió en la principal figura de un equipo que pasó de pelear en la parte baja de la tabla a clasificarse para la Champions League. En septiembre, el hijo del ex defensor de la selección Pablo Paz recibió el premio al Jugador Joven del Año de la Serie A, por la temporada 2025/2026.

Y Scaloni empezó a darle otro protagonismo en la selección. Salvo frente a Benín, cuando priorizó armar un equipo con varios de los históricos para acompañar a Messi en su despedida, Paz fue titular contra Bolivia y Burkina Faso. Y en los dos partidos se movió en una zona parecida a la que durante tantos años ocupó el capitán: arrancando en la derecha, con libertad para cerrarse, participar en la elaboración y quedar de frente al arco con su pierna más hábil, la izquierda.

Ante Bolivia recibió sobre ese sector y terminó definiendo desde la puerta del área. Contra Burkina Faso volvió a llegar al gol. Y frente a Benín repitió la fórmula después de que Messi lo encontrara libre.

No habrá un jugador como Lionel Messi. Ni Scaloni espera encontrarlo ni Paz tiene por qué cargar con esa comparación. Pero por presente, por características y por la confianza que empezó a darle el director técnico, Nicolás Paz parece decidido a afrontar el desafío: que Argentina extrañe un poco menos a Messi.


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