Marcos Rojo se negó a entrenarse en Racing e intenta forzar su salida a Estudiantes

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Después de la eliminación ante Boca, en la Copa Argentina, y el despido del entrenador Juan Pablo Vojvoda, Racing tiene otro frente de conflicto abierto: Marcos Rojo se negó a entrenar este martes, en el regreso del plantel a la actividad, bajo la dirección técnica interina de Sebastián Romero.

El defensor exige ser transferido a Estudiantes de La Plata, que lo pretende para disputar las semifinales de la Copa Libertadores, y discutió con el presidente de la Academia, Diego Milito, cuya postura es no transferir al futbolista. “El jugador tiene contrato hasta diciembre, el club tiene seis fechas por delante que son finales y no hay ninguna intención de desprenderse de él”, sentenciaron fuentes del club ante la consulta de LA NACION sobre la situación.

La dirigencia le dijo a LA NACION que no tienen intenciones de desprenderse del defensor

Fue otra tarde agitada en la mitad celeste y blanca de Avellaneda, donde Marcos Rojo se convirtió en el protagonista de la jornada: luego de que se filtrara desde su entorno que quería volver a Estudiantes, el zaguero se presentó en el Cilindro de Avellaneda sin intenciones de participar de la práctica con sus compañeros. Por eso, a diferencia de lo que ocurrió hasta la última sesión previa al clásico ante Boca, por los cuartos de final de la Copa Argentina, Rojo no se cambió y se dirigió a hablar con Milito.

El presidente de la Academia, cuya gestión atraviesa el momento más crítico desde que asumió, no estuvo de acuerdo con la exigencia de Rojo y descartó negociar una desvinculación. El defensor, uno de los pocos titulares indiscutidos que tuvo el equipo en un semestre muy negativo (de 13 partidos, perdió siete), tuvo un cortocircuito con el mandamás de la Academia, ya que consideró que tiene un ciclo cumplido y disputar la Libertadores con Estudiantes es una oportunidad que no puede desperdiciar.

Marcos Rojo pidió ser transferido a Estudiantes, que tiene que afrontar las semifinales de la Copa Libertadores frente a Flamengo

“Desde Racing hay cero chances de negociarlo, es un jugador importante y que necesitamos”, le dijeron desde el seno de la Academia a LA NACION sobre el caso. En ese sentido, otra fuente racinguista le apuntó a este medio que no cederían al deseo (y necesidad) de Estudiantes: “Cuando a nosotros se nos lesionaron jugadores, nos pedían fortunas por cualquiera que consultáramos. ¿Por qué Racing tendría que regalar a Rojo?”.

Más allá de que el parte médico oficial del club dio cuenta de que Rojo tuvo un “traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha”, en el cruce ante Boca, la situación del ex capitán de Boca trascendió a una cuestión física. Llamado por Juan Sebastián Verón desde el jueves 17 de septiembre, el día posterior a la clasificación del Pincha a las semifinales de la Libertadores, el marcador central con pasado en la selección ataba su continuidad en Racing al recorrido del equipo en la Copa Argentina.

Consumada la eliminación ante Boca, un cimbronazo tanto por la forma en que se dio como por las consecuencias en lo inmediato y en el largo plazo, ya que Racing está prácticamente fuera de las copas internacionales de 2027 (a menos que contra todos los pronósticos remonte en el certamen, entre a los playoffs y lo gane), Rojo determinó que era hora de enfrentar a Milito y hacerle saber su intención de abandonar Racing.

Marcos Rojo con Sebastián Saja y Diego Milito

Todo se da en un contexto negativo para la Academia. Salvo por lo hecho en el Torneo Apertura, en el que llegó hasta los cuartos de final, no fue un gran año. La eliminación en la etapa de grupos de la Copa Sudamericana desencadenó en la salida de Gustavo Costas, en el mes de mayo. En junio fue oficializado Juan Pablo Vojvoda, que no tuvo un buen paso: en 13 partidos ganó cuatro partidos, empató dos perdió siete.

Pero la dolorosa derrota en el final ante Boca por 3 a 2 -luego de ir ganando 2-0-, que lo sacó de la Copa Argentina, dejó secuelas. Esto derivó en su salida. El entrenador no pudo dar su parecer luego del partido. Su conferencia de prensa fue suspendida. Este martes, Vojvoda habló con Dsports Radio, donde aclaró por qué no habló tras la derrota. “Yo no tenía problemas en hablar. Me enteré después. Fue una decisión del club. Les dije a los dirigentes que yo no tenía problema en salir y dar la cara. No me iba a esconder por un resultado. Yo estaba dolido, los dirigentes también, y los jugadores… imagínate ese vestuario. Sigo lastimado, golpeado”, admitió.

Este martes, Vojvoda se despidió del plantel, que ya se entrenó a las órdenes de Sebastián Chirola Romero y Luciano Aued, que hasta el fin de semana estaban a cargo de la reserva.


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