Reina de las pasarelas durante años, Valeria Mazza sigue ocupando un lugar destacado en el mundo de la moda internacional y se mantiene muy vinculada a las grandes capitales de la industria. Por eso, después de su paso por la Semana de la Moda de Madrid, la top model siguió su fashion tour por Milán, donde fue una de las invitadas especiales a los desfiles de Emporio Armani, Ferragamo y Blumarine y, por supuesto, aplaudió cada colección desde la primera fila.


Acompañada por su marido, Alejandro Gravier, con quien está casada hace veintiocho años, Valeria aprovechó cada ocasión para dar cátedra de estilo, al tiempo que acaparaba los flashes y se reencontraba con amigos de toda la vida y con otros que fue cosechando a lo largo de su carrera itinerante.

Más allá de los shows de moda, también se hizo tiempo para recorrer algunos de sus rincones favoritos de una ciudad que conoce como la palma de su mano y hace décadas forma parte de su universo: allí vivió durante sus años como supermodelo, mientras trabajaba para algunos de los diseñadores más importantes, entre ellos Giorgio Armani y Gianni Versace.

“Entre Madrid y Milán, fueron dos semanas de moda, trabajo, salidas y amigos”, le dice a ¡HOLA! Valeria, justo antes de tomar de vuelta el avión a Buenos Aires. Y detalla: “Como embajadora de Mercedes-Benz, que es main sponsor de la Semana de la Moda de Madrid, fui jurado en la elección de la mejor colección. Y después estuvimos en la fiesta de clausura, que estuvo muy buena, entregamos el premio, y donde estuvieron Olivia Palermo y Adriana Lima, entre otras figuras. De ahí partimos a Milán, estuvimos dos días filmando, fuimos a los desfiles, paseamos y celebramos el cumple de un amigo. Ya de vuelta en Madrid, fuimos al show de Shakira e hicimos una cenita muy linda de despedida”.
