A través de una historia en la plataforma Instagram, el mandatario apuntó contra el actual presidente de Brasil poco después de su derrota en la primera vuelta electoral. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) se verá las caras con Flavio Bolsonaro en el balotaje del próximo domingo 25 de octubre.
“Lula Ladrón”, escribió Milei junto a un posteo del Instituto Cato, un think-tank con sede en Washington. La publicación reflotaba declaraciones de Ian Vásquez, vicepresidente de estudios internacionales de la organización, quien aseguró: “Lo que ha hecho que la gente rechace a Lula y a su partido es, en gran medida, la corrupción”.

La última vez que el jefe de Estado había utilizado dicho calificativo para criticar al mandatario suramericano se retrotrae al mes de agosto: “Es un ladrón, un corrupto, no es inocente. Lo liberaron por una falla en el procedimiento”.
En un intento por avanzar con el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional de Malvinas, la secretaria de Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzábal Murphy, desembarcó este miércoles en el Congreso para defender la iniciativa oficialista ante los diputados en un plenario de comisiones. La presencia de la funcionaria se contrapone a la ausencia de otros miembros del Gobierno requeridos por los legisladores, como el canciller Pablo Quirno.
La Corte Suprema apuesta a dictar cuanto antes un nuevo fallo sobre la ley de tierras; para eso, abrevió los plazos legales en el caso que ahora tiene a estudio y, en 24 horas, podría quedar en condiciones de dar a conocer una decisión.
Javier Milei y su entorno sostienen la euforia por el triunfo de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas. Es una algarabía justificada por varias razones. Una de ellas es que las relaciones exteriores han dejado de ser relaciones entre Estados para convertirse en relaciones de facción. La defensa de un interés nacional queda eclipsada por la defensa del interés partidario. Milei celebra, entonces, un nuevo avance de la ultraderecha. Nada menos que en el mayor país de una región que se cubre con una ola de ese signo.
Envalentonado por el triunfo de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, y por el continuo crecimiento de la “ola azul”, de la que se considera precursor, el presidente Javier Milei viajará la semana próxima a Estados Unidos. El viaje, que durará tres días y tendrá a la ciudad de Washington como sede de sus actividades y compromisos, servirá para escenificar un nuevo respaldo para el presidente Donald Trump, tres semanas antes de los comicios de medio término en ese país, que definirán el último tramo de la administración republicana.