Hay casi tantos estilos de Yoga como formas de experimentarlo, sin embargo, hay algo que todos tienen en común: la búsqueda del bienestar a través de la meditación en movimiento. Yoga Vinyasa es quizás el más dinámico de todos, e invita a conectar con uno mismo a través del movimiento fluido entre posturas y respiraciones. Micaela Pichniy, profesora de yoga y creadora de Yoguilover, sabe mucho de esto, y estará guiando una práctica en el Bienestar Fest, el evento de bienestar más importante del país organizado por LA NACION y OSDE, se realizará el 24 y 25 de octubre en Hipódromo Palermo. Para acceder a más información sobre la agenda y dónde sacar las entradas hacé clic acá.

“La propuesta es movernos, respirar, explorar el cuerpo y salir por un rato del automático. No importa si practicás hace años o si nunca hiciste yoga, la invitación es a acercarte con curiosidad, desplegar el mat y vivir la experiencia con la mayor apertura”, dice, subrayando que, si bien es una clase dinámica, está pensada para todos los públicos sin importar edad o experiencia previa. Se trata, dice, de trabajar el cuerpo de forma integral, combinando movilidad, equilibro, fuerza y respiración, pero también buscando momentos para bajar un poco el ritmo, abrir un espacio mental y llevar la atención hacia adentro.
¿Por qué no podés perderte de practicar Yoga Vinyasa?
Con un flow único, la práctica de vinyasa enlaza posturas, y aporta múltiples beneficios, tanto a nivel físico como emocional.
- Fortalece los músculos: el entrenamiento de fuerza de las posturas ayuda a tonificar tronco, espalda y extremidades.
- Mejora la salud ósea: gracias al fortalecimiento muscular, los huesos se ven favorecidos, y la práctica previene la pérdida de densidad ósea.
- Mejora la salud cardiovascular: el ritmo dinámico de las transiciones aumenta la frecuencia cardíaca y favorece el trabajo aeróbico.
- Mejora la flexibilidad: gracias al trabajo de elongación, estira y moviliza músculos y articulaciones de manera fluida.
- Mejora el equilibrio a partir de las posturas y sus transiciones.
- Trabaja la atención y concentración a partir de la práctica enfocada en el presente.
- Ayuda a desarrollar mayor consciencia corporal.
- Ayuda a regular el estrés, ya que meditación en movimiento que aquieta la mente y disminuye la ansiedad.
- Mejora el descanso.
Con más de diez años de práctica en esta disciplina y un largo camino alrededor del movimiento y el bienestar – actualmente es cofundadora de Ayma Wellness, un club de bienestar en Tigre- Micaela Pichniy sostiene que no se trata de alcanzar la postura perfecta, sino de conectar con nosotros mismos aquí y ahora y salir del estado de estímulo constante en el que vivimos. “El yoga es una práctica que nos enseña a conocer el cuerpo, a prestar atención, a estar presentes. Yo lo recomiendo para cualquier persona, siempre. No hay que ser flexible ni tener una gran experiencia previa, la idea es que cada uno pueda adaptar la práctica a su propio cuerpo, sin exigirse de más, disfrutando ese momento”, subraya.